edición: 2593 , Lunes, 12 noviembre 2018
09/09/2013
Miembros de la Unión Europea

España se sitúa entre los países con menos recaudación y los tipos más altos del IRPF

Xavier Gil Pecharromán

Sólo Portugal y una decena de países del antiguo bloque soviético recaudan menos que España de entre los Estados miembros de la Unión Europea (UE) por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) en relación con el PIB, a pesar de que nuestro país mantiene el tipo máximo en este tributo, tras la subida aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy en diciembre de 2011, que seguirá en vigor hasta 2015. Algo parece que falla.

Según datos de Eurostat, en 2012, la recaudación por el IRPF en España se queda en un 10,1%, frente a una media europea del 13%, muy lejos de Dinamarca (30,2%), Suecia (18,4%), Bélgica (16,4%), Finlandia (16%), Italia (15,1%), Reino Unido (14,9%), Luxemburgo (14,1%), Malta (13,7%) y Austria (13,4%). También, se encuentran por delante de España en recaudación en relación con el PIB, Irlanda (12,8%), Alemania (12,1%), Francia (12%), Chipre (11%), Holanda (10,9%) y Grecia (10,2%). La peor recaudación la obtienen Lituania (4,9%), Bulgaria (5,6%) y Rumanía (6,1%). Portugal, por su parte, obtuvo en 2012 un 9,4%.

El año 2011, Dinamarca recaudó el equivalente a 29,7% del PIB de estos impuestos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la alta proporción correspondiente al IRPF se debe a que la mayor parte del gasto social se financia a través de este tributo y, en consecuencia, las cifras de las cotizaciones sociales efectivas son muy bajas en comparación con otros países.

Las razones principales son los cambios en la actividad económica (niveles que afectan de empleo, las ventas de bienes y servicios, etc) y en la legislación tributaria (que afectan a las tasas de impuestos, la base imponible, los límites, exenciones, etc), así como cambios en el nivel de PIB que afecta a la relación.

Se podría pensar que en España se recauda menos, porque los tipos impositivos son los más bajos. Sin embargo, la cosa sucede al contrario en el IRPF, ya que la normativa tributaria española incluye el tipo marginal más alto que se sitúa en el 52% (llegando al 56% en algunas comunidades autónomas, como Cataluña, con el tipo autonómico), mientras que la media de la OCDE esta en el 41,57%. Si miramos el Impuesto de Sociedades, el tipo es el 30%, mientras que la media de la OCDE es el 25,4%.

Ese tipo máximo del IRPF en España se sitúa en 2013 al mismo nivel que en Holanda, y sólo superado por Suecia (56,6%), Dinamarca (55,6%), Bélgica (53,7%) y Portugal (53%), de acuerdo con los datos de la Oficina Estadística Comunitaria (Eurostat), con datos de 2013. España supera ampliamente la media de la UE, que está en el 38,3%, y aplica un tipo máximo más alto que el de Alemania (47,5%), Francia y Reino Unido (45%) o Italia (43%). Los países con tipos más bajos son Bulgaria (10%), Lituania (15%), Hungría y Rumanía (16% cada uno).

Esta tendencia ocurre también en el Impuesto sobre Sociedades, donde el tipo máximo en España (30% sin aplicar deducciones) supera la media de la UE (23,5%). No obstante, la clasificación la encabezan Francia (36,1%), Malta (35%) y Bélgica (34%), mientras que los Estados miembros con tipos más bajos son Bulgaria y Chipre (ambos con el 10%, aunque la isla deberá subirlo tras el rescate) e Irlanda (12,5%).

En cambio, el tipo general del IVA en España sigue por debajo de la media de la UE (21,3%) incluso tras la subida del año pasado del 18% al 21%. Un total de seis Estados miembros subieron este impuesto en 2012 y sólo Letonia lo redujo. Antes de la subida de tipos del año pasado, España era el Estado miembro de la UE que menos recaudaba por IVA (apenas el 5,4% del PIB en 2011) debido al impacto de la crisis sobre el consumo, según Los datos de la Comisión Europea. España es además el Estado miembro con impuestos medioambientales más bajos (1,6% del PIB, frente al 2,4% de media comunitaria).

Las causas de la escasa recaudación en España por el IRPF pueden achacarse a la economía sumergida. Algunas actividades escapan de la tributación personal pasándose a la economía sumergida. Según los estudios realizados por organizaciones internacionales,  la economía sumergida española es mayor que la de los países del entorno a 5 puntos de PIB que la de los países más avanzados en la prevención y represión del fraude, como sucede en Dinamarca o Alemania. En la misma línea, los tipos más altos pueden llevar a que los profesionales y trabajadores más cualificados decidan deslocalizarse, algo que en una economía como la española es una auténtica catástrofe, ya que, además, el efecto combinado de la alta tributación sobre las rentas salariales en el IRPF y las cotizaciones a la Seguridad Social desincentiva con fuerza" la creación de empleo.

Sin embargo, lo ilógico del actual sistema impositivo español es la cantidad de deducciones que existen, lo que reduce la recaudación de una forma drástica. De esta forma el tipo efectivo medio del IRPF se sitúa en torno al 15,1%.  Si el Gobierno rebajase el máximo del IRPF para situarlo en la media de la OCDE (41,57%), dejaría de recaudar un máximo de 1.940 millones de euros, lo que viene a suponer unas seis veces menos de lo que el Estado deja de ingresar con las deducciones en dicho impuesto. Según los cálculos de diversos estudios la eliminación de las principales deducciones supondría en torno a 5.000 millones de euros.

 

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...