edición: 2619 , Miércoles, 19 diciembre 2018
28/11/2012
Los enfrentamientos por el presupuesto de la UE y la Unión Bancaria Europea en el trasfondo

La aprobación del proyecto final de MIFID II se cae de las agendas europeas de diciembre

Carlos Schwartz

Las dos reuniones de organismos de la Unión Europea (UE) en las que estaba previsto que se debatiera el proyecto final de la Directiva de Mercados en Instrumentos Financieros reformada (MIFID II), y su regulación denominada MIFIR, han dejado fuera de su agenda el asunto. La presidencia de la UE esperaba que el texto se discutiera en la reunión del ECOFIN del próximo 4 de diciembre, y que esa reunión se preparara en la de embajadores ante la UE convocada para el 28 de diciembre. El viernes 23 una reunión de representantes ministeriales de los estados miembros decidió aplazar sin fecha precisa el tratamiento de la cuestión. Las negociaciones para un proyecto final deberán poner de acuerdo al Consejo Europeo, la Comisión Europea y el Parlamento, sobre un texto definitivo que se convertirá en una directiva reformada.

El presidente de turno de la Comisión Europea, Chipre, se había propuesto la aprobación del texto antes de fin de año. Sin embargo el tema ha desaparecido de las agendas lo que sugiere que se postergará su aprobación hasta bien entrado 2013. La presidencia irlandesa que asume en enero próximo no estará en condiciones de forzar una decisión prematura. Una fuente al tanto de las negociaciones considera como probable que el texto fruto de un acuerdo entre las partes quede aprobado la próxima primavera. La fuente ha señalado que la postergación tiene que ver con las dificultades que ha despertado la aprobación de un presupuesto para la UE en el periodo que se inicia en 2014 y la lentitud del proceso de la Unión Bancaria Europea que se considera prioritario. Sin embargo, en las sesiones preparatorias de la reunión del 23 de noviembre los días 14 y 15 de noviembre Chipre recogió en un documento los tres puntos de divergencia: las provisiones de acceso al mercado (MIFIR artículos 28 a 30); Mercado organizado de trading (MIFID artículos 18 y 20) y Transparencia de los mercados operativos (MIFIR artículos 3 a 10).

Entretanto vale la pena recordar que en febrero de 2013 se cumplirán dos años desde que el periodo de consulta de MIFID II se cerró. Es decir que atribuir la postergación a reveses en el presupuesto y a las dificultades en torno a la Unión Bancaria no parece ser una explicación de fondo. Hay algunas cuestiones centrales a la reforma de la directiva que han contribuido a la lentitud de su procesamiento. La nueva versión es una clara apuesta por el control de las operaciones bilaterales denominadas over the counter (OTC) y su centralización a través de entidades centrales de contrapartida. Mientras la MIFID original apuntaba a una liberalización de las operaciones financieras dentro y a través de las fronteras de las naciones de Europa, su versión reformada aspira a poner bajo control de los reguladores operaciones que habían sido desreguladas en el pasado. Si se analiza el ejemplo de las operaciones OTC, la MIFD II afecta específicamente a los 16 grandes bancos de negocios que controlan ese mercado.

Por añadidura, intentar derivar hacia los mercados organizados las plataformas electrónicas de un lado, y regular el trading de alta frecuencia del otro, tampoco son aspiraciones que caigan simpáticas a todos los bancos. Las grandes entidades de crédito que hacen mercado en trading electrónico prefieren claramente tener acceso a los mercados regulados pero no quedar sujetos a su control. Parte de las resistencias las han adjudicado en el pasado a una necesidad de abaratar costes, y sobre esa base aspiraban a sortear en el caso español a Iberclear, el sistema de compensación y liquidación de los mercados españoles. La vuelta de tuerca sobre la liberalización en realidad tiene ya cuatro años, y la inició el G20 luego del colapso de los mercados financieros tras la quiebra de Lehman Brothers.

Con lo cual se puede decir que estos cuatro años de retraso europeo en adecuar las normas han servido para que el riesgo a la estabilidad financiera en lugar de mitigarse, se haya quedado sobre el papel. A estas alturas el continente lleva un retraso respecto de los Estados Unidos donde la ley de reforma financiera conocida como Dodd-Frank está en vigor desde 2010. Una ley que instituyó por ejemplo una agencia de consumo independiente dentro de la Reserva Federal destinada a proteger a los prestatarios contra los abusos en el crédito hipotecario, las tarjetas de crédito y crédito al consumo. Un extremo al que no hay ningún riesgo de que se llegue en España... no sea cosa de que la comunidad bancaria se convierta en el dragón de San Jorge y encienda el lanzallamas. Lo cual hace suponer que tras el retraso están los intereses de sectores afectados por la reforma de la MIFID.

La cuestión es que a estas alturas, y tras los procesos de consulta, el movimiento no se puede detener, entre otras cosas porque la inversión en adecuarse a los objetivos básicos de la reforma por parte de algunos actores que son centrales al funcionamiento del sistema financiero, como los propios mercados organizados, ya se ha hecho o está muy avanzada. De donde se deduce que una marcha atrás no es posible salvo que de buenas a primeras resurgiera una ola liberalizadora que decidiera neutralizar todos los avances hechos en este sentido.

Mientras, la existencia de la legislación destinada a controlar las operaciones financieras que se desarrollan al margen de los mercados regulados no funciona. Hace escasamente dos semanas un estudio hecho por un instituto de analistas financieros colegiados puso el dedo sobre la llaga al publicar que un tercio de las operaciones se hacen precisamente fuera de los mercados regulados que no cesan de crecer. El Consejo de Estabilidad Financiera (CEF) que depende del Banco de pagos Internacionales (BIS) ha alertado sobre este giro perverso en el que mientras se dictan normas previsiblemente destinadas a controlar las operaciones no reguladas, estas se expanden. Sin ir más lejos, así como han crecido las transacciones fuera de los mercados regulados, el crédito concedido por la vía de los sistemas parabancarios también se ha disparado pese a todos los intentos de controlarlo.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...