La decisión de mantener las ventas en corto implica a la CNMV
edición: 2534 , Viernes, 17 agosto 2018
07/07/2017
banca 
Accionistas e inversores señalan al supervisor

La decisión de mantener las ventas en corto implica a la CNMV en la caída del Popular

La misma argumentación que justificó la prohibición en Liberbank era aplicable en el Popular
Juan José González
Los inversores mantienen su escepticismo sobre la decisión de la CNMV de atajar las ventas en corto, una terapia que según el supervisor pretendía frenar los movimientos especulativos que llevaban a Liberbank a una situación crítica, a la antesala de la resolución. Una decisión que sólo cuenta con el apoyo de quienes pensaron que tras la crisis de Popular y su venta al Santander, no era sostenible -ni presentable- una nueva crisis -y ya serían dos en una semana- en el sistema bancario español. Y dudan los inversores a propósito de la decisión de la CNMV de prohibir temporalmente -por un mes- la operativa de las ventas en corto porque creen que el motivo principal de la prohibición en Liberbank -y no en el Popular- evitar la especulación, ha servido, únicamente y hasta el momento, para evitar una presión mayor sobre la cotización bursátil. Si antes de la prohibición, Liberbank cedía hasta un 40,60% en catorce sesiones de caída, la intervención del supervisor obró una recuperación del 30% en apenas tres sesiones. 
Nada indica que la situación del Popular fuera muy distinta a la de Liberbank, quizá con la única diferencia que aporta la CNMV: que el entorno del Popular -pérdidas, cambio de gestión, otra ampliación, una fusión o venta- sí justificaban la operativa especuladora, mientras que nada "relevante" sucedía en Liberbank, donde el supervisor parece que se olvidó de comprobar los movimientos especulativos de los últimos meses. Por si no fuera suficiente, los intermediarios se muestran desde entonces muy críticos con las decisiones del supervisor toda vez que la aplicación de esta terapia -prohibición de cortos- se justifican en gran medida -se supone que la más importante- en la protección de los accionistas minoritarios y de los pequeños inversores. En la práctica más reciente, caso Popular, el mantenimiento de la operativa de ventas en corto sólo ha beneficiado a los hedge funds y a los grandes inversores, los ganadores de la quiebra del Popular.

Es probable que el supervisor español de los mercados financieros estimara, con mayor o menor fundamento, que la prohibición de la operativa a corto en Popular era una muestra fehaciente, no de la gravedad de la situación del banco, si no del muy elevado grado de riesgo. Si la CNMV hubiera decidido la prohibición de cortos, el mensaje al mercado, a los inversores y clientes de la entidad, hubiese sido tan claro que ni siquiera habría llegado al 7 de junio, fecha de la resolución del MUS y venta al Santander.

De la misma forma que el supervisor pudo haber valorado que la prohibición de cortos en Popular no iba a tener trascendencia alguna en el desarrollo de la crisis del banco, sí la estimó adecuada y oportuna en el caso de Liberbank, lanzando un mensaje que el mercado puede haber entendido como contradictorio. A la vista de los resultados de la decisión del supervisor, cabe sospechar que una prohibición de cortos en Popular, habría causado menores daños a los accionistas y también menos riesgo para los depositantes, algo que, en cambio, sí parece haber producido los efectos deseados en el caso de Liberbank.

En último extremo, el mercado recibe de la decisión de la CNMV un mensaje de inconsistencia, quizá por una falta de confianza en los efectos de la medida o, incluso, como muestra de la falta de aplomo para intervenir en una crisis que, como la del Popular, ya contaba con una sentencia. Un intermediario financiero muy implicado en la operativa de cortos, no descarta que el supervisor se haya propuesto poner a prueba, a modo de experimento práctico, la utilidad práctica y el alcance de la operativa a corto en tiempo de crisis, algo similar a un test de estrés para medir la capacidad de resistencia de una entidad en crisis, sin ir más lejos, Liberbank. 

A la vista de los resultados -mantenimiento de la operativa en Popular y prohibición en Liberbank- cabe pensar que los responsables de la CNMV no tuvieron en cuenta el histórico del sector, que indica que los problemas de solvencia que se vienen presentando en los últimos años, y desde 2007 en particular, aparecen en un momento determinado, se mantienen estables, desaparecen o se agravan, pero en cualquier caso, los clientes no huyen a las primeras de cambio y mantienen sus depósitos. Un banco no muere súbitamente por un episodio de mayor o menor solvencia, sino que la muerte repentina sobreviene cuando el problema es de liquidez. Y la realidad muestra que la misma decisión del supervisor que evitó la desbandada de los depósitos en Liberbank, como consecuencia de las noticias negativas de una caída en Bolsa, pudo producir la caída súbita del Popular tras una etapa de rumores y comunicaciones adversas que fueron el caldo de cultivo para la actuación de fondos especulativos y hedge funds en cortos. 

Así las cosas, es probable que la CNMV no haya sido capaz aún de explicar por qué vio con claridad la prohibición de cortos en Liberbank cuando la misma argumentación se justificaba, a la perfección, en el Popular. Inexplicable.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...