edición: 3070 , Martes, 20 octubre 2020
01/09/2020

La crisis y confinamiento provocan en Turquía una caída histórica del PIB en el segundo trimestre

El Gobierno espera una fuerte recuperación más adelante pero la volatilidad de la lira seguirá
Carlos Schwartz
Turquía dio a conocer las cifras de caída del producto interior bruto (PIB) para el segundo trimestre este año que alcanzó al 11%, una cifra sin precedentes desde que el dato se hace público en la serie estadística iniciada en 1998. En el primer trimestre la contracción fue del 1,1%. En base interanual la caída fue del 9,9%. El ministro de Economía, Berat Albayrak, yerno del presidente Recep Tayip Erdogan, señaló que el traspié había sido más leve que el sufrido por muchas otras economías emergentes y avanzadas y aprovechó para señalar que esto era el resultado de una fortaleza a la que no era ajena la gestión del Gobierno. Ankara abrió líneas de crédito para las empresas antes de que la crisis acelerada por la pandemia de la covid-19 tocara suelo en el país para amortiguar los efectos de una debilidad que ya se había expresado en una caída de las ventas y una desaceleración previa de la economía.
Mientras tanto el gobierno de Erdogan se ha dedicado a desarrollar una actividad de prospección petrolera en aguas del Mediterráneo Oriental que es rechazada por Grecia y Chipre, que consideran que las exploraciones se hacen en sus zonas territoriales. El conflicto involucra los intereses de Israel, asociada a los otros dos países y la tensión ha desembocado en maniobras navales enfrentadas de Grecia y Chipre con apoyo de la Unión Europea enfrentadas a Turquía en la zona subiendo la tensión bélica en la región de forma considerable.

Pero esta crisis no puede disipar el creciente malestar dentro de Turquía por el deterioro de la situación económica, con una serie de conflictos en fábricas del sector del metal. El gobierno ha dicho que espera que la caída del PIB en el conjunto del año se amortigüe por el crecimiento esperado en el tercer y cuarto trimestre para dejar como saldo una caída del 2% para el 2020. Los analistas de entidades privadas califican estas estimaciones oficiales como improbables.
La fuerte actividad crediticia de la banca local destinada a las empresas y particulares para amortiguar el impacto de la crisis, mientras por un lado ha logrado parcialmente su objetivo, por el otro ha contribuido a la expansión de la base monetaria y ha incrementado la inestabilidad de la moneda, la lira, que ha sufrido serios reveses en su cotización ante el dólar durante el mes de agosto tocando nuevos mínimos. 

También ha forzado la marcha del endeudamiento público y del déficit fiscal aunque no existen datos fiables actualizados de estos indicadores. Esta situación ha reavivado la disputa entre el ejecutivo y el Banco Central. Las autoridades monetarias llevan una larga temporada empeñadas en frenar el deslizamiento de la lira mediante un incremento de los tipos de interés centrales. El Gobierno rechaza esta alternativa de forma tajante lo que ha obligado a la autoridad monetaria a hacerlo de forma indirecta mediante una serie de medidas que han encarecido el crédito. Éste ha pasado del tipo medio de interés a mediados de julio del 7,5% al 10% en la actualidad. En el medio plazo este encarecimiento del crédito va a afectar a la actividad económica, pero puede dar mayor estabilidad a la lira. 

La economía del país es un verdadero encaje de bolillos entre los costes financieros, el tipo de cambio de la moneda y la producción industrial. Los signos de reactivación se reflejan en los datos tras el levantamiento del confinamiento en junio, pero la reanudación de la actividad se puede ver afectada aún por el precio del dinero y una agudización de la crisis sanitaria con el otoño y el invierno. Las actividades más afectadas en el segundo trimestre fueron la manufactura que cayó un 18% y los servicios que se contrajeron el 25%. El comercio exterior, una fuente irreemplazable de divisas, cayó un 35% medido por sus exportaciones. Especialmente afectado ha sido el sector turístico que al igual que en España sufrió una ola de cancelaciones con los hoteles vacíos sobre la costa del Mediterráneo mientras los empresarios y las cadenas hoteleras acuden a las ventanillas bancarias alentados además por las medidas de reducción de tipos de interés impuestas por el gobierno de forma transitoria para asistir al sector empresarial. El triunfalismo del gobierno choca con el análisis de la mayor parte de los economistas independientes mientras gran parte de la inversión extranjera se ha retirado de los instrumentos financieros del país.

La cuestión es que la salida de los capitales se ha desarrollado a lo largo de 12 meses, no es un fenómeno reciente e inesperado. Frente a esta salida de capitales el Gobierno ha reaccionado quemando reservas en divisas del Banco Central con la expectativa de amortiguar la devaluación de la lira y mantener su paridad dentro de una banda de fluctuación frente a una política de libertad de cambio de la moneda durante varias décadas. La caída de las reservas ha acelerado la fuga de capitales por temor a una devaluación de entidad que haga sufrir serias pérdidas a la inversión extranjera. El país ha alimentado un déficit creciente por cuenta corriente y ha saqueado las divisas de sus reservas, creando desequilibrios muy importantes en la economía del país que pueden desembocar este año en una crisis cambiaria mayúscula.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...