edición: 2616 , Viernes, 14 diciembre 2018
15/07/2009
Además de recortar el gasto

La subida del IVA o del IRPF son las únicas soluciones del Gobierno para salvar los Presupuestos de 2010

Reducir el déficit 1,6 puntos requiere 17.000 millones de euros
La limitación de los 400 euros y del cheque bebé ahorrarían 6.000 millones
Javier Ardalán

Tras la aprobación del nuevo sistema de financiación autonómica, que presumiblemente se aprobará hoy mismo en la Comisión de Política, el Gobierno tiene que fijar sus objetivos en la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado para 2010 en los que tienen que subir los impuestos y deben reducirse drásticamente los gastos corrientes de la Administración estatal. Para 2010, una reducción de 1,6 puntos en el déficit (del 9,5% previsto este año al 7,9% el año próximo) supondría alrededor de 17.000 millones de euros. Zapatero anunciaba que se planteará definitivamente los Presupuestos una vez que conozca las distintas posiciones de los grupos parlamentarios. Es consciente de que va a necesitar muchos apoyos, porque sabe que la única manera efectiva de reducir el déficit es contener el gasto, pero procurando mantener las inversiones en infraestructuras.

La ejecución presupuestaria enero-mayo ha encendido todas las alarmas sobre el cheque bebé, la paga de los 400 euros, la devolución mensual del IVA, el adelanto de las devoluciones de este tributo, del IRPF y de Sociedades, así como el incremento de los aplazamientos, ya que han supuesto dejar de recaudar 10.176 millones de euros, es decir, algo más de la mitad del déficit público, que se ha multiplicado por tres hasta situarse en 19.543 millones.

Pero no descarta mover los impuestos para elevar los ingresos del Estado y, de rebote, de las demás Administraciones Públicas. Después del fallido acuerdo con IU e ICV para aumentar los impuestos a las rentas más altas, parece claro que Zapatero volverá a la carga, entre otras cosas, porque necesita elevar la recaudación y, además, necesita los votos de la izquierda para sacar los Presupuestos. Los inspectores de Hacienda calculan que la subida necesaria deberá rondar a los 15.000 millones de euros para que la estructura presupuestaria de 2010 pueda mantenerse.

En Hacienda están estudiando qué tributos es posible subir ya que la situación económica no permite optar por subidas que provoquen inflación ni tampoco que desmotiven al empresariado. Las opciones, por lo tanto no son muchas. De entrada afectarán a los tributos más controlados y, según han anunciado los inspectores de Hacienda, el siguiente paso afectará a las retenciones del trabajo.

Está claro que se eliminarán las deducciones de los 400 euros y los 2.500 euros del cheque bebé, aunque muy posiblemente se mantendrán para las rentas más bajas y con un carácter progresivo. Una medida prácticamente testimonial. El ahorro podría ser de 6.000 millones de euros.

Una medida que puede aportar liquidez a las arcas del Estado es la subida sobre la tarifa del IRPF, aunque se trata de una medida con un efecto negativo sobre el consumo de las familias. La medida puede pactarse a medias con las comunidades autónomas, que hoy en día perciben el 33% de los ingresos de este Impuesto. Los gobiernos del PP incluyeron el descenso de la tarifa en su reforma fiscal para lograr un incremento del consumo y así animar la economía.

La otra gran opción, suplementaria o complementaria, es la subida de los tipos del IVA, que tiene a favor que son de los más bajos de la Unión Europea, pero que en contra presentan, también, el riesgo de incrementar la inflación y desanimar el consumo. Sin embargo, es la solución que han adoptado otros países europeos.

La deducción por adquisición de vivienda habitual es una de las medidas anunciadas por el Gobierno, que podría suponer un ahorro para las arcas públicas superior a 4.000 millones de euros. Se trata de una medida que no tendría un efecto inmediato sobre la recaudación, puesto que carecería de efectos retroactivos para quienes han adquirido el derecho, pero podría ser una medida muy efectiva para reducir el déficit público en los próximos ejercicios. La medida no se adoptará hasta 2011, pero quienes puedan permitírselo deberían plantearse asegurarse la deducción comprando en 2009, por si las moscas se decidiese adelantar al próximo ejercicio.

Con menor incidencia sobre la recaudación, Hacienda estudia la posibilidad de elevar el tipo impositivo del IRPF para las rentas del capital, que subirían desde el 18% al 20%. En este caso, también podría tener efectos negativos al animar a los capitales a buscar otros países con menor fiscalidad. En la actualidad, el tipo impositivo en España se sitúa en torno a la media europea.

En el caso del Impuesto sobre Sucesiones, que ha sido técnicamente anulado en muchas comunidades autónomas, incluidas todas las gobernadas por el PP, el Gobierno ha incluido un condicionante en el nuevo modelo de financiación regional, que puede hacer que se replanteen esta opción y vuelvan a poner un tipo, aunque sea un mínimo, ya que deberán afrontar unos ingresos superiores a la media para acceder al Fondo de Fondo de Competitividad. La opción de establecer un mínimo obligatorio, reivindicada por Cataluña y Extremadura fue descartada por el Gobierno, aunque ahora indirectamente abre una puerta falsa para su establecimiento.

El nuevo Fondo de Competitividad servirá para reducir la brecha de financiación entre los territorios, y el Fondo de Cooperación, que ayudarán a las comunidades que no tienen ingresos suficientes a través de los impuestos. 
Con respecto al Impuesto de Sociedades, las posibilidades son escasas, ya que es un tributo de muy difícil control y el efecto de subir los tipos recién bajados sería muy desincentivador para empresarios y profesionales. No obstante, el Gobierno tiene la posibilidad de mantener la desaparición de la deducción de las inversiones en Investigación y Desarrollo (I+D), a pesar de las múltiples solicitudes de empresarios y asesores fiscales a favor de volver a adoptarla en estos momentos de crisis económica.

Las comunidades autónomas por su parte, tendrán que desenterrar el modelo de la llamada “imposición verde” que se había ido relegando en los últimos tiempos y que cuenta con el beneplácito de Bruselas.

Finalmente, señalar, que el Gobierno plantea reunirse con la Federación de Municipios y Provincias (Femp) la semana que viene para tratar de buscar un sistema de financiación propio, que cuente con dinero del Estado y, fundamentalmente, con una estructura fiscal de las comunidades autónomas que marque de una manera clara y concisa cómo y cuando se deben repartir los fondos municipales para acabar con la actual arbitrariedad de los Gobiernos regionales. Mientras tanto, el IBI sigue siendo la mayor máquina recaudatoria de los ayuntamientos, que, a buen seguro, la seguirán empleando.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...