edición: 2307 , Miércoles, 20 septiembre 2017
11/07/2017
El BCE indultará al billete de 500 euros

Gobiernos e instituciones convierten las amnistías fiscales en ”monedas” de curso legal

A la moda de la regularización le seguirá el año próximo la amnistía fiscal del BCE con la reducción de la circulación del billete de 500 euros
Juan José González
Se repiten periódicamente siguiendo un amplio patrón de argumentos acreditativos. Son las amnistías fiscales, sin color político concreto que los identifique pues PP y PSOE en distinto tiempo, situación y lugar se han prestado al apadrinamiento de la indulgente medida. Aunque bochornosa, la gracia fiscal que otorga el Gobierno de turno sigue levantando reacciones de estupor en tanto que los beneficiarios del perdón fiscal parecen ser siempre o casi siempre los mismos. Una mirada atenta a las listas de `regularizadores´ mostraría que la manía indulgente repite en alguna gente, quizá demasiada, quizá demasiados que son los reincidentes beneficiarios de estas medidas de perdón oficial fiscal. Resulta ser la práctica tan reiterativa que ya ha dejado de ser heterodoxa para convertirse en plenamente ortodoxa, en tanto que forma regular y legal o legítima. Al lado mismo de esta práctica o perdón fiscal se desarrolla el final de otra forma de amnistía fiscal, probablemente inadvertida porque no demanda la explicación pública de los representantes políticos. Es la supresión del billete de 500 euros, sentenciado de muerte que está por un, nada menos que Banco Central Europeo, para finales de 2018, momento en que dejará de fabricarse, una forma de amnistía fiscal encubierta del dinero negro.
Y coinciden en el tiempo amnistías fiscales, como se ve, de todo tipo y color, en el convencimiento profundo y sincero de las autoridades, de los Gobiernos e instituciones políticas y económicas europeas. Coinciden en que tanto las amnistías fiscales del tipo de la recientemente aprobada por el Gobierno español, como la que tiene su objetivo en la desaparición por reducción física, de los billetes de 500 euros, son herramientas, medios, instrumentos o soportes, da igual, que facilita las irregularidades fiscales, esto es, la evasión fiscal, el blanqueo de dinero, el narcotráfico y hasta las actividades terroristas e incluso algunas transacciones societarias que inexplicablemente se mantienen con bula legal amparadas y protegidas por los Gobiernos.

Coinciden también, paradojas de la vida, con la creciente desaparición o caída en intensidad en el uso del dinero en efectivo, en metálico, como medio de pago en mano (o en sobre, o en maletín...) que hasta ahora venía gozando de una impunidad, dudosamente legal, como era contar con el anonimato del pagador y del cobrador, no era necesaria su identificación. Pero en breve, los beneficios del anonimato en el tráfico mercantil o comercial, dejarán paso a un control más serio, con obligación de declarar moneda o soporte físico de las operaciones, lo cual puede poner en apuros algunos de estos pagos y cobros.

Las autoridades no pretenden, que ya les gustaría, terminar con el fraude, la evasión de capitales, el dinero negro y fuera de control. El objetivo que persiguen Gobiernos y, en este caso, el BCE, no va más de poner obstáculos y encarecer las prácticas financieras fraudulentas. En realidad, el cese por decreto en la fabricación del billete de 500 euros, no es más que un intento por reducir el fraude. Porque lo que sí tienen muy claro las autoridades es que la reducción del número de billetes de 500 euros en circulación, como cualquier otra forma de perdón, amnistía o indulto fiscal no conseguirán terminar con las actividades ilegales ni fraudes al uso.

Los Ejecutivos europeos y, por lo que se ve (lo ratifica la experiencia y lo documentan las hemerotecas) con mayor reincidencia, los del sur de Europa, los latinos, parecen tener en origen, a modo de ADN cultural y político, esa conducta indulgente que domina y está siempre presente en la justificación de las amnistías fiscales. Sea la reciente regularización de lo defraudado, facilitada por el Gobierno español, o la que vive el billete de 500 euros, camino de su limitación por el BCE, los mecanismos fiscales para conseguir que los Estados ingresen más dinero, al tiempo que beneficios para los defraudadores y delincuentes, acaban convirtiéndose en focos de conflicto político que desacredita a Gobiernos y gobernantes.

Y todo ello sin perder de vista la quiebra de la -ya bastante mermada- confianza de los ciudadanos, en tanto que contribuyentes, en las instituciones del Estado y del Estado mismo. Lo peor de todo es que el recurso a las amnistías, a la regularización de situaciones fraudulentas y la reducción de la cantidad de billetes de 500 euros en circulación, no perderán en el futuro su condición actual como `monedas´ de curso legal, es decir, que los Gobiernos seguirán aplicando por decreto las amnistías fiscales que sean necesarias.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2017 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...