edición: 2940 , Viernes, 3 abril 2020
30/12/2019
banca 
Como advirtió el Banco de España

La banca sube la guardia frente al avance de la morosidad y la nueva competencia en 2020

Comenzará el año con el crédito estancado, con la morosidad al alza aunque, en cambio, se espera una bajada en el coste de la financiación como consecuencia de la actividad de los nuevos competidores del mercado, como las fintech y los grandes tecnológicos
Juan José González
Dicen que la morosidad es un hecho cuando entra por la puerta ese primer cliente que viene a comunicar que no va poder pagar. Pero la práctica es diferente y confirma que la morosidad está a la vuelta de la esquina cuando la banca comienza a restringir el crédito al consumo y pone más problemas de los habituales. No hay que ser alarmista porque la morosidad se situó en octubre pasado en el 5,1%, lejos por tanto de aquel 13,1% de 2013, nivel récord contemporáneo, al menos después de la crisis de 2008. ¿Es razonable ese 5,1%? Pues depende, puesto que el sector bancario siempre nos recuerda las referencias, las comparaciones con otros competidores. Y es aquí donde esa cifra ya comienza a parecer preocupante. La morosidad en octubre superó en dos puntos porcentuales a la media de la Unión Europea, casi tres puntos superior a la francesa y algo más de cuatro por encima de la alemana. Luego, hay un problema a la vista.
Así lo ha visto la banca que con gran cautela y precaución se prepara para lo que puede venir, inestabilidad, problemas de pago, de devolución de los préstamos. La medida inmediata de la banca española, ha sido la de siempre: endurecer los criterios de acceso al crédito, al de consumo en especial, el más voluble y el más peligroso, algo que viene controlando con singular criterio desde julio pero con mayor intensidad si cabe desde el pasado septiembre. Para eso están los datos de octubre, que viene a confirmar que la banca atisba en el horizonte morosos a discreción.

El tránsito hacia el nuevo año parece reavivar un viejo debate sobre la oferta y la demanda de crédito y con el telón de fondo de la desconfianza mutua entre entidades y consumidores. Viene la demanda de crédito a la baja en los últimos meses del año que termina y la oferta con unas entidades financieras con algún dato que indica que la solvencia viene a la baja. Y entre los dos, prestamistas y prestatarios un hecho real: la subida del coste de financiación, seguramente propiciado por la incertidumbre en general pero también y ya en alguna medida por la competencia de las fintech y las grandes compañías tecnológicas que ya cuentan con ofertas muy claras y competitivas en el mercado.

Es cierto que estos dos últimos competidores lo son sólo en cantidad testimonial, pero se sabe que la tendencia es al alza y la velocidad incontrolable, más de lo previsto. Son, en cualquier caso, la amenaza de la oferta crediticia bancaria. Nueva competencia al margen (un asunto que da para varias entregas) el sector bancario viene actuando desde marzo pasado conocedor de que el Banco de España está sobre la pista del aumento de los morosos. A tales efectos el supervisor avisó a todos los bancos que extremasen el cuidado con el crédito al consumo, habida cuenta del disparato crecimiento que venía mostrando el mismo en los tres últimos años (un 40%). 

El razonamiento es tan sencillo como que la expansión del crédito al consumo se debe a que las entidades han decidido tomar (coger) más riesgo para tener más negocio y mayor margen. Pero al Banco de España el tiempo en el que se tomó esta decisión es relativamente pequeño y el aumento de la morosidad le vino a dar la razón al supervisor; se han tomado demasiados riesgos en consumo y es probable que las entidades no lleguen a recoger la mayor rentabilidad que pretenden en este segmento de consumo para compensar otros márgenes menores en otros segmentos de negocio. El Banco de España se limitó tan sólo a advertir que los criterios para la concesión de préstamos para el consumo se habían relajado, "suavizado en exceso", fueron los términos exactos utilizados en la advertencia al sector bancario.

Las cifras conocidas sobre la evolución del crédito, pero sobre toda las relativas a la morosidad, vienen a dar la razón al Banco de España, a sus avisos y llamadas al orden en los primeros meses del año que ahora termina. Y la prueba es que las entidades han comenzado a ajustar los criterios de acceso al crédito al consumo reconociendo el empeoramiento de la solvencia de los prestatarios. Uno de los criterios que se ha endurecido ha sido el relativo al precio de la financiación, es decir, los tipos de interés que rigen para este tipo de operaciones de préstamo de consumo y que en octubre ya registraba una media del 8%, muy superior a la media de los países de la Eurozona, en el entorno del 5,1%.

Así las cosas, y de cara a un primer trimestre complicado en general, pero para la economía en particular, los bancos cuentan con un recrudecimiento de las tensiones financieras, donde se situaría la demanda de crédito al consumo con un comportamiento claramente a la baja como también que la morosidad tenderá a subir conforme avancen los meses. Curiosamente, puede darse el hecho de que en esta situación, de estancamiento del crédito, según apunta un experto bancario, y un entorno adverso para la demanda de préstamos, baje el coste de la financiación como consecuencia de la actividad para la que se preparan algunos nuevos competidores del mercado que como las fintech y los grandes tecnológicos han sido hasta ahora subestimados.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...