edición: 2388 , Viernes, 19 enero 2018
15/06/2012
Los saldos intrasistema son una medida indirecta de la salida de capitales

La financiación del BCE a la economía española desborda todas las previsiones

Entre balanza financiera y bancos el dinero concedido supera el 60% del PIB
Sede del BCE
Carlos Schwartz

La financiación del Banco Central Europeo (BCE) al conjunto de la economía española, con excepción de la financiación específica para los bancos, ha totalizado en el mes de mayo 318.594 millones de euros. Esta financiación ha comenzado su escalada en septiembre del año pasado al mismo tiempo que se desataba el vendaval de la crisis de la deuda. Mes a mes el saldo de la financiación del BCE bajo el epígrafe “Intrasistema” ha seguido subiendo pero el ritmo de este incremento se ha disparado a partir de diciembre pasado. Los saldos recibidos por esta vía se concilian con los que aparecen bajo el epígrafe Activos Netos del Banco de España Frente al Eurosistema en el detalle de la balanza financiera. El total de dinero concedido a la banca por su parte suma otros 324.642 millones de euros, con lo cual la financiación total del BCE alcanza los 643.236 millones de euros.

El Gobierno, que parece negar la existencia de estos datos con su forma de comunicar las decisiones cruciales que toma respecto del sector bancario y con la gestión que hace de la crisis de ese sector, prepara medidas sorpresa. Una larga reunión de la comisión delegada para asuntos económicos ha sido la antesala de posibles anuncios tras el consejo de ministros de hoy. Si no hay serias discrepancias en la reunión es probable que nos topemos con nuevas medidas para contener el gasto e incrementar la recaudación fiscal. De acuerdo con versiones de medios financieros el Gobierno considera que estas medidas pueden contribuir a enfriar las exigencias de los inversores y contrarrestar el efecto adverso de las últimas decisiones de las agencias de calificación.

En cualquier caso los flujos intrasistema pegan saltos de a 30.000 millones de euros cada mes. La financiación concedida por el BCE por este concepto viene a enjugar en parte el déficit de la balanza por cuenta corriente sustituyendo a la salida de capitales de España. Los incrementos son un indicador indirecto de su contrapartida, la salida de capital. No está claro a estas alturas cual es el origen de esa salida de capitales en referencia a la que se registra como salidas netas, descontando la reducción en inversión de cartera que es transparente. El debate se centra en el capítulo “otra inversión” que representa préstamos, depósitos y cesiones temporales, operaciones de la banca.

La tesis de algunos analistas es que el grueso de esa salida refleja el efecto del incremento de la financiación obtenida por la banca española en el BCE. A raíz de esa financiación caerían los recursos obtenidos en las cámaras europeas de contrapartida que se reflejan estadísticamente como entradas de capital. Sin embargo las cifras de la financiación en las cámaras de contrapartida no muestra una caída significativa de acuerdo con los datos públicos. El incremento de la prima de riesgo, es decir el incremento de los tipos de interés de la deuda pública española exigido por los inversores internacionales, no es ajeno a la reducción de la inversión de cartera ya que las tenencias de deuda pública por parte de no residentes se ha acelerado en el primer trimestre de este año, superando los 10.000 millones de euros. La tendencia se mantiene en el segundo trimestre.

De acuerdo con las cifras difundidas por el Banco de España, el volumen de recursos procedentes del eurosistema concedidos a la banca vía BCE se ha incrementado en 9.204 millones de euros por las operaciones principales de financiación de corto plazo con tipos de interés punitivos. El saldo de las operaciones de largo plazo y facilidad de depósito se mantiene estable, aunque hay un trasvase de los depósitos a las cuentas de los bancos de unos 17.000 millones de euros en el mes de mayo. El resultado total es que los bancos tienen en sus cuentas disponibles para vencimientos y operaciones de activo un total de 287.183 millones de euros concedidos por el BCE mientras conservan en la facilidad de depósito del banco central una reserva de 36.829 millones de euros. La fragilidad de conjunto que reflejan estas cifras no es sostenible en el largo plazo, y hace que la dependencia de España respecto del BCE sea extrema. No sólo en lo que hace a la banca. También respecto de la balanza de pagos cuyo agujero de capital tapone el banco central con sus flujos monetarios.

Este dinero procede de los excedentes de otros países miembros de la eurozona, en especial de Alemania. Esta realidad hace cuando menos curiosa la persistente insistencia por parte del Gobierno en solicitar la compra masiva de deuda pública española. ¿No es consciente el Gobierno del nivel de financiación combinado que recibe nuestro país entre banca y balanza financiera? Estamos hablando de más de medio billón de euros. Lamentablemente, la intervención del BCE en el mercado secundario de deuda pública puede convertirse en el comienzo de una intervención a mayor escala, ya que si se gasta ese cartucho y el mercado no se sosiega ya no habrá más paliativos.

Como es razonable de pensar lo que está detrás de esta situación no es el déficit público. Es la caída de la actividad económica, la falta de inversión pública, la contracción de la economía, la debilidad de la demanda en el resto de Europa que atenta contra la actividad industrial de España, la ausencia de demanda interna, la deflación de precios, el empobrecimiento brutal de las familias, la caída del patrimonio de las mayorías sociales y la ausencia de estímulos adecuados a la estructura productiva. El Gobierno se ha dejado devorar por la crisis bancaria mientras el fantasma griego se yergue ante el euro.

Ayer, un portavoz del Fondo Monetario Internacional (FMI) dio su apoyo abierto a la decisión del Gobierno de solicitar ayuda a Europa para el saneamiento de la banca. Era la voz de la propia banca internacional saludando el rescate de la banca europea por cuenta del Gobierno español y el presupuesto del estado. Aquí no se trata tanto de la banca española, sino de sus acreedores. Los grandes bancos de Alemania y Francia. Aunque no es menos cierto que al Estado le va en esto mucho, por ejemplo, los 130.000 millones de avales públicos a emisiones de la banca. Entretanto la banca bajo control del FROB está volcada en la compra de deuda pública. El Estado capitaliza a los bancos con dinero público y estos a su turno le compran al Estado su deuda. Tal como ha dicho el economista Joseph Stiglitz, "economía vudú".

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...