edición: 3074 , Lunes, 26 octubre 2020
02/06/2020
banca 
Las nuevas notas reflejarán la imagen del sector

La banca afronta los daños de la crisis con más morosidad y nuevas medidas económicas

Los inversores esperan a conocer el comportamiento de la morosidad y las nuevas calificaciones de rating para regresar, o huir, del sector
Juan José González
La Bolsa continúa sin dar el visto bueno a la recuperación de la banca. Los valores bancarios continúan de capa caída y tan sólo se registran movimientos típicos y habituales del trading de los operadores. Los bancos asisten a un cambio de orientación en buena parte de las grandes carteras de fondos de inversión internacionales. Observan que el dinero se dirige ahora a los valores con posibilidades de revalorización en el corto y medio plazo. El sector del turismo es el que reúne en esta coyuntura las mejores valoraciones de recuperación en esos deseados plazos, que sin duda, serán los primeros que tendrán acceso a la normalización de la actividad económica. Sin embargo, la vida en el mundo de los bancos es muy diferente, no están afectados únicamente por el problema puntual -y grave- de la crisis provocada por la pandemia. En el mundo del negocio bancario cuenta como ninguna otra variable la morosidad, asunto que viene de lejos, de la crisis de 2008. Es cierto que el sector ha cubierto en esta larga etapa de post crisis, en particular, desde 2012, las fases del saneamiento que fueron diseñadas por las autoridades bancarias europeas: se puede afirmar que el sector bancario español tiene poco que ver con aquel que un día fue sorprendido e impactado por una crisis inmobiliaria que al parecer todavía mantiene su huella en más de uno y de dos balances. De aquella crisis -siempre quedan remanentes pendientes- queda una posición del sector reforzada pero siempre expuesta a las veleidades del crédito.
La banca cuenta en la actualidad con una tasa media de morosidad en el entorno del 5%. Estaba siendo rebajada, controlada y bien gestionada hasta la aparición del virus, momento en el que las entidades comenzaron a cerrar planes de expansión para hacer frente al tsunami. El Banco de España alertó en abril -y reiteró su advertencia en mayo- del aumento de la morosidad en los próximos meses, algo que los indicadores ya han comenzado a registrar tímidamente mientras no se conozcan los datos relativos al mes pasado que dará a conocer el supervisor bancario. 

La morosidad es ahora para el sector una prioridad frente a las que ya venía gestionando, como por ejemplo, las inversiones en digitalización, limpieza de balances y seguir reduciendo costes, habida cuenta que el sector ha decidido asumir fuertes ajustes en los últimos ejercicios que le han obligado a incurrir en considerables costes de prejubilaciones. Que el sector esté trabajando en gestionar las prioridades en base a las exigencias de la crisis de la pandemia no significa que los inversores se muestren seguros sobre el futuro que les depara las cuentas. 

En este sentido, se fijan en las valoraciones de las entidades: el rating de algunas entidades entra en zona de grave peligro, de riesgos que advierten de problemas inminentes. La morosidad se espera que se dispare en los próximos meses, algo que sucede cuando las entidades abren la puerta para conceder créditos a empresas y hogares. Con la apertura del crédito, aumentan los balances, aumenta la morosidad y se debilita la posición de capital. Las agencias de rating afilan estos días sus análisis sobre el sector bancario español y no parece que se vayan a traducir en buenas noticias, dado que los riesgos que afrontan, como también sucede en otros países, son de los peores que se puedan presentar en una entidad bancaria.

La mayoría de los bancos cuentan con revisiones de calificación, sus notas irán a la baja excepto alguna salvedad. Los cinco mayores bancos del sistema financiero español (Santander, BBVA, Caixabank, Sabadell y Bankia) se encuentran en niveles de cotización bursátil que marcan descuentos entre el 60% y el 81%, con caídas de la capitalización superiores a los 68.000 millones pero con desplomes históricos. Sabadell vale un 73% menos, algo más de 1.600 millones de euros y BBVA pierde un 48%, dos casos que ilustran las dificultades del sector en esta fase de la crisis. Si a esta situación se suma la baja rentabilidad (que los supervisores califican de "histórica") del sector bancario español, es fácil suponer que las próximas calificaciones de rating no superen el aprobado, es decir, sean revisadas a la baja. 

La reducción puede afectar a tres cuartas partes del sector bancario y a una docena de empresas cotizadas en el selectivo bursátil, algo que puede dar una idea de la complejidad de la situación para el sector bancario y también para otros sectores no financieros. Rebajas de notas para los bancos ante el esperado aumento de riesgos y otros cambios que vendrán luego, seguramente producto de la nueva normativa, reformas y otros compromisos del Gobierno con las autoridades europeas. Claro que tampoco habría que sorprenderse mucho por las notas que vayan a emitir las calificadoras puesto que son en el fondo un reflejo de la coyuntura adversa que atraviesa el sector y no tanto de la presunta debilidad que presentan algunos balances.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...