edición: 3026 , Lunes, 10 agosto 2020
12/03/2019
banca 
Último aviso para los pequeños bancos

La baja rentabilidad fuerza a la banca a considerar inaplazables las estrategias de concentración

La amenaza de las pérdidas para el presente ejercicio por los bajos tipos de interés, en especial entre las pequeñas entidades, obliga a modificar las estrategias bancarias
Juan José González
No se puede decir que el aplazamiento de una subida de tipos de interés no estuviera en el guion de las estrategias bancarias. De lo contrario, habría sido un error grave de apreciación por parte de los responsables de las entidades financieras. Lo cierto es que los rectores de la política monetaria europea han seguido con el discurso inicial, puesto en práctica en 2018, y que se centraba en el cambio observado en el sentimiento de los inversores y su influencia para cambiar la dinámica de los mercados financieros. Para comprobarlo tan sólo ha sido necesario contrastar algunas pérdidas en las bolsas de medio mundo y la caída en los resultados de un buen número de grandes conglomerados empresariales, entre ellos, la caída de los márgenes bancarios y su escasa rentabilidad del capital, por debajo del 10% en la mayoría de los casos. Por todo, no debe extrañar el cambio de opinión del BCE -también de la Fed americana- que en vez de flexibilizar la política monetaria ha continuado su política de dinero barato y facilidad monetaria de 2018.
Y ahora con mayor razón, habida cuenta que el crecimiento de las economías ha pasado al modo ralentización. Este razonamiento no debería extrañar a los estrategas bancarios como tampoco sus consecuencias, entre ellas, la de seguir aplicando medidas de crisis y políticas de ajustes, buscar soluciones para pasar el presente ejercicio, a sobrevivir un año más con el precio del dinero en el cero. Es una situación que necesariamente establece una distinción entre las entidades grandes y las medianas y pequeñas, según su tamaño de balance y necesidades más o menos urgentes.

La situación es singularmente comprometida para los bancos con balance más pequeños, los que no superan los 50.000 millones de euros de activos. Y en el mismo grupo no se deberían descargar otras entidades que, aunque con mayor balance, no cuentan con un horizonte claro de mantener la rentabilidad, y que se acentuará en el transcurso del ejercicio. La rentabilidad se convierte así en el criterio, en la línea roja que deberán tener en cuenta los bancos, pero en especial, los pequeños. Es la medida que se va a imponer en el mercado y por tanto, leit motiv que se perseguirá como primer objetivo en las próximas concentraciones bancarias.

Si las expectativas de una vuelta a la normalidad monetaria del BCE habían logrado el aplazamiento de algunas operaciones corporativas en estudio, con el nuevo horizonte marcado por el supervisor la necesidad -y para algunos la obligación- de emprender fusiones es casi tan obvio como que puede ser la única vía para evitar males mayores en el presente ejercicio.

Se puede decir que las escaramuzas de la nueva fase de la concentración bancaria en España ya comenzaron el mismo día en que Unicaja y Liberbank decidieron hablar sobre un futuro común. A la aventura se quiso sumar recientemente Abanca desplazando a la andaluza, en una operación, en principio excluyente, pero que en el sector, sin embargo, no se descarta una operación a tres, lo que situaría al trío (Abanca, Unicaja, Liberbank) a 20.000 millones de activo del Sabadell.

La explicación (y justificación técnica) del trío estaría en que la unión de Unicaja y Liberbank apenas lograría los 95.000 millones de balance, por debajo de los 110.000 que el BCE considera como medida que facilitaría el crecimiento de una nueva entidad resultante de la fusión.
Pero en la misma batalla por encontrar pareja se encuentran Cajamar, Ibercaja y Kutxabank y que ahora, tras la nueva vuelta de tuerca a la política monetaria, puede convertirse más que en un tema de futuro en una cuestión de urgencia en los próximos nueve o diez meses. Con menor, pero también con diligencia, Bankinter con sus 76.500 millones de balance no debería sentirse tan segura de sus números ni negocio como para subestimar el mensaje subliminal que se desprende de la nueva situación monetaria o económica, o que envía el BCE para quiera escucharle.

Sin olvidarse de los más grandes, las estrategias bancarias pasan ahora mismo bien por un recorte de objetivos, puesto que el escenario es ahora más limitado en el tiempo, o bien por un cambio de estrategias que acelere las operaciones corporativas en el mercado exterior. La decisión de los alemanes Deustche Bank y Commerzbank de trabajar en una integración, puede estar marcando la velocidad (o la urgencia) de integración que necesita el sector bancario. Al final, el BCE consigue de rebote acelerar la concentración bancaria.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...