edición: 2909 , Jueves, 20 febrero 2020
23/01/2020
banca 
Comienzan a tomar posiciones, tendrán la última palabra

Lagarde prepara el terreno para una posible marea de fusiones bancarias en la Eurozona

Y los gobiernos, con intereses nacionales, quieren estar presentes, pretenden hacer valer su capacidad para interferir en futuras fusiones
Juan José González
La modernización y reestructuración que necesita el sector bancario europeo fue una de las tareas que Mario Draghi no pudo, siquiera, poner en marcha, exigido tal vez, y seguramente absorbido por la intensidad de la aplicación de la política monetaria más intensiva que se conoce en los últimos tiempos. En cambio, sí dejó el plan en el que aparece dibujado el sistema bancario europeo de la presente década que a su vez define el mapa futuro del sector para los próximos años. De este trabajo se encarga la sucesora de Draghi, Christine Lagarde. Ahora mismo las entidades bancarias observan con escepticismo algunos movimientos institucionales que parecen encontrarse en la fase primaria propia de acercamientos, tanteos o conversaciones. Todos, los más grandes bancos, creen obligada una reestructuración del sector, fuerte, intensiva y en profundidad porque los bancos europeos necesitan aplicar nuevas técnicas y tecnología a un negocio que ha experimentado un giro en su orientación, en sus capacidades y en su operativa. Medios telemáticos, nuevas tecnologías, metodología nueva para prácticas y sistemas también nuevos que hay que rentabilizar y amortizar. Nuevos son también los competidores, con protagonistas nacidos en otras áreas industriales que ahora han decidido, por evolución y convicción lanzarse a la actividad financiera bancaria.
Son los nuevos operadores bancarios que presionan con fuerza sobre el sector bancario tradicional y que obliga, a velocidad acelerada, a cambiar la metodología obsoleta del pasado. Se observan con escepticismo las fusiones, la concentración anunciada por expertos y representantes del sector bancario y se sospecha que detrás de algunas intervenciones públicas y mensajes oficiales se guarda con el máximo secreto la posibilidad de una marea de fusiones y adquisiciones bancarias en suelo europeo. Claro que detrás de esta macro operación de concentración se encontrarían, por lógico interés nacional y personal, algunos gobiernos de países con entidades bancarias de peso, sistémicos, candidatos posibles por tamaño y arquitectura de grupo para fusionarse.

Hoy bien parece la concentración bancaria una misión poco menos que imposible debido a que el Banco Central Europeo (BCE) tiene abierto un numeroso grupo de frentes que atacar y problemas previos con el sector bancario que bloquean el arranque de la reestructuración que pretende Lagarde. Lo cual no significa que no pueda iniciar los trabajos de este proyecto de concentración bancaria europea comenzando por el tratamiento individual de las cuestiones previas. En este apartado es con toda probabilidad donde debe enmarcarse la última y más reciente `recomendación´ de la supervisora sobre remuneraciones y distribución de dividendos.

La llamada al orden, a distribuir los beneficios dentro de un orden, es una llamada a la prudencia presente, pero sobre todo futura. Sobre la base de observar la aplicación de políticas coherentes y en línea con el objetivo de mantener una base de capital sólida, Lagarde recomienda moderación y cuidado con los bonus de la dirección como también, al mismo tiempo, con las políticas de distribución de beneficios, las cuales deben estar también en línea con la prudencia y con esa preocupación general que reclaman estos asuntos dado que pueden tener un reflejo negativo en las cuentas de resultados. Si bien es cierto que cada sector de la actividad económica tiene sus peculiaridades e imperativos, a la hora de justificar la concentración bancaria los motivos tienen suficiente peso como para considerar las `recomendaciones´ de la presidenta del BCE. 

No es menos cierto que debido a la caída de los márgenes así como de los ingresos, las cuentas se ven obligadas a reducir los gastos operativos de la red y de la plantilla. Es cierto que ésta operativa, primera parte de una reconversión en la sombra (a pesar de ser visibles las salidas de miles y miles de empleados del sector y el cierre en la calle de oficinas) ha servido, no sólo para acelerar la reestructuración general que planea el BCE, sino también y sobre todo para compensar los efectos devastadores sobre las cuentas de resultados provocados por la caída de los tipos de interés. Lo que hasta ahora parecía ser un movimiento de adaptación del tamaño del sector a las nuevas necesidades de eficacia y rentabilidad bancaria, parece haberse convertido en un acelerador de la reestructuración bancaria. 

La prueba más visible ha sido el fuerte descenso de la capacidad, un retroceso singular y llamativo en el número de sucursales, que se ha reducido a la mitad, y una reducción similar en el aspecto laboral. A tenor de lo anterior, podría concluirse que la política de tipos bajos ha sido un ingrediente fundamental para comenzar a reestructurar el sector bancario, lo que equivale a presentar la política monetaria pasada y presente como el incentivo casual en este proceso. Pero el movimiento que presenta el sector que le conducirá hacia la reestructuración final del mapa bancario europeo interesa a los gobiernos que cuentan con campeones nacionales, con entidades calificadas como sistémicas por el supervisor. Si bien todavía no se conocen las posiciones de los gobiernos al respecto, sí parece evidente que estos tienen intereses en la conformación de las futuras fusiones bancarias, que tendrán la última palabra y que, en definitiva, los gobiernos nacionales serán un actor a tener en cuenta en la reestructuración del sector, algo que ya sabe la prudente Lagarde.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...