edición: 2741 , Martes, 18 junio 2019
13/03/2014

La industria de Ucrania supone un reto en la posible integración europea del país

Sectores industriales españoles pueden verse afectados por los acuerdos económicos que se tejan con Kiev
Carlos Schwartz

Mientras la crisis por el levantamiento popular en Ucrania contra el Gobierno de Víctor Yanukóvich ha desembocado en un enfrentamiento digno de las épocas de la guerra fría con Rusia el mundo empresarial europeo contempla el proceso con incertidumbre. El motivo es que la mayor parte de la infraestructura industrial del país de un lado depende en un 70% de Rusia, y del otro se apoya en los ingresos que esa relación comercial le ofrece para hacer dumping en ciertos productos en el mercado mundial. La Unión Europea, que había ofrecido en su momento un acuerdo comercial poco favorable al país y que implicaba adecuar la infraestructura industrial, y seguramente disponer de ella en favor de los inversores europeos, puso de manifiesto con esa débil propuesta sus profundas reticencias a mantener estrechas relaciones con el país a diferencia por ejemplo de la integración de las naciones del Báltico. El problema es que levantamiento popular hizo fracasar el plan pactado entre Europa, Estados Unidos y Rusia, y la reacción ofensiva del Kremlin ha puesto de hecho en las manos de la Comisión Europea la resolución del problema. Al menos de una parte del mismo. Pero esto va a generar nuevos conflictos, también entre los sectores empresariales.

Un ejemplo de ellos es la situación planteada en el mercado de tubos de acero al carbono utilizados en especial en la industria del gas y el petróleo. El Departamento de Comercio (DOC) de Estados Unidos decidió el pasado 20 de febrero imponer derechos arancelarios a las importaciones de tubos de acero de Ucrania en la categoría denominada Oil Country Tubular Goods (OCTG) destinados a la industria del gas y petróleo. La decisión fue tomada tras la petición de un grupo de empresas competidoras con plantas en Estados Unidos o con presencia comercial en ese país. Entre ellas está la francesa Vallourec. Pero la solicitud de expediente es un indicio de que la producción en este caso de la ucraniana Interpipe estaba socavando de lleno las posibilidades comerciales del resto del sector. De acuerdo con fuentes del mercado la empresa afectada en España por este tipo de competencia es Tubos Reunidos que concentra su producción en productos tubulares de acero al carbono para la industria del petróleo, gas y energía y que exporta tanto a Estados Unidos como a Rusia. Los otros fabricantes españoles de productos tubulares como Tubacex y Acerinox, que utilizan acero inoxidable, no enfrentan este problema por estar fuera del mercado OCTG.

El DOC ha impuesto un derecho arancelario provisional del 5,31% a una serie de países mientras se desarrolla la investigación sobre el dumping, sin embargo los otros no tienen planteada una potencial integración con Europa, sino que en general son países asiáticos, con la excepción de Turquía. La investigación está previsto que acabe en agosto de este año. El caso de Interpipe es por demás relevante porque cumple con todos los parámetros de oscuridad financiera, de gestión y política de la industria pesada del país. La empresa es propiedad del magnate Viktor Pinchuk quien acumuló activos tras la disolución de la ex Unión Soviética, en parte gracias a su matrimonio con Elena Kuchma, la hija de uno de los primeros presidentes de Ucrania, Leonid Kuchma. En 1997 el Gobierno inició la privatización de activos heredados del pasado régimen, como la planta -antes soviética- Nikopol de Ferro Aleaciones.

No fue ninguna sorpresa que Pinchuk la comprara a través de su grupo de empresas. Menos suerte tuvo con la privatización de la siderúrgica Krivorizhtal por la cual pagó 804 millones de dólares. La empresa fue renacionalizada tras la Revolución Naranja y se volvió a vender con el resultado de que el estado obtuvo por ella 4.800 millones de dólares. La recuperación de Nikopol se disipó tras el derrumbe de la Revolución encabezada por Yulia Timoshenko y Viktor Yushchenko.

Interpipe es el resultado de una serie de adquisiciones por parte de Pinchuk entre comienzos de la década de 1990 hasta principios del siglo XXI. El rating como emisor de largo plazo de la compañía fue degradado en septiembre pasado a CCC desde B- tras un episodio crediticio con una emisión de bonos. Fitch señala que la modificación de la calificación está relacionada con los riesgos financieros derivados de la existencia de dos conflictos comerciales. Uno con la confederación de estados independientes (CIS, por sus siglas en inglés). El otro con Estados Unidos. En el caso del CIS, Rusia, Kazajistán y Bielorusia -que representan un 25% del mercado de exportación de Interpipe- amenazaron con suspender la cuota de tubos OCTG de Ucrania lo que dejaría a la producción de Interpipe sujeta a un gravamen del 19% lo que convertiría a las ventas a ese mercado en “sólo marginalmente rentables”. Es decir que Interpipe es una empresa cuya solvencia ha pegado la vuelta al codo en estado exhausto. Sin oxígeno ha incumplido sus compromisos de pago con un proveedor de tecnología industrial: la siderometalúrgica competidora italiana Danieli a quien se le ha olvidado de pagar 26 millones de euros en enero pasado.

Las incertidumbres políticas no son desde luego solo para los industriales europeos. Con la excepción del potentado del chocolate convertido a político ucraniano, Petro Poroshenko, la mayoría de los magnates -Pinchuk incluido- han quedado a media agua entre Rusia y occidente traicionados por intereses contradictorios. El propietario de Interpipe, considerado por Forbes como el segundo hombre más rico de Ucrania con una fortuna de 3.200 millones de dólares, no ha sido una excepción. Basta con recordar que es yerno de Kuchma un valedor de Yanukovich cuya fortuna está atada a Rusia. Pero mientras su empresa Interpipe parece al borde del derrumbre su presencia en el mercado internacional sigue siendo motivo de preocupación para sus competidores por la política de precios del grupo. Es por ello que ha levantado las iras de empresas como la francesa Vallaurec o la italiana Tenaris.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...