edición: 2574 , Lunes, 15 octubre 2018
17/04/2018
Incertidumbre en clave económica

La inestabilidad comercial amenaza la prima de riesgo y la deuda externa española

El riesgo político toca la Bolsa, afecta al petróleo y deja abierta la amenaza de contagio a los tipos de interés
Juan José González
Los inversores parecen haberle cogido al presidente norteamericano Donald Trump las vueltas. Es lo que cabe interpretar de los dos últimos movimientos `estratégicos´ del presidente: primero con el anuncio de una guerra comercial, arancelaria, en toda regla contra casi todo el resto del mundo, y segundo con el anuncio de una intervención, en modo respuesta, en Siria. Entre uno y otro, las Bolsas mundiales han oscilado en un doble movimiento, inicialmente de corrección y a continuación de recuperación o vuelta a la normalidad. Se debe interpretar, por tanto, que el mandatario americano, en la fase más optimista y exagerada, propia de la ciclotimia, ha conseguido movilizar a los bloques económicos del mundo, amagando con una crisis global que a medio y largo plazo tendría como efecto algunas de las medidas proteccionistas anunciadas, para terminar, a continuación, con los mismos ánimos subidos en una intervención militar "de castigo" en Oriente. Es el ritmo que viene marcando la actualidad y que rige hoy día los mercados financieros. Movimientos del presidente que no pasan inadvertidos para los inversores, que toman buena nota de todo lo sucedido en las últimas semanas. Y así, en las últimas sesiones de mercado bursátil están cotizando una especie de moratoria o retardo en las medidas comerciales que iban a ser el principal foco de conflicto económico, un aplazamiento que, por otra parte, puede resultar a la postre más nocivo que la ejecución efectiva de cualquier comercial, puesto que en el primer caso se mantiene la incertidumbre mientras que en el segundo ya hay certidumbre. Y aunque el escenario parece ser favorable para España, se mantiene el riesgo sobre la deuda exterior, de las más elevadas del mundo.
Este alto el fuego en el todavía amago de guerra comercial, por contra, ha propiciado para los intereses de España un fortalecimiento de la confianza de los inversores, que han valorado positivamente la deuda pública española con un aumento de sus compras a principios de mes a precios más bajos que en ocasiones anteriores, lo cual indica que a pesar de la guerra comercial en ciernes, los inversores valoran más y mejor la situación de la economía española. Es una primera reacción, positiva para los inversores españoles, que no sirve para despejar en su totalidad el horizonte a medio plazo, sujeto, por otro lado, a la próxima reacción, desconocida, del mandatario norteamericano.

Con todo, los inversores no descartan giros radicales en los movimientos del presidente que afectarían a los sectores más sensibles de la economía, entre ellos y en primer lugar, a la exportación, cuyos precios se verían afectados por las medidas comerciales o arancelarias. En este sentido, y a pesar de que los productos son diferentes, los empresarios españoles estarían atentos al comportamiento de las medidas arancelarias sobre las exportaciones de los productos chinos, al parecer, los primeros en sufrir las medidas proteccionistas norteamericanas.

En cualquier caso, entre los dos movimientos de Trump, la declaración de guerra comercial y la posterior declaración bélica de castigo a Siria, la primera ejecutada a medias y la segunda en su totalidad, han dejado al descubierto los efectos de las medidas del presidente, medidas que por sí solas tan sólo han logrado influir en los precios del crudo y la consiguiente apreciación de las compañías cotizadas del sector petrolero. Se dice que tan sólo porque tras la intervención bélica los mercados de valores han regresado a la actividad normal de intercambio y sin registrar movimientos a la baja.

Pero que la reacción de los inversores no haya pasado de la jornada de cautela, no significa que la actividad política desplegada por el presidente norteamericano deba ser interpretada en clave económica distinta. Concretamente, esa clave es un elevado grado de incertidumbre. Prueba de ello es que los inversores valoraron la pasado semana el peor escenario posible para algunas materias primas, el mismo que disparó el precio del barril de crudo, que llegó a superar los 71 dólares por barril de Brent, precio que no se conocía desde hace tres años y medio.

Continuando con la interpretación de los acontecimientos en clave económica, y sin perder de vista que lo que hoy es inestabilidad en el mercado del petróleo, se puede llegar a contagiar en otros mercados, el bursátil, sin ir más lejos, y que con el tiempo acaban impactando en la economía general. Que los inversores nacionales y extranjeros hayan reaccionado en estas semanas -de amenazas comerciales e intervenciones bélicas- de forma positiva hacia la deuda española, no debe servir para olvidarse de los altos riesgos de contagio en estas situaciones, entre ellos, una subida de la prima de riesgo que sería letal para el nivel de deuda externa.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...