edición: 3007 , Viernes, 10 julio 2020
16/09/2011
Reducción temporal del IVA por adquisición de vivienda hasta fin de año

La cercanía de las elecciones provoca una ‘subasta de impuestos’

En EE UU la reducción temporal se saldó con escasa demanda y aumento de precios
Sin confianza ni crédito disponible la eficacia de la medida esta condenada al fracaso
Juan José González

Con las economías domésticas, los particulares, endeudados hasta las cejas, y las empresas promotoras en peor situación, los problemas de liquidez y solvencia procedentes de la morosidad de unos y otros, tienden a multiplicarse. En los últimos trimestres, los balances bancarios vienen dando cuenta del colapso que conlleva mantener, créditos a promotores, hipotecas a particulares y otros activos inmobiliarios como naves, edificios, o el mismo suelo. Para unos y para otros, cualquier Gobierno debe buscar –y busca- soluciones, una obligación que en función de la coyuntura admite numerosos matices, pero que en una situación doblemente peculiar como es el caso, condicionan no solamente la naturaleza de las propias medidas, si no también, su eficacia, es decir, que lleguen a cumplir el objetivo para el cual fueron propuestas. En medio de una crisis de crédito y en la antesala de unas elecciones generales, la vía de agitar los impuestos para provocar una reactivación de la demanda y venta de pisos, así como un aumento en la petición de crédito hipotecario, se combina con la convicción de que, una reducción temporal del IVA hasta el 4% para la adquisición de nueva vivienda, puede terminar con los niveles de stocks inmobiliarios de la banca. Sobre esto ya se conocen experiencias.

¿Quién da más? o ¿quién da menos? Depende del impuesto, del momento y de los electores en juego, lo cierto es que los partidos políticos en liza se presentan en la precampaña política con un juego de ofertas impositivas como eje, en principio, de sus ofertas políticas. El intento por emular las que ya se han realizado en otros países, lleva a la conclusión de que los recortes fiscales ante la proximidad de unas elecciones generales, suelen ser ineficaces por artificiales e, incluso, por absurdas. En este sentido, la decisión del Gobierno de mantener hasta fin de año la reducción a la mitad del IVA hasta el tipo del 4% por la adquisición de vivienda nueva, lleva camino de convertirse en uno de esos gestos de cara a la galería. En principio, la medida supone un guiño para el sector bancario, el cual podrá comprobar, al término del año, en qué volumen se aligeran sus stocks de activos inmobiliarios. Los partidos políticos se esfuerzan estos días de antesala de campaña en destacar que la medida se puede prolongar, incluso, hasta finales de 2012.

Una amplia mayoría de los implicados en este debate, ahora situación de hecho, formada por expertos economistas en el sector y fiscalistas, dudan de la efectividad de la medida en el corto plazo y en tiempo limitado, pues apenas ha conseguido levantar la demanda allí donde se ha puesto en práctica. El mercado norteamericano parece ser el modelo observado por los técnicos de Fomento y Economía para recomendar la aplicación de la tasa con ese doble objetivo: estimular la demanda de vivienda por los particulares y rotación de activos y de crédito a promotores inmobiliarios y entidades bancarias. La experiencia de desgravación temporal en la adquisición de vivienda a lo largo de 16 meses seguidos, resultó un fiasco, entendiendo como tal que apenas se vendieron más viviendas y que ese período el precio de la vivienda se incrementó.

Las condiciones de aquel mercado inmobiliario americano y las del actual en España –salvando algunas distancias- no son muy diferentes entre sí, pero sirve para comprobar que la medida de reducción del impuesto es ineficaz en el corto plazo, y que, al contrario, demuestra su efectividad cuando esta contempla uno mayor, de cinco a diez años. La experiencia española pone, además, en evidencia la medida en cuestión, toda vez que la compra-venta de inmuebles no ha dejado de caer desde julio de 2010 y que, incluso, el coste de la vivienda, como ayer se pudo constatar de nuevo, ni siquiera ha subido, todo lo contrario.

Por todo ello es por lo que los juegos de impuestos a corto plazo, y en un sector de tanta sensibilidad popular, acaban naciendo y muriendo en el papel de un programa electoral que a mejor gloria no conseguirá reactivar ni el sector inmobiliario ni la demanda de crédito hipotecario, justamente, porque ni hay confianza –renta familiar y empleo- para solicitar crédito ni las entidades están en disposición de aumentar la financiación crediticia.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...