edición: 2808 , Viernes, 20 septiembre 2019
31/12/2010
Basilea III aprieta -en solvencia- y ahogará -sin dividendos- si es preciso

La banca mediana se juega en 2011 el pago del dividendo

Santander o BBVA, uno de los dos dará la sorpresa: todo el beneficio en acciones
Juan José González

Un brindis ácido cerró un encuentro celebrado en la víspera de Navidad en una sede bancaria de la calle Velázquez. Dos consejeros delegados, un vicepresidente y varios directores generales, unidos por la vieja amistad pero reunidos ahora a propósito de Basilea III y la reforma regulatoria que para el sector bancario comienza a ser aplicada hoy, último día del año. Ácido porque el ejercicio que comienza mañana, primer día de 2011, será testigo de numerosos cambios que, a su vez, obligará a comportamientos diferentes. Para estos, los cambios de Basilea III son normas de obligado cumplimiento pero de complicado cumplimiento. Popular, Banesto, Sabadell y Bankinter, parecen haber vivido en 2010 su último ejercicio en solitario: hoy todos tienen planes para mañana. Mientras tanto, Santander y BBVA se ven forzados a cambiar sus planes estratégicos para el nuevo año: para estos, las cosas también serán muy diferentes. El Banco de España ya tiene su particular mapa sectorial porque el futuro de los bancos ‘medianos’ pasa por la ejecución de movimientos corporativos.

Santander y BBVA serán observados con mayor atención por el supervisor español pero seguidos muy de cerca por los supervisores del Banco Central Europeo, que contará con un grupo de seguimiento nuevo encargado del cumplimiento de la reforma regulatoria ya en vigor (Basilea III). Popular, Banesto, Sabadell y Bankinter, contarán en el BCE con otro grupo de ‘cancerberos’ menos exigentes que con los dos grandes pero igualmente celosos de los movimientos corporativos. Porque la asignatura pendiente de estos sigue siendo el tamaño y la falta de justificación del mismo para mantenerse en un mercado local cada día más estrecho. Los presentes en el brindis de Velázquez es posible que se vuelvan a ver las caras para otro tipo de negociaciones.

Nuevos baremos, controles y políticas de prudencia se convierten en 2011 en criterios generales de actuación, sin perder de vista un instante el objetivo de la solvencia por encima de todo, aún a costa de sacrificios no asumidos en el pasado. Uno de ellos, la distribución del beneficio: los dividendos. Santander y BBVA no parece que vayan a sufrir tanto como el grupo de los cuatro medianos. Si Basilea III les impone, con carácter general, a todas las entidades financieras, que refuercen por todas las vías posibles el capital, una de estas es, por directa e inmediata, la distribución de los beneficios. Basilea aprieta e incluso ahoga si es necesario para que se cumpla a partir de 2011 cualquier norma relativa a los recursos propios. Cerca de cinco millones de accionistas desconocen el porcentaje de reducción del dividendo de la banca mediana así como la posible sorpresa de uno de los dos grandes que, pasado el mes de abril, puede anunciar que el reparto del beneficio se realizará con acciones.

Los bancos españoles han sido tradicionalmente, escrupulosos y prudentes en el pago de dividendos, siempre atendiendo al nivel de beneficios, pero al mismo tiempo, haciendo algo de caja, hucha en definitiva, para mantener un buen nivel de fondos que asegurasen cualquier ‘accidente’ inesperado. Y el sistema –la prudencia- ha funcionado hasta ahora. Sin embargo, la prolongación en el tiempo de los problemas económicos y, por tanto, de financiación, esta poniendo en apuros a los bancos medianos y a las cajas de ahorros. Dificultades de las que no siempre se escapan los grandes bancos.

Los presentes en el brindis, representantes de entidades grandes y medianas, conocen las limitaciones que impone Basilea III. Saben que la distribución del beneficio estará en función de un core capital que en la práctica situará a las entidades entre la espada y la pared, entre mantener el nivel de solvencia adecuado y la obligación de sacrificar el reparto de los beneficios si se pierde el nivel de solvencia. Y cuando termina 2010, los seis bancos españoles vigilados por el BCE, superan el 7% de core capital que fija la norma, luego, sobre el papel no deberían tener mayores problemas.

Otro asunto será que esa ratio pueda ser soportada más allá del primer cuatrimestre, cuando se devenguen los primeros dividendos y se puedan hacer cálculos para el futuro. Será entonces cuando los medianos deban extremar, de nuevo, el criterio histórico de la prudencia en el reparto del dividendo, o lo que es lo mismo, dejar sin efecto la distribución del beneficio, y los dos grandes se vean obligados a pagarlo en especie, a recortarlo o, incluso, a suprimirlo, so pretexto de una operación corporativa que exigirá el máximo esfuerzo de los accionistas. Puede pasar de todo.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...