edición: 3100 , Miércoles, 2 diciembre 2020
11/09/2018
banca 

La lucha por regenerar beneficio en Deutsche Bank mantiene en vilo a la coalición de Gobierno

Merkel pretende inaugurar una nueva política bancaria apoyando un campeón naciona
Carlos Schwartz
Deutsche Bank ha visto ratificada su salida del índice Euro Stoxx 50 un hecho que se materializará el 24 de septiembre. También Commerzbank se verá afectado por la caída de sus títulos y se da como posible que deba abandonar el índice de los valores destacados de Alemania, el Dax. El problema de fondo ha sido la pérdida continuada de valor de las acciones de ambos bancos. Deutsche ha perdido en 10 años el 83% de su valor, y Commerzbank el 95% en el mismo periodo. La capitalización combinada de ambas entidades roza los 30.000 millones de euros, por debajo de muchos bancos de menor talla y en línea con el valor del francés Societe Generale. Ambos han destruido valor para sus accionistas de forma implacable y en particular Deutsche se ha mostrado hasta este año realmente incapaz de deshacerse del legado de la crisis financiera internacional. La gestión del banco desembocó en una disputa en la cumbre y el abandono de la entidad por parte del consejero delegado John Cryan, un británico encumbrado en 2015 de quien se esperaba que sorteara los escollos que se anteponían en la ruta del banco más grande Alemania. 
En abril de este año Cryan fue relevado y su sustituto es un hombre de la casa, Christian Sewing. En los últimos meses la entidad ha logrado deshacerse de tres cuartos de su legado de la crisis en forma de créditos en mora y activos improductivos y de sus riesgos por litigios y ha logrado reducir por debajo de 30.000 millones de euros los activos heredados de la crisis mientras sigue podando la cartera y las operaciones en la unidad de banca de negocios en Estados Unidos, una seria fuente de pérdidas para la entidad.

Desde luego cualquier precipitada reducción de cartera morosa en un lapso muy breve de tiempo es siempre sospechosa de artificios contables y operaciones inciertas pero este es un asunto que queda del lado de los supervisores, como en España, donde algunos grandes bancos han logrado deshacerse en tiempo récord de una pesada carga de activos en mora e improductivos. Para tener una idea de la dimensión del batacazo es probable que Deutsche sea sustituido en el índice por la plataforma Wirecard con 5.000 empleados, casi 20 veces menos que el gran banco, y una capitalización de mercado superior a la entidad en un quinto. 

La caída de las acciones del banco ha sido tan grande que cualquier anuncio positivo se reflejará en el valor de sus acciones aseguran los analistas que esperan señales claras de que Sewing ha logrado desengripar el motor de una entidad que en el pasado era capaz de obtener financiación a tasas similares al Tesoro alemán… una ventaja que ha sucumbido en los últimos dos años.

Un indicio de los problemas que el banco enfrenta es que todos los bonos que la entidad emitió este año se negocian por debajo de su nominal. Un grupo de bancos alemanes emitió el mes pasado un tipo de bono senior con alto nivel de garantía y Deutsche tuvo que pagar un cupón casi del doble que el de su competidor menor, Commerzbank. En realidad, hasta la crisis financiera de hace una década, para los alemanes el primer banco del país era casi una extensión del estado y se daba por garantizado que si la entidad tenía problemas habría un rescate por parte del Gobierno. 

Los inversores han perdido esta certeza entre otras cosas porque los cambios en la regulación europea han bloqueado esa alternativa, al menos en la letra. Estos cambios han hecho que la entidad pierda una ventaja comparativa con el resto de la banca alemana y parte de la europea: sus bajos costes de financiación. Eso ha pasado a la historia, y es una fuente de inestabilidad para la cuenta de resultados del banco.

El soplo de viento más reciente que ha hinchado las velas de Deutsche procedía de Berlín. El ministro de Finanzas de la coalición de Gobierno, el socialista Olaf Scholz, ha sostenido de forma reiterada que Alemania necesita bancos fuertes y competitivos a escala global. La semana pasada en una conferencia en Frankfurt el ministro ha llegado a afirmar que los bancos robustos son importantes desde el punto de vista de la soberanía nacional en la medida que deben ser capaces de hacerse con las oportunidades que se presenten en la economía global. 

Scholz abogó por un resurgimiento de una activa política industrial que de apoyo al sector financiero del país, una idea que no contaba hasta hace poco con apoyos en la esfera política. El mensaje se produce cuando el Gobierno de la canciller Merkel no ha logrado aun poner en pie objetivos centrales respecto del respaldo al sector financiero. Uno de ellos es un esfuerzo decidido para asegurar para Frankfurt una parte del negocio que podría perder Londres con el Brexit.

Ocurre que esa campaña tiene sus propios escollos, porque la gran banca internacional una de las condiciones que pone para considerar la candidatura Alemana es una reforma de las leyes laborales que permita a los bancos internacionales despedir a sus bien pagados ejecutivos de la forma más barata posible. Otros problemas son más difíciles de resolver.

Uno de ellos es la fragmentación del mercado bancario alemán en el cual juegan un papel destacado los bancos de los estados federales, los landesbanken. Pero la actitud del gobierno, o al menos de su ministro de finanzas, ha desatado la especulación sobre la posibilidad de que Berlín tenga en mente la posibilidad de una fusión entre Deutsche y Commerzbank, una manera de abreviar el recorrido entre el escenario actual y la existencia de un campeón nacional en la banca alemana. Si esto es así, entonces los rumores sobre la existencia de bancos internacionales interesados en adquirir a Commerzbank pueden estar destinados al olvido. 

El Gobierno Merkel jamás autorizaría una adquisición de Commerzbank si lo que tiene en la cabeza es una fusión con Deutsche. Es interesante al respecto el hecho que algunos analistas ya estén haciendo cuentas y los de Barclays señalan que esa fusión podría generar 2.000 millones de euros anuales en ahorros y llevaría el retorno sobre el capital de Deutsche cerca del 9% anual.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...