edición: 2351 , Viernes, 24 noviembre 2017
23/07/2012
El Gobierno marcha con paso seguro hacia su derrumbe

La tríada económica del Ejecutivo es incapaz de romper el cerco financiero internacional

Los ataques del Gobierno español al BCE por su presunta pasividad aceleran el rescate
Carlos Schwartz

El huidizo presidente del Gobierno y coordinador del área económica, Mariano Rajoy, y sus dos ministros del ramo, Cristóbal Montoro en Hacienda y Luis de Guindos en Economía, se las han arreglado para dejar a España a los pies de los caballos. La sucesión de errores en la gestión de la crisis ha acelerado de forma difícil de prever la posibilidad de una intervención de España a gran escala más allá del programa de saneamiento bancario de 100.000 millones de euros aprobado el viernes pasado. Los contactos informales entre el Fondo Monetario Internacional (FMI) y algunos ministerios de Economía clave dentro y fuera de la eurozona, incluyendo el Tesoro estadounidense sobre una eventual intervención de España han tomado cuerpo en días recientes. Por su magnitud un rescate de España requeriría la intervención del FMI, y esta a su turno desataría conflictos con los países en vías de desarrollo que se han mostrado reticentes al rescate de un país de economía avanzada con recursos de países emergentes. Pero la magnitud de la operación excede las posibilidades de la Unión Europea, lo que obligaría a la aportación de fondos sustanciosos por parte del FMI.

En una entrevista publicada este fin de semana el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha recalcado que la institución que preside no tiene la misión de financiar a los estados miembros de la zona del euro. Ha dejado esa labor en manos del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEE) y se ha negado a la posibilidad de operaciones del BCE en el corto plazo. Pero lo que es aun más relevante para España en lo inmediato es una mención a las advertencias hechas en el pasado a nuestro país sobre la desviación entre el déficit de la balanza de pagos por cuenta corriente y el crecimiento excesivo del crédito, agregando que: “en una unión monetaria, la lucha contra las burbujas inmobiliarias depende de las políticas nacionales”. La observación va de lleno al hecho de que esa expansión del crédito se financió con la colocación de deuda de la banca en los mercados de la zona del euro y sus bancos. La lectura de esta afirmación hace brillar lo que no se dice: que desde hace un año el déficit de la balanza por cuenta corriente española se financia con el dinero que el BCE entrega a España, tal como ICNreport ha señalado en reiteradas oportunidades.

Es un hecho que los inversores internacionales venden activos españoles, públicos y privados, ante la perspectiva de que la política de austeridad extrema y cargas fiscales retrasarán la recuperación económica y van a profundizar la recesión en el país. El Gobierno se ha apresurado el mismo a dejar en claro que las perspectivas económicas en 2012 y 2013 van a empeorar, y los analistas ya han echado sus cuentas: los ingresos fiscales no serán suficientes para equilibrar el presupuesto y van a agudizar la recesión y la carga de los intereses de la deuda. Los inversores internacionales han condenado la política económica del Gobierno y su forma de hacer con ella.
 
No es novedad además que la soberbia e impericia en la resolución de la crisis de Bankia, durante la cual se vituperó al Banco de España sin reparar en el hecho de que el regulador español es miembro del Consejo de Gobierno del BCE y su principal fuente de información respecto de lo que ocurre en nuestro país, ha creado indignación en el regulador europeo. Este fin de semana le tocó el turno de reclamar al ministro de exteriores, José Manuel García-Margallo. La actitud de haber cumplido con las obligaciones impuestas y quedar a la espera de la ayuda del BCE ha traspasado ya el límite del victimismo funcional al discurso político. Se ha transformado en una declaración de impotencia que alimenta las ventas de deuda pública española.

Este Gobierno ha iniciado su cuenta regresiva. Ha logrado galvanizar al conjunto de la sociedad en su contra. Ha sido incapaz siquiera de sugerir un programa de transformación de la estructura económica del país. Se ha precipitado al vacío en la crisis bancaria y debió acabar pidiendo recursos a la UE. Ha desprestigiado al Banco de España y ha socavado la autoridad del BCE del que depende para financiar su déficit por cuenta corriente. No ha logrado armar una política energética alternativa desgarrado por los intereses encontrados dentro del mismo Gobierno.

Ha diseñado de forma precipitada un programa de medidas de ahorro y de incremento de la recaudación contradictorio y lleno de incertidumbre que tendrá un efecto procíclico. No va a incrementar la recaudación en lo esperado y va a retraer la actividad económica aun más. No hay muchas posibilidades en este contexto de que logre tranquilizar a los inversores institucionales a los que se designa con el eufemismo de “los mercados”. Y aun si lograra hacerlo transitoriamente el cúmulo de vencimiento de deuda pública en el mes de octubre cifrado en unos 27.000 millones de euros se presenta como un cuello de botella casi insalvable. No es la creciente resistencia social quien se presenta como el principal escollo ante el Gobierno. Incluso los sindicatos se han mostrado mucho menos beligerantes en los hechos, no quizá en las palabras, que lo que hubiese dado esperar.

El principal escollo que se erige ante el Gobierno es él mismo. A la retahíla de incoherencias hay que añadir ahora las desavenencias y choque de intereses encubiertos entre Hacienda, Industria y Economía. El presidente de Gobierno que optó por una vicepresidenta política y por centralizar él el área económica se ha manifestado incapaz de arbitrar entre estos conflictos, o quizá y lo que es aun peor, le resultan ajenos por ignorancia. El Gobierno marcha con paso seguro hacia su derrumbe y todo parece indicar que será la necesidad de un rescate internacional lo que detone el proceso.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2017 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...