edición: 2789 , Lunes, 26 agosto 2019
17/01/2019

La corte de Tokio rechaza la solicitud de libertad bajo fianza de Carlos Ghosn y su equipo recurre

El Gobierno francés solicita a Renault que convoque una reunión de consejo para debatir su sustitución
Carlos Schwartz
La esperanza de que Carlos Ghosn, aun presidente de Renault, recupere la libertad se ha disipado con la decisión de la corte de distrito de Tokio de rechazar la solicitud del alto ejecutivo que aun conserva su cargo como consejero de Nissan. El equipo jurídico de Ghosn, dirigido por un ex fiscal de la misma fiscalía que ahora sustancia las acusaciones contra el detenido, logró la semana pasada una vista pública en la cual defendió su inocencia frente a los escasos cargos que se presentaron en su contra y las sospechas vertidas por la fiscalía en su contra. Ghosn ha recurrido la decisión del juzgado, pero las fuentes jurídicas en Japón consideran que esta opción está perdida mientras la fiscalía intenta acumular más acusaciones contra el ex alto ejecutivo de Nissan. 
La situación implica que el ejecutivo puede permanecer en detención hasta la celebración del juicio, un hecho que puede tomar como mínimo seis meses más para materializarse, de acuerdo con su equipo jurídico. En este escenario el Gobierno anunció que había solicitado a Renault la convocatoria de una reunión de consejo con el objetivo de debatir la posible sustitución como presidente de la empresa del alto ejecutivo, ya reemplazado de forma interina en su cargo de consejero delegado por el ejecutivo Thierry Bollore. Al Gobierno francés le mueve la evidencia de que Ghosn no estará en condiciones de desempeñar sus cargos por mucho tiempo. “Ahora debemos movernos hacia una nueva fase”, afirmó el ministro de Finanzas, Bruno Lemaire, quien añadió que: “Necesitamos una nueva y duradera gobernanza para Renault”.

El estado francés retiene un 15% del capital de la sociedad y es el mayor accionista de la empresa. Al Gobierno le preocupa el futuro de la alianza con Nissan y Mitsubishi que es el segundo fabricante de automóviles a escala global detrás de Volkswagen. Esta preocupación no es ajena al hecho que, para el Gobierno de Francia, detrás de la denuncia contra Ghosn y su detención el 19 de noviembre a su llegada al aeropuerto de Tokio, hay un plan que tiene por objetivo renegociar los términos del acuerdo con Renault por parte del ahora hombre fuerte de Nissan. No es excesivamente difícil desentrañar la sórdida lucha detrás de las acusaciones contra Ghosn, con independencia de la solidez de los cargos, toda vez que el consejero delegado de Nissan, Hiroto Saikawa, en su primer movimiento tras la encarcelación de Ghosn dijo que había que modificar el equilibrio de poder dentro de la alianza que tiene sede en Amsterdam.

Lemaire dijo en sus declaraciones esta semana que no estaba sobre la mesa la posibilidad de modificar los términos de la alianza, exigencia soterrada de Nissan y extremo que el Gobierno de Francia rechaza de plano. Renault tiene el 43% del capital de Nissan desde finales de la década de 1990, cuando la empresa japonesa estaba al borde de la quiebra y fue reflotada por la intervención de Ghosn y su equipo. De entonces ahora la industria japonesa ha remontado su crisis y se ha hecho fuerte en mercados estratégicos como Asia y Estados Unidos con una producción anual de 10,6 millones de automóviles el año pasado. Nissan supone hasta el 60% de los ingresos de Renault. La complejidad de la situación planteada ha obligado a París a sustituir a Ghosn, “no porque crea en su culpabilidad, sino por la necesidad de hacer frente al funcionamiento de Renault y la defensa de sus intereses frente a sus socios estratégicos”, de acuerdo con una fuente diplomática francesa. La fuente señaló que la reunión de consejo podría realizarse tan pronto como el próximo domingo.

El candidato del Gobierno para sustituir a Ghosn es el actual presidente de Michelin, Jean-Dominique Senard, quien tiene previsto abandonar su cargo en el fabricante de neumáticos a corto plazo. Senard es considerado un ejecutivo estrechamente vinculado a los intereses del estado francés. En un movimiento paralelo y como parte de esta estrategia una delegación de altos funcionarios franceses viajó esta semana a Tokio. En la comitiva están presentes cargos como Emmanuel Moulin, jefe de gabinete del Ministerio de Finanzas, y Martin Vial, gestor de las participaciones estatales en empresas. 

De acuerdo con las fuentes diplomáticas el objetivo de la misión es debatir el futuro de la alianza tripartita con funcionarios del gobierno japonés y personas próximas a Nissan. Esto implica que los funcionarios llevan un mensaje que no darán en forma directa a los fabricantes de automóviles japoneses, Nissan y Mitsubishi. Esta última es en realidad una parte subordinada de su hermana mayor. 

El Gobierno de Japón ha sido sorprendido por el viaje imprevisto, una decisión que no esperaba. Las autoridades en Tokio están preocupadas por la imagen de la justicia japonesa que ha destilado la operación contra Ghosn, que ha contado con todos los recursos de la premeditación fría, incluida la filtración a la prensa de la maniobra diseñada entre Nissan y la fiscalía, que parece una trampa urdida sin tener la prueba definitiva de las acusaciones que se vertieron ante la fiscalía. 

Fuentes del sector del automóvil afirman que la operación se pergeñó con urgencia porque Ghosn preparaba una fusión entre Renault y Nissan. De momento, el juzgado del distrito de Tokio ha incriminado a la empresa en el único cargo firme que se mantiene contra el ex presidente de Nissan: haber ocultado sus ingresos reales. Una acusación escurridiza, en tanto que se trata de ingresos no percibidos que eventualmente podría obtener tras su jubilación. Pero incluso este extremo es cuestionado por el ex ejecutivo.

La fiscalía sustancia la prueba de otras acusaciones más graves contra Ghosn, como haber repartido dinero de la empresa con personas externas a ella, acusaciones que el ejecutivo rebatió en una vista la semana pasada. El desarrollo del proceso ha permitido tener una rara visión directa de los hábitos procesales de Japón, en los cuales los fiscales parecen tener poderes ilimitados. Al menos a juzgar por el relato de los hechos, de acuerdo con las fuentes occidentales, no parece que el proceso haya contado con las garantías suficientes para el acusado. El jefe de la defensa del ejecutivo ha señalado en una rueda de prensa la semana pasada que la fiscalía de Tokio había roto con sus propias reglas en este procedimiento que calificó de precipitado e infundado.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...