edición: 3054 , Viernes, 25 septiembre 2020
21/12/2009
Será la nueva ‘bestia negra’ de las telecos, la CMT y los planes de Industria

España no da una con Kroes y se pincha con las ‘medallas’ de las telecomunicaciones para Bruselas

A pesar de sus lagunas, las críticas de la CMT a la banda ancha española –a contrapié de los informes de la Setsi- reviven los desencuentros con la UE
Kroes no comparte la carta de derechos de los usuarios y el perfil de la CMT, arrastra contenciosos con las telecos españolas y promete retomar las lanzas de Reding, el refarming y el dividendo
Ana Zarzuela

Ha dejado que el Secretario de Estado, Francisco Ros, llegara a Bruselas y que desplegara en los muros de la UE los planes de Moncloa para la presidencia europea. Esperaban hacer de ella el ‘bautismo’ con padrinos españoles de la nueva estrategia de Sociedad de la Información en Europa para el periodo 2010-2015, pero la futura Comisaria de Telecomunicaciones comienza a prologar el amargo ‘paseíllo’ europeo de Zapatero con las telecos. Promete desembarcar en enero en su nuevo despacho por los fueros de Vivianne Reding. Esos mismos que la llevaron durante su mandato a hacerle la guerra a la CMT, a arañar  vergüenzas -las reales y las exageradas- de la banda ancha española, y ahora a colgarle el ‘sanbenito’ antipirata y la marca de las sospechas europeas a la regulación que no acaba de ‘cocinar’ Sebastián. En Moncloa querían un nuevo método de mejora de los indicadores de la Sociedad de la Información, bendecir el servicio universal de banda ancha de un mega y exportar la carta de derechos de los usuarios al resto de los Veintisiete. Todo para consumar la sintonía con la CE y ‘limpiarse’ las manchas de la fibra óptica, los precios del adsl, o el silencio de Industria ante las inversiones públicas en redes de nueva generación. Ni por esas. La puesta de largo de Neele Kroes como responsable del sector TIC, llegará, además, con el contencioso de la banda ancha española sobre su mesa. Esta vez no ha hecho falta la ayuda de Reding  para que las ‘medallas’ de Moncloa pinchen en hueso. El informe de la CMT, a pesar de ser tardío -con datos de junio-, de encargo y refutado por las cifras de las operadoras y del Ministerio de Industria, hace sangre en las heridas que más les dolieron ya con Reding y le saca los colores a los precios del adsl español. Las telecos están dispuestas a exigir a Bruselas el despliegue de las redes ultrarrápidas y a sacarle los colores del refarming y el dividendo digital ante Kroes. La Comisaria, a volver a cuestionarles el regulador -ahora que se acerca la reforma bajo el paraguas de la LES- y a marcar las líneas rojas a la trasposición de un ‘paquete telecom’ que desluce el mapa aún por definir de las nuevas redes y las intenciones de un mega de servicio universal. Ya tiene a España en los altares de sus pesadillas.

En Moncloa aguardan al primer contacto, el 18 de enero en la Cumbre de Madrid con la industria europea, pero el sector TIC español descuenta que con Kroes al volante de las telecomunicaciones europeas no habrá más sintonía con Zapatero, Sebastián y Ros de la que la Comisión Europea les ha negado ya durante los últimos dos años. La Comisaria estrenará el ‘paquete telecom’ -que acaba de entrar en vigor y deberá ser traspuesto a la legislación española en menos de un año- con la intención de aguarles la “Estrategia de Granada”en abril y se guarda el ‘golpe’ final para el consejo formal de ministros de Telecomunicaciones del 31 de mayo de 2010 en Bruselas. Kroes sintoniza con la herencia de Reding, que hace menos de un mes se lo recordaba en Barcelona a la CMT, para sorpresa de los anfitriones: Le ha echado en cara el retraso en el proceso de refarming y asignación de frecuencias móviles que ya ha comenzado en la UE; les saca del armario los fantasmas del ‘dividendo digital’ que no llegará al menos hasta dentro de dos años. Y, como siempre que conjuga cualquier mirada al mercado español, hace sangre en las heridas de la banda ancha: “necesita un servicio de calidad” y “bajar sus precios”.

Ni la Comisaria ni su sucesora se conforman con exigirles más rebajas de las tarifas móviles, aunque acaban de rebajar las de terminación de llamadas y en los últimos tres años, las tarifas de terminación se hayan reducido en España entre un 40 y un 50%. Y -aviso para navegantes a la ministra de Cultura y sus miedos ante el e-book- como su predecesora buscará, como su predecesora en el próximo semestre una regulación comunitaria y homogénea de los derechos de autor y un modelo unificado para potenciar la digitalización editorial. Si a Moncloa y la Comisión Interministerial que ultima la regulación de las descargas le quedaban algunas ganas de pisarle los pasos a Nicolas Sarkozy y su Ley Hadopi -por mucho que Sinde diga que no habrá cortes directos a los usuarios de internet- Reding se las ha vuelto a cercenar: La Comisión está dispuesta a perseguir a los gobiernos que se salten la vía judicial para ponerle puertas a los contenidos digitales.

La armonización de los indicadores de la Sociedad de la Información se ha convertido en la prioridad -mano a mano con las descargas de internet- de la presidencia de la UE. El Ministerio de Industria lleva años batallando contra los informes de la Comisión Europea y de la OCDE, que relegan a España a los últimos puestos en tecnología. Ros tildó en marzo de "inconsistentes" los datos que manejaba la Comisión Europea (CE) y espera llegar con una propuesta que no desagrade a Bruselas ni Kroes antes de reunión ministerial con organismos internacionales en indicadores del 13-15 junio. Y en los predios de Kroes -tanto como hasta ahora en los despachos de Reding -consideran blanda la Carta de los Derechos de los Usuarios de las Telecomunicaciones que Moncloa quiere exportar este semestre al resto de los Veintisiete. Miguel Sebastián prometió un nuevo muro de garantías en la que pudieran pertrecharse los usuarios de las telecomunicaciones, a falta de la cesión a la eterna solicitud de la CMT: que deje en sus manos la regulación de los derechos del sector. Con la entrada en vigor de la Carta de los Derechos de los Usuarios de la Comunicación, el Ministerio de Industria ha vestido de largo 20 nuevos derechos y reduce a dos días la espera de la portabilidad, pero ha ido ante la red de redes: no se atreve a ponerle coto a los desfases de la velocidad de la banda ancha, una grieta que se escurre entre la realidad y el deseo para la mayoría de las operadoras en las velocidades más altas: las ofertas de ADSL de 20 Mbps se quedan aún en una efectividad media del 37%. Nada de alusiones a la ‘velocidad real’. Basta con que no anuncien más velocidad de la técnicamente permitida y que informen a los usuarios, antes de contratar, de los factores -propios o ajenos- que pueden ralentizar el caudal de su línea. La nueva Carta anima la carrera de las velocidades de subida del adsl y el vdsl. Y deja como están a la mayoría de los consumidores, sin más garantías, pero a resguardo en las velocidades más bajas, donde la efectividad -según los análisis de Industria-  ya es superior al 80%.

TODA UNA HISTORIA DE DESENCUENTROS

Pisa las huellas que, durante cinco años le han amargado al sector de las telecomunicaciones español desde la cartera de Competencia y que enturbian ya los primeros contactos de la CMT, las telecos y la Setsi con Neeli Kroes. Se prepara para hacer restañar las mismas lanzas que enarbola aún Vivianne Reding: si hubiera sido por la sintonía entre las dos Comisarias, la guerra de las tarifas móviles y la bandera del roaming hubiera traspasado ya a la banda ancha y el regulador paneuropeo de las telecomunicaciones estaría más cerca del diseño original de Reding -un super regulador europeo único y veto sobre los reguladores nacionales -que del que acaba de entrar en vigor con el ‘paquete telecom’: un Cuerpo de Reguladores Europeos de las Comunicaciones Electrónicas (BEREC) que asesorará a la Comisión y a los reguladores nacionales, que tendrán mayor independencia de los gobiernos y la industria. El choque de trenes de Kroes con Telefónica y la CMT todavía resuena en los muros de Bruselas, aguarda fecha para su resolución en los tribunales europeos. En julio de 2007, Kroes impuso a la multinacional presidida por César Alierta una megamulta de 152 millones de euros por presunto abuso de posición dominante en el mercado español de las conexiones de banda ancha a Internet y la acusó a Telefónica de ser culpable de que “los precios del ADSL en España sea los más caros de Europa”. De paso, Kroes no dudó en poner en cuestión el rigor de la CMT para regular la Competencia.

Ni el respaldo de Sebastián -que acaba de alabar en persona su “buen trabajo” en el caso Opel y acude al altar de la UE, por adelantado a buscar el beneplácito del Real Decreto del carbón, ni lo esfuerzos de Salgado y González-Sinde por entonar el ‘no pasa nada’ con los retrasos del FROB y la parálisis de la Ley de Cine opacan que, para la Comisara Kroes, los ‘dossieres’ españoles se han convertido ya en un trago difícil de digerir. Kroes quiere ‘liquidarlos’ antes de febrero para no dejárselos en la lista de ‘`pendientes’ de Almunia, pero le saca los colores de la Competencia aún a España. Le ha puesto apellidos al retraso del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Si no se aprueba antes de Navidad, tal y como había previsto la vicepresidenta económica del Gobierno, será -Kroes dixit- por las demoras de las autoridades españolas en el envío de toda la información. Las mismas razones con las que Kroes no duda en sacarles los colores de la Ley de Cine a Ignasi Guardans y la ministra de Cultura.

 “Los españoles siempre dicen que no hay problema con nada”. “Todo está bien, hasta que llegan a Bruselas”. Cuestión de optimismo, sentenciaba Kroes, para anunciar que Aumentar tamaño del textola Comisión Europea investiga aún el nuevo sistema de financiación de RTVE por tener dudas de que los nuevos gravámenes -en particular el 0,9% de los ingresos de las telecos- y deja en evidencia a la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, que en septiembre se entrevistó con la comisaria de Competencia y aseguró que no había dudas de que la nueva RTVE no haría competencia desleal,  a pesar de que el antecedente francés y la fórmula de Sarkozy en la que se ‘inspiró’ Moncloa estaba ya cuestionada por la CE. Los desencuentros de Ángeles González-Sinde con Bruselas la han colocado ya en la galería de la Comisión de las ‘bestias negras’ de la regulación de internet que Vivianne Reding le deja de herencia a Kroes. Sus deslices al calor de la Ley de Economía Sostenible llegaron tarde a los oídos de Reding y le manchan a Zapatero sus expectativas como capitán ‘antipirata’ de la UE y la sintonía que prometía con Obama. Y todavía resuena en los oídos de Zapatero y de Vivianne Reding el “asustante” con el que la ministra resumió la circulación de los libros en la red.

Kroes se enreda con la obsesión "borrosa" de Reding y la ‘excepción española’, ésa que -Reding dixit- hace que sea el único país donde suben las tarifas y baja el uso de la banda ancha. Ya en la última reunión entre el secretario de Estado de Telecomunicaciones, Francisco Ros, y la todavía Comisaria de Competencia, Kroes insistió en que los españoles pagan un 20% que la media comunitaria por el ADSL, ante la defensa de Ros, que asegura que no difieren en gran medida de la media. Según el Gobierno, existe una discrepancia entre las cifras que estima la Comisión Europea, de 45,83 euros de media al mes, con los de la CMT, que apunta a 28,8 euros de ingresos medios por conexión de banda ancha residencial y 32,63 euros que se lleva Telefónica por cada línea de ADSL. Cuanto Kroes asuma las riendas del sector TIC, en menos de un mes, se encontrará, sobre su mesa, la guerra abierta entre Ros y la CMT, que acaba de sonrojar  a España con el cuarto informe de precios de banda ancha y la ‘denuncia’ de que el adsl nacional es un 19% y un 70% más caro que el precio medio que ofrecen los operadores dominantes en el resto de países europeos. Un estudio externalizado -a la fuerza ahorcan para la CMT- cuestionado por las operadoras y la propia Setsi, porque tiene en cuenta las mejores ofertas en cada uno de los 27 países de la UE dentro del segmento residencial y los precios, ajustados al poder adquisitivo de cada país, no incluyen IVA, ni promociones o descuentos.

Desoye factores como la calidad  del  servicio, la cobertura, la correspondencia entre la velocidad publicitada  y  la velocidad real (en el que España ocupa  el  primer  lugar en los rankings europeos). No mira a la banda ancha móvil. Tampoco compara más allá de los ex monopolios -como Deutsche Telekom, France Télé-com, KPN, BT, Eircom, Telecom Italia-. En las comparativas de ofertas empaquetadas de las velocidades más bajas, sólo valora 5 operadoras, en un total de 27 mercados, menos del 25%. E incluso en los operadores que sí se comparan, las ofertas no son idénticas ni siguen los mismos parámetros.  Olvida que Telefónica se ‘salva’ de la corona de precios en la modalidad más común, en las velocidades más bajas, las inferiores a dos megas. Deja de lado que tomando en cuenta las ofertas de todos los operadores, las diferencias disminuyen sustancialmente y el paquete de voz y datos más barato en España de entre 2 y 10 megas, es sólo un 6,3% más caro respecto a la media de las mejores ofertas de la UE, 32,5 euros al mes. Y trata de sacarle los colores a la banda ancha en fuera de juego con el calendario, con resultados de junio, a pesar de que es desde el mes de julio cuando las operadoras alternativas se han lanzado a la carrera de precios de la banda ancha, cuando aprovechan el adsl indirecto y cuando las ofertas de Telefónica le han permitido volver a hacerse con un 63% de las nuevas altas en banda ancha.

CORONAS’ A LAS QUE SACARLE BRILLO

Bruselas le cuelga a España la ‘antimedalla’ como el país de los Veintisiete donde más gastan de media los usuarios del móvil. Es cierto que la oferta mensual más barata (incluyendo llamadas y mensajes de texto) que se podía encontrar en España hace un semestre ascendía a 35,89 euros, lejos de la media comunitaria de 19,49 euros. Pero eso ya ha cambiado y además el precio medio por minuto es sólo tres céntimos superior a la media europea, según la propia CE. Y ocho países están por encima, hasta el techo de los 27 céntimos. Algo similar ocurre con la banda ancha: las telecos españolas pueden ser más caras que sus competidoras europeas en las velocidades superiores -un 54,6%- pero, por ejemplo los 30 megas de Telefónica ofrecen un 92,85% de la velocidad prometida. Reding ha saltado sobre el mercado ibérico con pértigas imposibles: España no ha dejado de crecer en banda ancha fija -incluso a más ritmo que la media- es líder en banda ancha móvil de alta velocidad (con una penetración del 25,9%, el doble que la UE), se ha convertido en uno de los mercados más aventajados en portabilidad móvil y está a la cabeza de la Unión en consumo de paquetes de convergencia. Y los precios -más caros en adsl que la media- no lo son tanto en móvil, sobre todo en coste por minuto. España es líder absoluto de la Unión Europea en penetración de Internet móvil de alta velocidad -como los servicios móviles de tercera generación (3G) y las tarjetas de datos para ordenadores portátiles-, por delante de países como Italia o Alemania. Aunque la tasa de penetración de la telefonía móvil en España (el 114,27% en octubre) aún no alcanza el suelo de la media europea (118,9%), creció significativamente el último año, muy por encima del alza del 7% de la media europea en el último año.

España cuenta con un mercado de internautas de 24 millones, cifra superior a la suma de los usuarios de Noruega, Dinamarca y Suecia, juntos, pero hasta la Setsi reconoce que aún debe fomentar el uso de estas tecnologías en edades avanzadas, sobre todo en la población que supera los 45 años, o en las mujeres mayores de 24 años. Un 54% de los españoles tiene acceso a internet en casa, el 51% a  banda ancha, frente al 65% y el 56% de la media de la UE y lejos de países como Suecia (80%), Holanda (77%) y Dinamarca (76%). La Recomendación I-113 de la ITU International Communication Union de 1997 dice que «Broad Band», o «Banda Ancha», es aquella que supera la velocidad de «un primario de RDSI», es decir, 1,5 Mbps, o 2 Mbps, en cada sentido, que no coincide con la que se maneja por algunas operadoras y políticos españoles y europeos.  Sólo dos de cada diez españoles compra por Internet, frente a la media de los países de la Unión Europea, del 40%.  Y uno de cada dos ciudadanos de la UE utiliza Internet de forma diaria, una proporción que en el caso de España cae hasta el 39%.  Sólo Telefónica supera en un 80% de media sus velocidades anunciadas. Y la velocidad de subida sigue siendo una asignatura pendiente: lejos del megabit como poco que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) recomienda para disfrutar de todas las posibilidades que ofrece la red, la media en España sólo es de 304 Kbps.
 
A Moncloa se le nubla la ecuación de las frecuencias y de las inversiones que preparaba para lucir ante los Veintisiete. De poco le ha servido al equipo de Sebastián colgarse -a contrapié de las operadoras agrupadas en Redtel- el anuncio del servicio universal de banda ancha de un mega y su voluntad de ‘exportarlo’ a la UE. Le ha puesto tamaño al servicio obligatorio, beneficiarios -cuatro millones de usuarios hoy sin internet- y ahora espera cargar las facturas a los apellidos de las telecos. Será costoso e insuficiente, pero quiere hacer de él, además, el salvoconducto ante las telecos para las inversiones y las promesas de cesión de frecuencias en el refarming y el dividendo digital. Si Redtel pide un marco regulador claro y un Plan E para la fibra ultrarrápida con respaldo del Plan Avanza y apoyo de la Administración para expandir la banda ancha móvil, Moncloa les obligará a hacerse cargo del servicio universal antes de 2011. De este lado de los Pirineos, el servicio universal de la banda ancha lloverá sobre mojado en el desencuentro de las tasas municipales, el canon de RTVE y hasta el uso del Plan 2000E para financiar wifi gratis.  Y Bruselas sólo tiene ojos para las redes de nueva generación, justo la herencia de su mandato que más desafía ya las cuentas y el mapa de las inversiones de Ros y la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones española. No es Telefónica la única que ha comenzado a exigir un Plan Renove de la fibra, que inyecte subvenciones públicas -o al menos facilidades en infraestructuras- para el despliegue de la FTTH. La diferencia entre un desarrollo rápido de la banda ancha y uno lento con el horizonte de 2014 significa poner en peligro un crecimiento del PIB europeo de 400.000 millones. Optar por lo primero crearía 1,8 millones de puestos de trabajo más que quedarse en la vía lenta, según las cifras de Telefónica.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...