edición: 3024 , Miércoles, 5 agosto 2020
08/06/2020

Interpretar al Banco de España

El Banco de España acaba de añadir un poco más de negro a la negritud que ya mostraba el paisaje de la economía española. Lo cierto es que las cifras pueden ser más severas aún pero los técnicos del supervisor deberían esperar un poco más para ofrecer una nueva versión de la catástrofe. Las proyecciones que ofrecen los cerebros de la econometría del supervisor local contrastan con las ligeramente menos severas que pinta la delegación del Gobierno en la materia, el ministerio de Economía, si bien entre los dos escenarios hay un espacio que debería ser peleado por los optimistas.

Parece razonable la postura de Economía; reconocer que los desperfectos de la pandemia sobre la actividad y el empleo son considerables, pero tienen arreglo y para ello dedicarán esfuerzos y dinero en cantidades industriales. El mensaje oficial, obviamente, no puede ni debe ser negativo, tampoco pesimista, pues se cargarían de un plumazo las expectativas de la gente y de las empresas. Que cualquier escenario es susceptible de empeorar es bien sabido y conocido. Y en la práctica es factible. Pero de ahí a querer documentarlo, como pretende el Banco de España, hay un margen de prudencia y optimismo que no se debe despreciar.

Llegan las Proyecciones macroeconómicas de la economía española, confeccionadas en la sastrería del Banco de España, en un momento clave para el rearme moral y psicológico de la ciudadanía y de las empresas, en la parte más dulce de la desescalada, en el punto crítico de la recuperación de la libertad de movimiento para unos y de la posibilidad de empezar a hacer caja de otros. No parece que haya sido pensada la presentación de las proyecciones macro para animar al personal, sino más bien, para lapidar el optimismo.

De las proyecciones macro se intuye un horizonte de pesadilla, pues si las cifras llegan siquiera a acercarse (a la catástrofe) al 15,1% de caída del PIB este año, es fácil barruntar que hasta 2023 las cifras no levantarán cabeza, las cifras, pues difícilmente la población y las empresas podrán albergar la misma esperanza. Claro que, situándonos en la peor parte de las hipótesis, es decir, con un pie en el aire del precipicio y el otro en el mismo borde, habrá que pensar que las autoridades que se lean las proyecciones estarán más presionadas para emplearse más a fondo en la medida de la mayor negritud del escenario. Por eso, igual el mensaje del Banco de España quiere decir precisamente eso.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...