edición: 2614 , Miércoles, 12 diciembre 2018
18/07/2011
RSE

La mayoría de las empresas españolas aplican la RSC aunque de forma fragmentada

Beatriz Lorenzo

La RSC lleva décadas siendo abordada por las empresas con mayor o menor fortuna, desde unos tambaleantes inicios en los que era confundida o identificada con las labores filantrópicas hasta un actual enfoque mucho más coherente desde la óptica de la dirección corporativa, la sociología de las relaciones laborales o la comunicación y publicidad. Aún ahora, en un momento en que el concepto comienza a ampliar sus fronteras, existen todavía compañías que se resisten a integrar la RSC como herramienta de gestión, equiparándola más bien a modelos de gestión de riesgos y limitando la gestión responsable al cumplimiento normativo obligatorio para todas las corporaciones.

Sin embargo, a pesar de que todavía existen compañías que se resisten a integrar la RSC como “concepto”, a formalizarla como herramienta indispensable de la gestión corporativa, la mayoría de ellas sí adopta algunas de las prácticas asimilables a la definición de Responsabilidad Social Corporativa. Ésta es a la conclusión a la que llega un estudio realizado recientemente por Grant Thornton, que revela que el 99 por ciento de las empresas españolas aplica alguna medida de Responsabilidad Social Corporativa a pesar de la crisis, "principalmente en la mejora del entorno laboral, ahorro energético y la gestión de residuos".

En cifras, el   82 por ciento de las empresas de 100 a 500 trabajadores que participaron en el estudio han aplicado acciones relacionadas con la promoción de la salud y el bienestar en el trabajo. Igual proporción de compañías han promovido medidas a favor de la igualdad y la diversidad en el trabajo, según el estudio.  Sin embargo, en comparación con el análisis realizado en 2008, se aprecia un descenso en la aplicación de medidas de flexibilización destinadas a mejorar la conciliación de la vida laboral y familiar y en aquellas dirigidas a proporcionar una primera experiencia laboral mediante becas y prácticas.
Y si bien la RSC como herramienta todavía no está demasiado extendida, sí hay aspectos a los que se presta mayor atención. La reputación de la marca o la mejora de la imagen pública de la empresa es la principal razón de las compañías españolas para desarrollar políticas de RSE, mientras que un 31 por ciento lo hace por altruismo. La reputación de marca tiene un peso mayor en España, ya que la media mundial es de 56 y el promedio en la eurozona es de 41.

INTEGRACIÓN

A pesar de todo, si algo se echa en falta en la integración de la RSE por parte de las compañías es la asunción del concepto como un “todo” indisoluble de la gestión empresarial. Aún así, los esfuerzos en este sentido no dejan de producirse. Estudios como el  relevante “Does Corporate Responsibility Pay Off?” de la Universidad de Viena y la Comisión Europea, ponen en la palestra el valor de la RSC como herramienta de gestión y su potencial a la hora de generar beneficios cuantificables, surge también otra cuestión: el precio de la RSC; una de las primeras cuestiones que las compañías se plantean a la hora de institucionalizar el nuevo concepto.  En este sentido, los costes asociados a la responsabilidad social “pesan” más en aquellas compañías que asocian al concepto con la filantropía, con campañas aisladas que poco o nada tienen que ver con el devenir habitual del “core business”. Por el contrario, aquellas empresas que integran fuertemente la RSC en el ADN corporativo ven como los costes asociados a la herramienta acaban diluyéndose en los múltiples beneficios derivados de su aplicación. Para Adrian Zicari, autor del libro “Responsabilidad Social: un enfoque financiero”, a la hora de plantearse la pregunta “¿cuánto gano con la RSC?” se obtendrían diversas respuestas; siendo algunos de sus beneficios la mejora de las ventas, la mejora de los precios y la minoración de los gastos.

De entre todas las clasificaciones vigentes de los beneficios que puede aportar la RSC, destaca la que distingue entre beneficios monetarios y no monetarios. Los primeros incluyen efectos financieros directos y beneficios que influyan de algún modo e los flujos de caja, como un aumento en el valor de la marca debido a la RSC.  A su vez los beneficios no monetarios aluden a aquellos que no son cuantificables en términos monetarios pero sí influyen den la competitividad de la empresa y en su éxito financiero.

Así las cosas, la armonización se presenta como alternativa para evitar que la RSC se aplique de un modo “desmadejado” y poco coherente. La integración se ve avalada por el apoyo institucional creciente en los últimos tiempos. Destacan impulsos como el de la Unión Europea que ha manifestado recientemente su intención de armonizar la RSE a nivel europeo. A través de la Comunicación de la Comisión del Consejo, del Comité Económico y Social y del Comité de las Regiones  del Parlamento Europeo, llamada “Hacia una única Ley del Mercado en la Zona, Para una economía social de mercado altamente competitiva. 50 propuestas para mejorar nuestro empleo, nuestros negocios y nuestro comercio”, se dan a conocer una serie de recomendaciones entre las que destaca la de realizar un Libro Verde sobre transparencia de la información Ambiental, Social y de Derechos Humanos, lo que, según el texto, “podría dar lugar a iniciativas legislativas”

.Esta iniciativa comunitaria cobra mayor sentido- y fortaleza- teniendo en cuenta que recientemente vio también la luz la propuesta, de la mano de la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo de que se incluyan cláusulas de RSE en los acuerdos comerciales que se realicen en la UE. Con ello proponen que se incentive a las empresas que contraigan compromisos en materia de RSE con los stakeholders relacionados con la materia: sindicatos, consumidores y comunidades locales. En relación al controvertido tema del reporting, el Parlamento ha propuesto también la obligatoriedad de elaborar el balance en materia de RSE mediante un documento de alcance público así como la creación de un comité parlamentario de seguimiento para cada tratado de libre comercio como punto de información y diálogo entre los diputados de la UE y los parlamentarios de los estados miembro, con el objetivo de velar por la aplicación de dicha cláusula.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...