edición: 2747 , Miércoles, 26 junio 2019
02/09/2011
La caída de los beneficios provoca una oleada de despidos en la banca europea

La banca española se resiste al ajuste de plantillas

Una corriente que llegará a España: menos trabajadores para salvar los márgenes
Juan José González

“La banca española parece situarse al margen de la realidad en la reducción de costes”. Así sentenciaba un comisario europeo la posición del sector bancario español en un entorno en el que la reducción de costes se impone ante la caída de los beneficios. En el ámbito de la Unión Europea, con una economía que no crece, el negocio bancario a la baja junto al problema de la deuda soberana, parecen ser los principales verdugos del sector. Como resultado, el estrechamiento de los márgenes y el freno a la caída del beneficio de explotación, se presentan como los primeros asuntos que los gestores bancarios deben resolver, algo en lo que todos están de acuerdo, lo que no significa que todos se muestren dispuestos a aplicar la misma terapia. En Europa, excluida España, las principales entidades financieras han acelerado la reducción de costes por la vía más dramática: el despido de trabajadores, unos 42.000 en los últimos tres meses.

Los ajustes en el sector bancario deben hacerse por alguna parte que tenga un claro e inmediato reflejo en las cuentas primero y en el balance después. Así lo entienden bancos como Barclays, HSBC, UBS, Credit Suisse o RBS, entre otros. Todos ellos han venido aplicando en los últimos meses planes de regulación de plantilla que se han traducido en varios miles de despidos. El efecto sobre los resultados trimestrales ha sido inmediato, el cambio de signo automático. Todos ellos han aplicado medidas de recorte de personal: solamente HSBC recortaba su plantilla en 30.000 trabajadores y Barclays y RBS en unos 3.000 cada uno de ellos. Y la Comisión Europea difundía una estadística anual en la que se reflejaban los recortes laborales del sector en Europa en lo que va de año: 68.000 puestos de trabajo menos.

El volumen del recorte puede dar una idea de hasta qué punto es necesario reducir costes y hasta qué punto deben estar dañados los balances bancarios para llevar a cabo tamaña reestructuración laboral en tan sólo ocho meses. Para algunos políticos en el poder y también en la oposición, el movimiento de los banqueros para afrontar un problema de caída de los márgenes por la vía del recorte laboral, no deja de ser un excesivo baño de sangre en una crisis profunda, pero supone un esfuerzo por parte de los gestores bancarios, en la obligación de incrementar los beneficios: se entiende que al permitir los Gobiernos tales recortes masivos de plantillas, la banca obtendrá mayores beneficios.

En realidad, el sector especula con la idea de que la reducción de plantilla en los bancos será recurrente, es decir, será permanente puesto que todo indica que el sector deberá adaptarse a lo que pide el mercado, más desintermediación, más informatización de procesos y operativa al público, menores costes en todo caso que se corresponden con la tendencia de reducción de tamaño de la banca y, por tanto, del número de sus empleados.

Sin embargo, la relación ajuste laboral-incremento de beneficio, como demuestra la práctica, no está clara, incluso, ni siquiera es seguro que vaya a cumplirse. Los gestores bancarios apuntan a que el negocio se encuentra sometido a fuertes cambios como consecuencia de una regulación mayor y más estricta, como es el caso de la obligación de mantener un elevado nivel de capital y mayor liquidez, dos aspectos que no ayudan a obtener más beneficios, sino todo lo contrario, puesto que en la mayoría de los casos el coste del negocio es superior, consecuencia de las nuevas obligaciones legales sobre el capital.

El volumen de negocio bancario tiende a la baja y los bancos se ven obligados a centrarse en aquellas zonas económicas o emergentes en las puedan obtener mayores beneficios. En este contexto, ayer presentaba la Asociación Española de Banca (AEB) los datos correspondientes al primer semestre de 2011, con unos resultados que no dejaban lugar a muchas dudas: una caída del beneficio del 17,2% para el conjunto de los bancos españoles. Asegura la patronal bancaria en su comunicación que el descenso en las ganancias tiene que ver con la reducción de los ingresos, cuyo margen retrocede un 1,7% por reducción de actividad como por los tipos de interés y el incremento de costes de financiación en los mercados mayoristas.

Nada se dice respecto a la reducción de costes por la vía laboral y tan sólo se apunta a que estos malos resultados semestrales de la banca española reflejan la positiva actividad de las filiales en el exterior de las grandes entidades y la ralentización en el aumento de la morosidad, lo que hace sospechar que el sector bancario español no identifica los problemas de costes como sus homólogos del resto de Europa. Sin embargo, los analistas del sector y los mercados están valorando la posición de los bancos españoles y su resistencia en el ajuste de las plantillas como uno de los lastres más pesados de la banca para el futuro, como así lo sentencia la pérdida de valor en Bolsa de las entidades financieras españolas.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...