edición: 3095 , Miércoles, 25 noviembre 2020
13/10/2020
El Gobierno confirma un abordaje fiscal en profundidad

La coartada de la recuperación sirve al Ejecutivo una mayor dependencia del sector público

El capítulo de los ingresos del Presupuesto es hoy el mejor secreto de Estado guardado entorno al cual se esconden las nuevas intenciones del Ejecutivo para aumentar la dependencia de lo público
Juan José González
Las medidas del Gobierno para salir de la crisis parecen esconder una segunda intención, o al menos, es lo que puede interpretarse si se tiene en cuenta que, en términos de contabilidad pública, el déficit público y sus efectos continuados en el tiempo, conducen a un nuevo sistema que seguramente trascenderá el ámbito de lo económico. Se trataría de implantar un sistema con mayor dependencia del sector público, el que ahora estará al frente del timón de la recuperación económica. El giro hacia la intensificación de lo público ya se está poniendo de manifiesto en algunas de las medidas que, previsiblemente, adoptará el Gobierno. Estas se podrán conocer en el momento en que se hagan públicos los Presupuestos Generales del Estado, hoy camino de Bruselas para su examen por las autoridades que esperan que el Presupuesto español se adapte a las exigencias de la Comisión Europea que ser acreedor de las ayudas del Plan de Restauración Económica europeo. Un giro hacia un aumento de lo público que comenzará por la vía de los nuevos impuestos y otros cambios en los actuales. En términos políticos se hablaría de una mayor socialización de la economía y de una preponderancia de las decisiones públicas sobre las privadas. Algo que los supervisores y otras instituciones del Estado deberán vigilar muy de cerca.
Con todos los elementos de análisis sobre la mesa, con abundancia de informes y recomendaciones de la Autoridad independiente Fiscal (Airef), según confiesa la ministra de Hacienda, está claro que el Ejecutivo plantea una revolución general de la fiscalidad, un nuevo esquema de impuestos que se presta a ser `vendido´ en papel de nuevos gravámenes verdes, de obligaciones de las autoridades europeas, de las necesidades de una sanidad más eficaz y protectora, etc. No se mencionan, sin embargo, las medidas que están aplicando otros países del entorno en materia fiscal, vecinos que con diferentes colores ideológicos no parecen estar planeando reformas tomando como base nuevos gravámenes ni subida de impuestos. 

En cualquier caso, y pensando en que no se producirá, previsiblemente, un cambio de Gobierno en el medio plazo -una legislatura- habrá que confiar en la suerte para que el Ejecutivo no repita la misma suerte con la gestión de la pandemia. Pero los cambios están en marcha desde hace más de un año, antes de la llegada de la pandemia en marzo pasado. El plan para hacer efectiva la creciente socialización, o intervención de las decisiones públicas sobre las privadas, es un camino lento pero constante que va dejando huellas y muestras a través de las intervenciones de miembros del Ejecutivo.

El misterio que se cierne en torno al desarrollo de los Presupuestos Generales del Estado alcanza su punto álgido en el secreto del capítulo de ingresos. Se van conociendo algunas intenciones que pueden servir para hacer cálculos, estimaciones o hipótesis al respecto. Todo parece guardar una relación directa con los ingresos fiscales procedentes de los gravámenes a las actividades económicas y al ámbito de la renta de las personas físicas y jurídicas. Es el caso de los cambios que ya se dan por seguros de la eliminación de algunas deducciones, como son las aportaciones a planes de pensiones, que dejarían de serlo en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

En el mismo caso se encuentra el cambio, más que seguro, de los gravámenes a los servicios sanitarios y de educación privados, actualmente exentos del Impuesto del Valor Añadido (IVA). Un cambio fiscal en estos dos sectores, conlleva un aumento de costes para los particulares y familias que previsiblemente se verían obligados a valorar las ofertas públicas como mejor opción frente a las privadas. El sometimiento al tipo del IVA (hoy en el 21%) que en definitiva conllevaría este cambio fiscal aportaría importantes ingresos al Presupuesto del Estado, si bien, falta aún su confirmación.

Con todos los elementos de análisis sobre la mesa, con abundancia de informes y recomendaciones de la Airef, según confiesa la ministra de Hacienda, está claro que el Ejecutivo plantea una revolución general de la fiscalidad, un nuevo esquema de impuestos que se presta a ser `vendido´ envuelto en papel de nuevos gravámenes verdes, de obligaciones de las autoridades europeas, de las necesidades de una sanidad más eficaz y protectora, etc. No se mencionan, sin embargo, las medidas que están aplicando otros países del entorno en materia fiscal, vecinos que con diferentes colores ideológicos no parecen estar planeando reformas tomando como base nuevos gravámenes ni subida de impuestos. En cualquier caso, y pensando en que no se producirá, previsiblemente, un cambio de Gobierno en el medio plazo -tres años- habrá que confiar en la suerte para que el Ejecutivo no repita la desafortunada gestión de la pandemia.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...