edición: 2849 , Martes, 19 noviembre 2019
26/09/2019
banca 
Thomas Cook trae al recuerdo a Fannie Mae y Freddie Mac, con alguna semejanza

La banca española afronta el frenazo económico más hostigada que en la crisis de 2008

En 2008 el epicentro de la crisis fue Lehman; en 2011 la quiebra de Grecia y en 2019 el epicentro de una nueva crisis es el Brexit
Juan José González
Nuevos acontecimientos económicos, políticos y sociales hacen inevitable un ejercicio de memoria y comparación. Como si de un ataque se tratara, el sector bancario libra una batalla contra un enemigo múltiple que ataca por diversos frentes y sus flancos. En medio de una intensa y costosa judicialización de la actividad, con miles de demandas y causas abiertas en multitud de juzgados. Con un frente complejo y difuso como son los asuntos relacionados con el mercado hipotecario, sus criterios y funcionamiento. Con otro frente, o variable constante como es la política monetaria del Banco Central Europeo y los tipos de interés forzando al sector a la búsqueda de soluciones alternativas para salvar sus cuentas de resultados. El cúmulo de incidencias conforma la peor coyuntura posible para un sector bancario más saneado y preparado para afrontar el nuevo escenario económico que se dibuja en el horizonte. Si se admite que el impasse político en España es mera anécdota en esta composición de lugar, resulta que el sector bancario, en particular el español, encara una fase complicada para su actividad en la seguridad de un frenazo económico confirmado por las autoridades. Si las comparaciones son odiosas, la posición del sector financiero en 2019 se puede considerar como peor que aquella de 2008, situaciones en las que dan algunas `desgraciadas´ coincidencias.
Once años después del desastre financiero mundial, las autoridades de la Eurozona continúan sin ser capaces de evitar una quiebra bancaria con credibilidad. La prueba de este fracaso, de la inoperancia del BCE a través del mecanismo u organismo encargado al efecto, la EBA, es la resolución de la `crisis´ del Banco Popular, gestión del organismo bancario considerada como una auténtica joya de la chapuza más vergonzosa perpetrada por los funcionarios del supervisor europeo y la colaboración inestimable de la desidia del Banco de España. 

Lo cierto es que aún en septiembre de 2019 los Estados miembro de la UE siguen rescatando, afrontando en solitario los rescates de sus entidades bancarias, léase preferentistas de Monte dei Paschi, un rescate estatal en toda regla, Veneto Banca y Banca Popolare di Vicenza, Carige... en fin. Y en España, en 2012, cuatro años después del inicio de la crisis financiera, el Estado nacionaliza Bankia. Estas dos intervenciones en Italia y España se sumarían a otras en Alemania y Portugal, suficiente como hechos probatorios de la incapacidad institucional y política de los europeos para evitar, no sólo quiebras bancarias sino también pánicos bancarios. Por tanto, el contagio se puede dar por descontado si en 2019 o 2020 se produce algún evento similar al del turoperador Thomas Cook en el sector financiero. En Europa, más de una década después, no se ha aprendido la lección.

Algunas opiniones expertas coinciden en que la actual es una de esas situaciones preliminares de un nuevo escenario. Lo advierten el decorado y la atmósfera, y lo confirman los actores y sus circunstancias. A once años vista de la crisis de Lehman, el ruido suena familiar, regresan los problemas en el sector bancario, a la industria y los servicios, se sigue hablando de los activos tóxicos, al parecer todavía demasiado elevados y presentes en los balances bancarios. Los rescates financieros son, otra vez, motivo de debate y conversación habitual. Si en 2008 el epicentro de la crisis fue un banco de inversión, relativamente pequeño, en 2011 fue un país, también pequeño, Grecia, el que puso en un brete a toda Europa. Brete o atolladero de deudas que pilló a casi todos los socios europeos.

En 2008 fueron los CDO, activos complejos y obligación de deuda garantizada con un colateral a modo de conjunto de instrumentos de deuda como bonos o hipotecas, hipotecas basura, subprime. En 2011 Grecia fue una explosión de deuda pública en proporciones hasta ese momento desconocidas, el riesgo (teóricamente) más seguro en poder de la banca, destacado comprador, que se convirtió en elemento principal de impago. Las autoridades aseguraron que a partir de Grecia no habría más quiebras bancarias, que el Banco Central Europeo se encargaría de impedirlo con controles, nueva normativa y otras decisiones que no terminan de creerse los inversores ni los emisores. Y la llamada Unión Bancaria europea no aparece por ningún sitio.

Así las cosas, con los líderes europeos debatiendo soluciones, nadie se atreve a garantizar que la próxima crisis estará exenta de riesgos para los bancos, y para los ahorradores. Y en este escenario, como nuevo epicentro de la que ya se anuncia como próxima crisis, se encuentra el Brexit, que puede confirmarse el próximo 30 de octubre, fecha oficial de salida de Reino Unido de la UE. En esa coyuntura económica la banca española llega con mayor solvencia que en 2008 pero acosada o atacada por un enemigo diverso que no le concede tregua. Un campo de batalla judicial en medio de una borrasca monetaria que amenaza con prolongarse en los próximos ejercicios y que sitúan al sector en una delicada posición. 

Al respecto, recordar que la banca española consolidaba un resultado en 2007 de 18.889 millones de euros cuando su rentabilidad (ROE) era del 21,4%. En 2018 (últimos datos anuales disponibles) la banca gana 16.681 millones de euros y su rentabilidad (ROE medio) ha caído al 7,2%, muy lejos del umbral que cubre el coste de capital de la banca, luego, la banca afronta el frenazo económico anunciado en franca desventaja, lo que le obligará a hacer mayores sacrificios. Ahora habrá que comprobar si el sector bancario en su conjunto, los supervisores, el Gobierno y demás agentes económicos, han aprendido algo de la crisis de 2008 y analizar en qué medida han aplicado las enseñanzas que brinda siempre la experiencia.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...