edición: 2311 , Martes, 26 septiembre 2017
08/12/2015
El difícil encaje bancario

Las asignaturas pendientes de la banca, el gran escollo de las fusiones

Inmuebles adjudicados, créditos dudosos, exceso de plantillas y red, obstáculos, en algún caso, insuperables
Juan José González
Más solvente, más saneada, encaminada hacia un horizonte de rentabilidad que la coyuntura le ha negado y con la certidumbre de que el mercado financiero le obligará a seguir a medio plazo condicionado por las políticas monetarias del Banco Central Europeo, las entidades bancarias `fusionables´ (las que tienen entre sus planes una operación de este tipo, que no son todas) miden el tamaño de los escollos para llevar a buen puerto la integración con otra u otras entidades. Es, dicen, la asignatura pendiente que tiene el sector bancario, una vez `solucionados´ (en parte) los problemas de los denominados "activos improductivos", una pesada carga que obliga a mantener provisionados cerca de 150.000 millones de euros. Aunque para las fusiones los obstáculos son mayor altura y calibre.
Si el sector bancario desea pasar a la siguiente etapa, la integración o fusiones de entidades, que comenzará tras las elecciones generales, deberá superar escollos del calibre de los inmuebles adjudicados, en torno a los 110.000 millones de euros, así como a los poco más de 142.000 millones de euros que corresponden a créditos dudosos. Son dos obstáculos que van a exigir negociación dura entre aquellas entidades que aspiren a integrar sus negocios en el futuro.

Seguramente sean las operaciones corporativas, el análisis de los movimientos de la competencia, y de los contactos a nivel de consejeros, puntos fijos de debate en la mayoría de los consejos de administración del sector. Es decir, que las fusiones están no sólo en el ambiente exterior de la banca, si no en los despachos institucionales y administrativos, en conversaciones de autoridades y funcionarios como también de los responsables políticos actuales (y también los del futuro).

Pero son la solvencia y la rentabilidad las barreras que ahora mismo se presentan como primer obstáculo a superar. La solvencia se ha mejorado, pero la meta o estándares de capital que exige la normativa europea al sector y que deberá estar completada en enero de 2019, parece situarse más lejos de lo previsto y presenta más dificultades de las esperadas. Si bien la ratio de capital que están alcanzando a finales del presente año sitúa a la media del sector en el entorno del 10%, dista todavía de ser superada en el tiempo, y mantiene a la española en los últimos puestos de Europa. Por tanto, la solvencia es una meta que se sigue resistiendo, a pesar de los avances.

Peor es el obstáculo que forma la rentabilidad, donde el sector parece haber optado por la solución más práctica, compleja y rápida. Ajustar gastos, reduciendo tamaño de red y plantillas, si bien ha servido para acercarse a los objetivos de rentabilidad fijados por cada entidad, no parece, sin embargo, que sea suficiente, pues al parecer el sector mantiene un excedente (de plantilla y oficinas) que espera resolver en los próximos meses. Algunos de los últimos análisis del sector apuntan que la rentabilidad media del sector (ROE) actualmente en el 6%, debería acercarse en el próximo ejercicio al 12% o al 14% considerando que los problemas de los créditos dudosos así como los adjudicados inmobiliarios, estarían resueltos en su mayor parte. Estas dos objeciones pesan como una losa sobre los planes futuros de las entidades al mismo que mantiene el escepticismo en casos muy concretos.

En cualquier caso, el trabajo y el esfuerzo por sentarse en la mesa y cerrar los acuerdos de fusión, corresponden a las propias entidades bancarias, que deben plantear su futuro sin tener en cuenta en sus cálculos posibles peticiones de ayudas públicas en forma de exenciones y avales que puedan comprometer en el futuro los recursos públicos; ayudas públicas, ni las justas. El Estado debe ser cauto en esta próxima etapa que afrontan las entidades del sistema financiero español. Si acaso, limitar su actuación a asumir un papel de anfitrión (poner el mantel) ni siquiera de impulsor ni animador. No sea que le toque pagar los platos rotos si, ante una eventualidad, algún matrimonio sale mal. Precaución.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2017 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...