edición: 2785 , Martes, 20 agosto 2019
18/06/2013
Críticas a la opacidad de las cuentas públicas

La opinión pública reclama políticas reales contra la corrupción y el clientelismo en la Administración

Se habla de la necesidad de acabar con el bipartidismo como fórmula para `limpiar de enchufismo´ las filas de lo público
Los internautas apuntan una pérdida absoluta de valores democráticos y aseguran que los políticos `han perdido el norte´
ICNr

El clientelismo, uno de los grandes males de la política en España, se convirtió ayer en noticia por distintos cauces pero con una misma conclusión: los gobernantes y aspirantes a formar parte del Ejecutivo `han perdido el norte´, más aún cuanto más se baja en la escala administrativa. Desde alcaldes que aseguran que contratar a sus hijas en el Ayuntamiento `no es enchufismo´ si el cargo es eventual, hasta estadísticas que afirman que más de 400.000 personas han llegado a beneficiarse de un sueldo procedente de alguno de los niveles del sector público sin que figuren en el registro oficial que maneja el Ministerio de Hacienda, ciudadanos de todas las ideologías coincidieron ayer en sus denuncias hacia una pérdida absoluta de valores políticos y democráticos. Lo peor es que determinadas prácticas que resultan censurables para el común de los votantes ni siquiera se tapan por parte de quienes las llevan a cabo. No hay sentimiento de culpa alguno; no hay conciencia de que hay ciertas formas de actuar que van directamente `en contra de lo democrático´.

Una entrevista publicada por El País al alcalde de Orense, Agustín Fernández (que gobierna `de rebote´ siendo el número tres de la lista del PSOE, tras el impacto de la Operación Pokémon), se convirtió en el detonante de un gran número de comentarios, tras negar que fuera una equivocación renombrar a su hija como técnico de comunicación y relaciones públicas para el Ayuntamiento, un puesto por el que gana 1.900 euros netos al mes. A su juicio, el personal eventual `no se incrementó´ con su llegada. Es más `si queremos pilotar esta nave necesitamos manos y cabezas para acometer nuestros proyectos y no hay enchufismo porque los contratos son de personal eventual que se irá cuando se vaya este gobierno´. Es más, llegó a asegurar que `se está utilizando a la justicia para coaccionar´ a su gobierno´

La reacción de los internautas fue inmediata: `Alguien tiene un problema de percepción de la realidad si contrata a su hija y piensa que es correcto porque se trata de un cargo de confianza. El mismo concepto cargo de confianza es equívoco y debería ser suprimido con carácter general, y sólo en caos muy excepcionales y completamente tasados debería ser posible. En la mayor parte de casos el llamado cargo de confianza es contrario a la necesaria transparencia. Además, en los temas que trata un ayuntamiento, por sus competencias, es absurdo que haya ese tipo de cargos´, sentenció un lector. Los lectores coincidieron en que resulta `impresionante´ el nivel que alcanza la `corrupción y la desvergüenza de los políticos cuando son puestos en evidencia´. Es más, dejaron claro que si la elegida para el cargo `valiese realmente para ello, lo debería de ocupar hasta cuando haya un cambio de Gobierno´. `Si cuando tú te vayas, ella también lo va a hacer, entonces está ahí por puro enchufismo´. Es más, `no por ser eventual se niega que exista dedazo´.

Se trata, en cualquier caso, de asuntos demasiado obvios como para tener que ser siquiera explicados por parte de la opinión pública. O eso, o los ciudadanos, al contrario que los políticos, no han llegado a asumir que, por mucho que se venda lo contrario, `vivimos en una puñetera república bananera´. `Lo peor del caso es que estos desubicados no sólo son oportunistas, sino que además ya no tienen vergüenza; la dignidad sólo la conocen en el diccionario y de la honradez... mejor ni hablar´, sentenció un lector. Otros fueron más allá y aseguraron que, más que hablar de enchufismo por colocar a un familiar -que `es la práctica habitual de partidos políticos y sindicatos, que funcionan como agencia de colocación´-, la palabra para definirlo es nepotismo, algo `mucho más grave´.

De otro lado, ayer se hizo público un análisis en el que se reveló que más de 400.000 personas han llegado a beneficiarse de un sueldo procedente de alguno de los niveles del sector público sin que figuren en el registro oficial que maneja el Ministerio de Hacienda. Se trata del Boletín estadístico del personal al servicio de las Administraciones Públicas, recientemente actualizado con las cifras correspondientes al primer semestre de 2012 (cerradas el 1 de julio del pasado año). El mencionado informe contabiliza tanto a los funcionarios como a los asalariados del sector público con otro estatus laboral, que sumaron un total de 2,63 millones de personas.

Sin embargo, según publicó elEconomista, el número se eleva notablemente, hasta los 3,04 millones, si se consultan los registros de la Encuesta de Población Activa relativos al segundo trimestre del ejercicio anterior (y, por tanto, cerrados también a 1 de julio de 2012). La enorme diferencia entre una cifra y otra estriba, según el análisis, en que el estudio de Hacienda deja deliberadamente fuera a los empleados de los sectores más difíciles de controlar de las Administraciones. Por ejemplo, queda fuera todos los altos cargos (cuyo nombramiento siempre obedece sobre todo a razones políticas), el personal que trabaja para las numerosas empresas públicas que tanto las comunidades autónomas como las entidades locales han creado en los últimos años.

En definitiva, queda fuera justo la parte más opaca de la Administración, cuyos gastos, además, no entran en el cómputo oficial del déficit. Además, `a la hora de conformar su plantilla, por lo general, no recurren a funcionarios de Carrera (sólo el 1,5 por ciento de su plantilla tiene esa categoría) y no siempre están claros cuáles son los criterios de selección´, asegura la noticia. En este contexto, y a pesar de que Hacienda presiona desde hace tiempo para que los gobiernos autonómicos y entidades locales acaben con ellos, este tipo de personal ha aumentado en los últimos trimestres, alcanzando caso 160.000 personas en los primeros cuatro meses de 2013. 

La reacción de los internautas fue la más absoluta indignación ante la opacidad de la gestión política, especialmente en las escalas más locales de la Admnistración. Se denunció cómo siempre pagan `los de siempre´ para mantener a lo que definieron como una `plaga´. `¿Para este tipo de cosas se aumentan nuestros impuestos y se bajan las pensiones , sanidad y educación? ¿Pero cuándo vamos a salir a la calle de una vez para decir a esta gentuza que basta ya?´, criticó otro lector. Los internautas aseguraron que el clientelismo y la corrupción se concentran precisamente en los puestos a los que hace referencia la información, puestos que `son fieles a los políticos que los contratan y nunca a la legalidad y al Estado que les paga´.

Por ello, se reclamó acabar con el entramado de empresas públicas y redes de empleo público opacas y ocultas al escrutinio ciudadano, todo ello a través de una reforma en profundidad de la Administraciones que parece no llegar nunca y que, tal y como está diseñada en la actualidad, promete quedar en `papel mojado´ antes incluso de ver la luz. Lo mismo se aplica a la Ley de Transparencia en la que trabaja el Gobierno: los ciudadanos se mostraron convencidos de que sus efectos serán mucho más modestos de lo que el Gobierno pretende vender a la opinión pública. `Pobre Ley de Transparencia, que la han violado antes de que fuese Ley…

Pensando a quién votar en 2015... viviremos unas elecciones nunca vistas. Puede ser el fin del oligopolio político PP PSOE´, comentó un lector.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...