edición: 2328 , Lunes, 23 octubre 2017
23/07/2015
banca 
Plan del ‘G-6’ del sector financiero

La opinión pública aplaude que la banca prepare quitas y refinanciaciones para empresas viables en apuros

Censuran, sin embargo, que se adopten esta serie de medidas tan tarde y buscando sólo reducir su deuda
ICNr
La banca sigue protagonizando noticias cada jornada, esta vez en el marco de España y, más en concreto, en referencia a la deuda que éstas cargan a sus espaldas. Según recogió ayer la prensa, el sector está decidido a dar un impulso importante en la limpieza de sus balances en los próximos meses con la puesta en marcha de una ola de refinanciación de deuda de las empresas asfixiadas. La opinión pública aplaude estas quitas y renegociaciones si sirven para permitir la viabilidad de muchos negocios, aunque lamentan que estas medidas -sin duda creadas con el único fin de beneficiar a la banca, no al pequeño empresario- lleguen a estas alturas de la crisis.
Según fuentes financieras, recogidas ayer por el diario económico elEconomista, el llamado G-6 del sector -Santander, BBVA, Caixabank, Bankia, Sabadell y Popular- han tomado la determinación de dar oxígeno a las compañías que presenten problemas para afrontar sus créditos, aunque para ello tengan que dar por perdidos parte de los préstamos concedidos. La quita, señalan estas entidades, podrían ser cuantiosas, pero siempre alcanzarían el mismo nivel de las provisiones ya realizadas por las entidades, con el fin de no provocar agujeros adicionales en sus cuentas.

Los planes que manejan serían similares a los diseñados para algunas inmobiliarias o algunas firmas que han presentado serias dificultades. El paradigma sería, por ejemplo, Pescanova. A cambio de esa refinanciación -que no tendría por qué ir necesariamente unida a una quita de la deuda pendiente-, la banca exigirá aumentos en el capital, bien dispuesto por ellas mismas, bien por socios nuevos, así como sustituciones en los equipos de gestión.

En definitiva, la intención de la banca es facilitar el pago de los créditos a estos clientes sin perder más dinero de las dotaciones. El objetivo es aumentar así la rentabilidad, el gran caballo de batalla en estos momentos en que los márgenes operativos se están estrechando por la caída de los tipos de interés a mínimos históricos y por los todavía insuficientes volúmenes de actividad. De este modo, a raíz de las reestructuraciones, el volumen de ingresos se elevaría, debido a que las firmas beneficiadas no tendrían problemas para abonar las cuotas.

Los sectores en los que las entidades quieren poner el foco serían los relacionados con energías renovables, la industria del acero y de la construcción, y la actividad hotelera. Además, aseguran que la reactivación económica y del consumo ayuda a que las sociedades beneficiadas por una quita o por una reducción en las cargas salgan adelante con una mayor facilidad y no tengan temor a una liquidación. La mejora de la coyuntura y el ajuste llevado a cabo en los últimos años por parte de las empresas está ayudando a que la morosidad se encuentre ahora en plena tendencia bajista, algo que se aplica, además, a prácticamente todos los segmentos de actividad.

Los expertos creen que sería bueno que los bancos aceleraran este tipo de reestructuraciones de deuda. Así, la asignatura pendiente de las entidades sería la limpieza de los activos enfermos de sus balances, que en su mayor parte están en el segmento empresarial, después de haber saneado sustancialmente la parte inmobiliaria. Las refinanciaciones servirían, en este sentido, para aupar la rentabilidad de las entidades en los próximos años.

La banca ya intentó impulsar hace más de un año un proceso similar, aunque sin éxito.

UNA MEDIDA QUE LLEGA TARDE

La medida, tal y como apareció ayer diseñada por la prensa, resulta muy útil para aquellas empresas que puedan acogerse a ella, o al menos así lo percibió la opinión pública. Otra cosa es que los tiempos sean los adecuados y, en este sentido, los lectores creen que a banca podría haberse ‘puesto las pilas’ mucho antes, ofreciendo una salida viable a miles de negocios en beneficio de las dos partes.

La receta llega, por tanto, tarde aunque en principio bien diseñada, salvando el hecho de que las entidades del llamado ‘G-6’ del sector tengan en mente dar esta opción a empresas que consideren que saldrán sí o sí adelante. Habrá que estudiar, por tanto, cuáles son los criterios que utilizarán para poder juzgar si con ello se ayudará realmente al tejido empresarial. Mucho se temen los internautas que el objetivo no es precisamente actuar como ‘hermanitas de la caridad’ para los empresarios, sino más bien cubrirse las espaldas de cara al futuro dando un poco de oxígeno a ciertas empresas muy concretas pertenecientes a sectores muy determinados.

De hecho, ayer se comentó que es muy probable que, “como siempre, se beneficie a los mismos empresarios, los del poder”, mientras que no hará nada para “el pobre autónomo que por su vergüenza ha pagado todo y sigue pagando como puede”.

Los internautas también se preocuparon por quiénes serán quienes soporten esas quitas y temieron que de algún modo ello acabe repercutiendo en los precios que asuman los clientes “comunes y corrientes” de la entidad. Otros aseguran que el precio lo tendrá que asumir sí o sí “el accionista, que es el único que está a las duras y a las maduras”. “Ahora los bancos se han vuelto podemitas... Van a hacer quitas a los grandes empresarios para que puedan seguir con sus negocios... y claro ¿eso quién lo paga? Pues los pringados de siempre: el pequeño accionista que ha sido engañado con la golosina de un dividendo que no cobrará...”, sentenció un lector.

En definitiva, la banca se habría vuelto benevolente para “quien le interesa”, que no es, desde luego, “el deudor hipotecario de buena fe que no puede hacer frente a sus pagos porque está en paro”, por ejemplo, ni el pequeño empresario que cumple religiosamente siempre que puede y que con la crisis no llega a fin de mes. “Estos se han vuelto podemitas para los pudientes… El que tenga 100.000 o 200.000 euros de hipoteca es un pringado y ni quita ni nada... A ese hay que llamarle moroso”, criticó un lector.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2017 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...