edición: 2064 , Jueves, 29 septiembre 2016
04/09/2008
Quiere llegar al bocado ruso por los atajos de las explotaciones regionales

GDF Suez aprovecha el conflicto de Georgia para acercarse a Rusia

Gazprom pesca, ahora ya sin prejuicios, con los mismos cebos que la argelina Sonatrach en los predios del Mare Nostrum, en las aguas revueltas y los ánimos inermes de la Unión Europea
J.A.

Se desmarca de la condena -sólo verbal- de Nicolas Sarkozy y se cubre las espaldas, muy pegadas a Moscú. No permite que el ruido de los tanques rusos y las arremetidas de Vladimir Putin al tablero caucasiano corten sus alas. Todo lo contrario. Con sus cañones cargados de la pólvora de sus primeros resultados desde la fusión con Suez -un beneficio neto de 3.380 millones de euros en el primer semestre, un 14% más- , la puesta de largo de las ambiciones del nuevo gigante galo apuntan al este de los Urales con la misma intensidad con la que EDF, su principal competidora en los laureles de la conquista energética francesa, lo hacen en los predios británicos y estadounidenses. A falta de prospecciones rusas que llevarse a la boca -pasan por Gazprom y como ya saben Repsol y Shell no es tan fácil sentarse a su mesa- se conforma con llegar al bocado ruso por los atajos de las explotaciones regionales, con Lukoil como introductor de embajadores y la sacudida de Putin como impulso para los países de su orbe, que buscan alternativas a la dependencia de Moscú. Para empezar, con la cesión a Gas de France-Suez de un 15% en el proyecto de exploración del sector azerbaiyano del Mar Caspio, una tarta a repartir con el 20% de la Compañía Estatal Petrolera de Azerbaiyán, como punto de fuga a la presión sobre Georgia.

Sarkozy favoreció su fusión y ahora  “su campeón nacional” enseña los dientes mucho más allá de los Pirineos, dispuesto a reeditar con Lukoil las hazañas que Gazprom comparte ya con Total en Noruega y sobre todo en Turquía. Con el mismo ímpetu con el que Lukoil se ha convertido en el caballo de Troya de Connoco Phillips en tierras de los bolivarianos, GDF Suez aspira a hacer de la rusa su ariete al Este de la UE.  A falta de abrirle la puerta del goloso pastel ruso, Moscú lo hace con la energética gala por el arco del triunfo de sus vecinos (los que se benefician de su escudo, o los que sufren por sus pinzas, como Turquía y Azerbaiyán), por la puerta de la privada Lukoil, muy cercana, sin embargo al aura del Kremlin. Moscú -con el brazo armado de Gazprom en ristre- ha conseguido colarse en las grietas europeas. 

Mientras Europa prepara su respuesta a la invasión rusa de la vecina Georgia, Moscú está haciendo todo lo posible para garantizar la estabilidad del abastecimiento de petróleo a través de un oleoducto clave que se extiende hacia el continente, el Druzhba (Amistad), que abastece a Polonia y a Alemania, y sobre el que planea ya la sombra de las impotencias de abastecimiento de Lukoil. Pero por ambiciones que no quede. Con la misma intensidad con la que Moscú lo ha demostrado en lo militar, ejecuta la partitura más energética de su despliegue geoestratégico.

Gazprom pesca ahora ya, sin prejuicios, con los mismos cebos que la argelina Sonatrach en los predios del Mare Nostrum, en las aguas revueltas y los ánimos inermes de la Unión Europea. Ante las luces rojas de los augures de un tercer ‘shock’  internacional del petróleo. Y ante el concierto energético un tanto desafinado de la UE. El Kremlin quiere hacer de Moscú “la capital financiera del mundo” y de Gazprom su embajadora energética. Y ahora que la ‘claúsula Gazprom’ puede ponerle puertas a sus ambiciones en tierras de los Veintisiete y que Bruselas y Moscú aliñan una negociación estratégica que puede tardar dos años en llegar a buen puerto, la gasista rusa despliega los atajos centroeuropeos, magrebíes y asiáticos para consolidar su poderío el Viejo Continente. Teje su telaraña con hilos propios y ajenos, ahora que quienes dependen de su suministro quieren escapar de la red de su dependencia. Tiene reservas, ambiciones, la mano de hierro de Putin y Medvedev y la alianza germana, ahora que utiliza a Schröder como introductor de embajadores. Añejas ambiciones; viejos nuevos aliados como Georgia o Serbia y un chivo expiatorio sobre el que cargar las tintas: Washington, al que no duda en culpar de la crisis financiera mundial. Todo vale. El ejemplo de Ucrania ha dejado a ojos vista cómo se las gasta Gazprom. Llega a donde otros no quieren llegar, pasando por Teherán.

Sin embargo, algunas de las ambiciones geoenergéticas de Putin se sintonizan en manos de la privada Lukoil, el segundo productor petrolero de Rusia, que controla alrededor del 1,3% de las reservas y un 2,1% de la producción del petróleo a escala global. Y aunque ha disminuido la producción del petróleo en un 3,1% durante el primer semestre de este año, ha apostado por un incrementó del 19,5% en la del gas.

DEPENDENCIA RUSA

A la luz de que la ‘pinza energética del Magreb’ ha comenzado a apretar a las propias empresas francesas y a la vista de  las limitaciones de Sarkozy para encontrar un camino que permita a la UE hacer frente de una forma más eficaz a Moscú y sus pretensiones energéticas, condenadas a la dependencia- en precios y suministros- del gas ruso, los grandes productores y distribuidoras galas se adelantan y van a la fuente. Sólo el 10% del gas que el gigante galo vende en Francia es de producción propia, el resto procede de los campos rusos, argelinos o noruegos. Por eso el Elíseo aprieta, pero no quiere ahogar la fuente de su poderío energético en Europa, ni emponzoñar las inversiones de EDF, Total y GDF-Suez. Y es que la Rusia de Putin y Medvedev le vende a la UE un tercio del petróleo y el 40% del gas que necesita. Entre 2000 y 2007 se ha triplicado el comercio entre rusos y europeos. Mientras la llamada Liga Norte integrada por Reino Unido, Polonia, Suecia y los tres Estados bálticos reclama mano dura, pese a que también tienen intereses económicos, otros países como Alemania, Francia e Italia consideran que cualquier castigo sería prematuro y que la mejor vía es la del diálogo con el Kremlin. La capacidad de los europeos de tomar medidas contra el Kremlin es muy limitada. Rusia es el tercer socio comercial de la UE, después de Estados Unidos y China, sobre todo porque le suministra un tercio del petróleo que necesita y un 40% del gas. Bruselas está intentado impulsar un proyecto de gasoducto para traer gas del mar Caspio a través de Georgia y Turquía y reducir la dependencia de Rusia, pero parece que una alternativa impulsada por Gazprom, el gigante ruso del gas, junto a la petrolera italiana Eni, está ganando posiciones.

GDF-Suez aprovecha su músculo financiero, su brazo inversor y el impulso de la sarkodiplomacia energética. Hace de la necesidad virtud: de la de expansión y búsqueda de vías alternativas de Azerbaiyán y Uzbekistán, de la de los planes B de Turquía y de las aspiraciones de Lukoil, que no se resiste a emular a Gazprom y- con ella, o a pesar de ella-  busca grietas para extender su telaraña en Europa y expandir su influencia por el tambor caucasiano, ahora que está tembloroso aún. Todos sus caminos hacia el este pasan por Lukoil- y su accionista estadounidense Connoco-  y no está dispuesta a que las sacudidas del Kremlin al tablero del mar del norte los torpedeen. Azerbaiyán, que carece de acceso al ducto BTC y tiene en los puertos georgianos la salida de los productos refinados de de SOCAR a Europa ha comenzó a enviar crudo ligero a Irán para compensar las interrupciones por el conflicto en Georgia y busca socios alternativos con los que estrechar puentes hacia la UE.  GDF-Suez busca seguir los pasos de Total, que con el 10% del mayor campo de gas en Azerbaiján- Shakh-Deniz- tiene una de las llaves del gasoducto Nabucco hacia el sur de Europa. Ha adquiriro por 156 millone de euros Izgaz, la tercera gasista turca, con la que vencer los miedos de Ankara ante la pinza rusa.  Y se arrima a Lukoil, que ha invertido en Uzbekistán más de 1.500  millones de dólares y promueve el desarrollo de los yacimientos de Kandim y Gissar junto al grupo local Uzbekneftegaz.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2016 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...