edición: 2765 , Lunes, 22 julio 2019
10/12/2010
Barómetro Global de la Corrupción 2010

La corrupción sigue siendo la lacra del sector privado y los partidos políticos

ICNr
La  corrupción y las malas prácticas -voluntarias o fruto de la desidia- que durante décadas jalonaron el gobierno corporativo de las compañías y dieron lugar a escándalos como los de Enron o Merrill Lynch  se han convertido en la lacra de un modelo productivo donde los stakeholders demandan y exigen transparencia y responsabilidad social. Sin embargo, las malas prácticas son reacias a abandonar los pasillos de las corporaciones por donde otrora campaban a sus anchas, a pesar de que sus costes económicos son altísimos y de que socavan unos de los cimientos de cualquier economía que se precie: la confianza de los grupos de interés. También en el sector público prolifera esta lacra, a pesar de que hasta la fecha han proliferado los esfuerzos gubernamentales e institucionales que se han orientado a paliar las malas prácticas y evitar las corruptelas. Ya en 1999, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) penaba la corrupción y el Pacto Global de Naciones Unidas la oficializaba como “tema” a vigilar en la empresa privada en 2004, agregando la lucha contra las malas prácticas como principio número diez de su Código de Responsabilidad Empresarial.  Sin embargo, han de ser la férrea supervisión por parte de las compañías, la aplicación de los principios de la RSC, la transparencia y la comunicación veraz con los stakeholders los principales baremos anti-corrupción.

A pesar de todo, y según el Barómetro Global de la Corrupción elaborado por la organización Transparencia Internacional (TI), España ha mejorado su posición global en el índice de corrupción percibido por sus ciudadanos pasando de ocupar el puesto 23 en 2007 a ser al 32 de 86 estados encuestados en 2010, que siguen percibiendo a los organismos religiosos y los partidos políticos como los sectores más corruptos.

El informe mundial de opinión pública sobre corrupción, fundamentado en la encuestas realizadas a más de 91.000 personas en 86 países, reseña asimismo que seis de cada diez personas en todo el mundo perciben que la corrupción ha aumentado en los últimos tres años, y que una de cada cuatro admite haber pagado sobornos en el último año.

Las opiniones más negativas sobre las tendencias de corrupción se observan en Europa y América del Norte, donde el 73 y el 67 por ciento de las personas, respectivamente, creen que ésta ha aumentado en los últimos tres años, algo que se constata también en la sociedad española, cuya percepción se establece en la media europea.

Según ha valorado el presidente de Transparencia Internacional-España (TI), Jesús Lizcano, "el panorama es muy negativo" puesto que la percepción de la corrupción "ha aumentado en la mayoría de los países", tanto que "podría provocar un estado de alarma". No obstante, ha destacado que este aumento se desprende también de la concienciación y educación de la población, la cual se ha vuelto "más crítica" en esta época de crisis.En este sentido, Lizcano ha destacado la generalización de la percepción global de que el poder político es el sector "más infectado" por las prácticas corruptas. Una idea que comparten los ciudadanos españoles, quienes consideran que los partidos políticos son las instituciones más corruptas con un 4,4 de valoración -- en una escala del 1 al 5, donde el 1 indica el nivel sin corrupción y el 5 indica la máxima corruptela--, en la línea del 4,2 de valoración global.

Según se desprende del informe, España es el país europeo, junto a Irlanda e Italia, que peor considera a su partidos políticos, sólo superado por Grecia y Rumania (4,5); algo que se reproduce en la consideración de los organismos religiosos, con un 3,5 que, a nivel global, sólo es superado por tres naciones: Japón e Israel (4), e Irlanda (3,9). De la misma forma, los españoles registran una percepción negativa (3,5) del poder político, el sector privado y las empresas, el funcionariado público y el sistema judicial, lo que contrasta con el ánimo suscitado por otras instituciones como la policía (3,1), las ONG (2,8), el Ejército (2,7) y el sistema educativo (2,6).

"Nunca los partidos han tenido tan mala imagen", ha subrayado en su interpretación de los datos el catedrático de la Universidad Rey Juan Carlos, Manuel Villoria, quien ha destacado asimismo el "empeoramiento en Europa en cuanto a percepción y victimización". "Es espectacular el crecimiento del reconocimiento de pagos de sobornos", ha apuntado.

En 2005 los españoles "no reconocían pagar sobornos a ninguna institución", pero en 2007 ya era una realidad reafirmada por un 2 por ciento de la población, ha recordado Villoria, al tiempo que ha incidido en el 5 por ciento de españoles que ha reconocido haber pagado "una mordida" en 2010, lo que supone que una de cada veinte personas en España ha accedido al pago de cantidades a instituciones públicas de forma ilegal.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...