edición: 2309 , Viernes, 22 septiembre 2017
17/02/2017
banca 
Regular servicios y sus precios

La Eurocámara, dispuesta a poner orden en las comisiones bancarias

Decide situar la protección de los clientes por delante de los intereses de las entidades
Juan José González
Los tribunales de justicia, hoy imbuidos de asuntos financieros, no parecen dar a basto en su fabril producción de fallos judiciales. Como si fuera el enemigo a batir, la batalla se centra en aspectos muy relevantes de la actividad bancaria -servicios y comisiones-. La relevancia se debe a que afecta a la relación directa entre bancos y particulares (también a empresas). Y también porque se trata de la materia prima de los ingresos, a su vez, alimento del margen de intereses, el pan y el agua, la vida y el sentido mismo de las cuentas y de la banca. Sucede la batalla -tribunales y políticos versus bancos- en plena metamorfosis del negocio, cambalache por el que el sector bancario quiere cambiar su estrategia -cierto que un poco tarde- para redirigir su actividad hacia caladeros de negocio diversificados, nuevas fuentes de ingresos que reduzcan su dependencia del margen de intereses. Al menos, este es el discurso último y reciente transmitido por los primeros espadas del sector en las presentaciones de resultados. En cualquier caso, todo indica que las instituciones europeas, animadas por la clase política, han encontrado en las numerosas demandas y fallos la coyuntura ideal -y sin excusa- para elaborar una ley que ponga orden a este embrollo de las comisiones bancarias, o tarifas para los políticos.
Demandas de particulares, asociaciones del sector financiero, partidos políticos y otras instituciones financieras parecen haber logrado lo imposible: herir la sensibilidad de la Eurocámara. Así se desprende del informe anual que elabora la Unión Europea sobre la competencia en 2016. En pocas palabras sentencia con una conclusión clara y expresa: su voluntad -del Parlamento Europeo- de abolir todas las comisiones bancarias que no estén -justamente- asociadas a un servicio muy preciso y específico, entre ellas las relativas a la recepción de transferencias, cancelación de tarjetas de crédito por cambio de domicilio y las de apertura y mantenimiento de cuentas bancarias. Es la primera vez que el Parlamento de pronuncia de manera tan explícita y concreta sobre las comisiones -tasas para los políticos-.

Así las cosas, en medio de la borrasca de las sentencias del alto tribunal europeo de Justicia sobre las cláusulas suelo y otros asuntos relativos a tasas y precios aplicables a los servicios financieros, todo indica la decidida voluntad del legislador europeo habida cuenta de las presiones políticas y también de la cierta alarma creada a propósito de algunas prácticas bancarias. Para el Parlamento europeo, los últimos episodios, los fallos judiciales, indican que el sector bancario, en un intento de solucionar los ingresos menguantes del momento, debido a la baja actividad crediticia y del precio del dinero en mínimos, pretendía un giro hacia el mayor protagonismo de las comisiones.

La Eurocámara seguís de cerca la evolución de las comisiones bancarias desde hacía varios ejercicios. Comprobó que en 2016 se mantuvo la tendencia al alza en el cobro de comisiones y en el peso de estas en los ingresos totales y su aportación al margen. En un informe de la autoridad europea bancaria (EBA) la mitad de las 30 entidades que mayores ingresos obtenían por comisiones eran españolas, con Ibercaja y Kutxabank en sexto y séptimo lugar como las mejor situadas, en tanto que Santander y BBVA lo hacían a mitad de la tabla el primero y en la parte más baja el segundo. A la Eurocámara le pareció llamativo y excesivo que el 35% de los ingresos fuera comisiones.

Con todo, la gran banca española (Santander, Caixabank, BBVA, Sabadell, Popular y Bankia) tiene entre sus retos para 2017 una mejora de la rentabilidad que, se supone, estará basada en una mejora de los ingresos, pero sin dejar muy claro qué parte corresponderá a comisiones por servicios. En 2016, los ingresos por comisiones avanzaron un ligero 0,2% hasta alcanzar los 19.500 millones de euros (19.465 millones en 2015) de los que el 52% corresponde a Santander, el 24,2% de BBVA, como principales `anotadores´ de comisiones. En este apartado se juegan los bancos los márgenes de interés que, como se puede ver en 2016, provocó una fuerte batalla en el cobro de comisiones pero que, en último extremo no fue capaz de frenar las caídas en el margen de interés, por ejemplo, del 3,4 en Santander, del 4,5% en Caixabank, del 21,6% de Bankia o del 6,9% del Popular. Un año en el que el beneficio conjunto del sector cayó un 21%.

Pero la batalla de las entidades permanece centrada en diferenciarse por comisiones básicas, tales como las tarjetas de crédito y algunas cuentas corrientes, en principio, ganchos de políticas de vinculación. Por otra parte, es evidente, a tenor de los resultados, que el modelo tradicional de negocio bancario está en un proceso de cambio en el que, seguramente, el consumidor, el ahorrador y cliente, contará con mayor protección de la hasta ahora conocida, fruto de una regulación específica que, como la que se encuentra en proceso de elaboración, quiere poner en orden y en sus justos términos, el precio de los servicios, tasas y comisiones a aplicar.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2017 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...