edición: 2742 , Miércoles, 19 junio 2019
12/06/2019
banca 
Sólo se salvarán Caixabank y Santander;, el resto, a sufrir

El sector bancario ajusta a la baja los beneficios del semestre por el BCE

Se espera una caída entre el 4% y el 7% de media de los resultados del primer semestre, ajustes a la baja que se mantendrán a lo largo del presente ejercicio
Juan José González
Tras cinco largos años de tipos bajos, negativos, el sector bancario sigue sin adaptarse a esa realidad. Los resultados del sector en este tiempo son la prueba inequívoca de esa inadaptación a los tipos negativos, hecho que ya ha sido reconocido por algún máximo responsable del sector bancario español. Cuando las cuentas de la banca se encuentran a tres semanas de distancia del cierre semestral, las entidades se disponen a realizar un ajuste más en sus cuentas, esta vez, provocado por la confirmación del Banco Central Europeo que ha despejado la incertidumbre sobre un cambio en su política monetaria en el corto y medio plazo. Confirmación que, sin embargo, supone un nuevo golpe para las expectativas del sector, habida cuenta que el banquero central europeo mantendrá su política monetaria, al menos, hasta el final del primer semestre del año próximo, es decir, un año más desde este mes de junio. Para el sector, la confirmación de la política monetaria europea  supone la verificación de el sesgo bajista del BCE que se proyectará sobre los beneficios de las entidades bancarias y que, como en este caso, se calcula una caída media de los beneficios entre un 4% y un 7% para los bancos españoles. Son malas noticias que, sin embargo, servirán para "poner a cada uno en su sitio", como reconoce un banquero que reconoce que, "en esta guerra, algunos sufrimos menos, otros lo pasan mal e incluso unos cuantos sólo pueden aspirar a evitar los números rojos".
Después de reconocer la obviedad de que la coyuntura monetaria está dañando a todas las entidades, a unas más que a otras, seguramente más en función del modelo de negocio que por la situación particular por costes y demás, el sector bancario se dirige hacia un nuevo objetivo a corto plazo: la presentación de las cuentas del segundo trimestre, que sirve para situar a las entidades en la línea de la mitad del ejercicio, del semestre o de los resultados de medio año. Y en los preparativos del cierre los bancos ya se encuentran aplicando un ajuste previsional que se traducirá en una caída media de los resultados semestrales de los bancos españoles en el entorno del 4% al 7% del beneficio.

Claro que la estimación que tiene cada uno de los bancos respecto al impacto de la política monetaria del BCE, se hace en base a la situación particular de cada entidad. Así, por ejemplo, entidades como Unicaja, Ibercaja, Liberbank, Abanca o Bankia sufrirán más que los grandes Santander, BBVA y Caixabank. El razonamiento que aporta un analista del sector señala que todo estará en función del modelo negocio del banco, que será el que marque la mayor o menor exposición al riesgo. En este sentido, se destaca la labor de algunas entidades que en los últimos ejercicios, y en particular en los últimos doce meses, se han centrado en resolver los problemas de sobrecostes que pesaban sobre las cuentas de resultados.

Si se tiene en cuenta el comportamiento de las entidades cuando está próximo el cierre del semestre, se puede observar la distinta estrategia seguida por dos de los grandes, Caixabank y Santander, frente a la de otros medianos como Unicaja, Ibercaja, Bankinter, Sabadell, Liberbank e, incluso, por otro grande como es BBVA. Mientras los dos primeros se han volcado en la reducción de costes y otros ajustes internos, el resto ha seguido otra vía alternativa de la que todavía se esperan resultados. Aunque en general, la reducción de la exposición al mercado inmobiliario y la reducción de la red han sido constantes en el sector en estos últimos meses, es cierto que estas labores han sido más intensivas en el caso de Caixabank y Santander.

Pero si el sector se está viendo obligado a ajustar a la baja sus resultados no es sólo por la coyuntura de los tipos bajos y su alargamiento hasta mediados de 2020, sino también, o además, por "las dificultades intrínsecas del negocio bancario", señala un banquero. En estas dificultades pesa lo que apuntaba el mismo al principio al señalar que el sector parece que todavía no se ha acostumbrado a vivir con los tipos negativos, lo cual nos lleva concluir que el que se haya mantenido, aferrado, al negocio típico bancario puede ir cerrando el negocio.

Porque el negocio típico, la banca doméstica y familiar, la dirigida a las pequeñas y medianas empresas, al autónomo, etc. está de capa caída. Con los créditos se gana menos dinero y las cuentas de resultados se están nutriendo desde hace demasiado tiempo de comisiones, de vender préstamos a la Administración pública en general donde los márgenes se han reducido en os últimos tiempos. El negocio bancario se localiza ahora en otros caladeros como los fondos y los seguros, fuera de balance los primeros y muy limitado el segundo, lo que obliga a los gestores bancarios a pensar en otras alternativas, a reinventarse y mirar hacia otros tipos de productos y negocios. Los resultados del semestre, como los que vengan al término del ejercicio, estarán marcados por los ajustes a la baja.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...