edición: 2560 , Lunes, 24 septiembre 2018
12/12/2016
Macropuente: pérdidas superiores a 1.200 millones de euros

Empresas y sindicatos coinciden en racionalizar el calendario festivo

Autonomía empresarial y laboral para pactar el traslado de fiestas y evitar parones en la producción y mayores costes
Juan José González
Protestan los empresarios ante la dificultad y, en algunos casos, la imposibilidad, de poder organizar de forma conveniente para la producción, distribución y venta, las horas y los días festivos de sus plantillas y cadenas de fábrica cuando coinciden dos fiestas en la misma semana. Y es que los festivos en el calendario español se rebelan en ocasiones para formar puentes, o acueductos, como el de la semana pasada. Empresarios y trabajadores siguen pendientes de una reunión que hace más de dos décadas propuso Nicolás Redondo, entonces líder del sindicato UGT, a patronal y ministerio de Trabajo para organizar un debate sobre las festividades. Es probable que la falta de coordinación en el calendario de festivos se refleje en algunas de las ratios más características, como la que afecta a la competitividad y a la productividad, lo que no debería ser aprovechado por numerosas empresas para, dada la duración del macropuente de la Constitución y de la Inmaculada, servir de cobertura para el pago de varios millones de horas extras (en negro, claro) eludiendo, por ejemplo, pagos a la Seguridad Social. 
Ha querido el calendario jugar en este 2016 a favor de los trabajadores y en perjuicio, según dicen, de las empresas. No de forma general, pues miles de pymes ya se habían anticipado -incluso antes del verano- al macropuente de diciembre pactando el traslado de fiestas con el fin de evitar pérdidas que, en algunos sectores industriales, se cifran en millones de euros. El acontecimiento, el macropuente festivo, no es nuevo y el Gobierno ya cuenta con numerosos avisos -en die ocasiones en los últimos años- para mover algunos festivos y trasladarlos con el fin de evitar parones en fábrica como los que han obligado, en la semana pasada, a modificar cadenas de producción, rutas y turnos de distribución y un sinfín de contrataciones para atender la demanda.

Lo cierto es que aquella promesa de racionalización del calendario de fiestas que hiciera el Gobierno en diciembre de 2011, sigue siendo una promesa. Y así, al cabo de cinco años el calendario vuelve a ofrecer la coincidencia de dos festivos en la misma semana. Porque los macropuentes, a diferencia de las festividades aisladas, exigen algo más que la coordinación y planificación de turnos: obliga a replantearse sistemas de producción en grandes industrias, caso de la automoción, un sector de gran ocupación laboral y grandes producciones de vehículos, con miles de vagones de tren, camiones y barcos esperando con día y hora fijos la recepción de los productos para su distribución.

No parece por tanto una cuestión menor la de racionalizar de forma conveniente la organización de los festivos, adaptándolos a las necesidades y obligaciones de fábricas y circuitos de distribución y su logística. Algunas cifras oficiales estiman que un macropuente como el de la semana pasada, tendrá un impacto económico en la industria por encima de los 1.200 millones de euros, como consecuencia de cambios en las cadenas, turnos extra con sus correspondientes extras en horas. Y todo por la ausencia de un convenio que contemple el traslado de festivos a lunes en semanas distintas y distantes para evitar macropuentes.

Por otra parte, que una semana, prácticamente de parón laboral en casi todo el Estado, haya coincidido en un mes clave para la distribución y venta de todo tipo de productos, como son las fechas próximas a la Navidad, debería hacer entrar en razón a las autoridades para concertar, junto con empresas y fuerzas sindicales este tipo de disfunciones o desequilibrios entre festivos y necesidades industriales. Se desconoce la existencia de conflictos en otros países del entorno español por razones de calendario festivo. Pero se sabe que las multinacionales europeas trasladan, sin problema legal alguno, los festivos al lunes, puesto que funcionan con amplia y muy flexible autonomía para evitar pérdidas de competitividad y productividad.

En cualquier caso, la racionalización de los calendarios para todas las plantillas, debería depender de la negociación entre los comités de empresa y la dirección de las fábricas, sobre la base de impedir que se produzcan mayores costes por arranques de maquinaria, puestas a punto de cadenas de producción, etc. así como mantener el calendario festivo para las familias. Que el próximo año, el festivo de la Constitución será ligeramente inferior al de 2016, dado que pasará al miércoles, no debe ser obstáculo para que se aborde la racionalización de los calendarios.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...