edición: 2679 , Martes, 19 marzo 2019
22/02/2019
De nuevo en los tribunales

La multa a UBS en Francia mantiene vivas las dudas de los clientes sobre la reputación bancaria

Nuevos casos de ilegalidad en las prácticas bancarias llegan en el peor momento, cuando el sector financiero trabaja en la limpieza de la imagen corporativa y el buen gobierno
Juan José González
En España el rosario de multas y sanciones a las entidades bancarias daría para llenar varios tomos, aunque a diferencia de los grandes casos como el reciente de UBS, los motivos de las sanciones se sitúan en un plano más doméstico como puede ser la falta de formación de la clientela en productos financieros sofisticados a la que algunos bancos no dudaron en colocar. Mala comercialización de productos, incumplimiento de normas, fallos en el servicio de atención al cliente y otras situaciones en relación de emisiones preferentes, deuda subordinada, salidas a Bolsa y fondos de inversión, completan la familia de motivos que justifican las multas de la CNMV. Multas, tribunales, escándalos, hechos delictivos... son todos asuntos que dañan a las entidades, dejan marcadas sus huellas en la reputación de las entidades y ocasionan cicatrices imborrables en el tiempo. Basta sólo con observar el caso más reciente, la condena a UBS de un tribunal francés, ocasión que sirvió para recordar que hace diez años la misma entidad bancaria recibió una condena similar por su colaboración en la evasión de impuestos de varios clientes.
Lo cierto es que la sucesión de acontecimientos judiciales y pronunciamientos sobre irregularidades en el sector, siguen minando la reputación de la banca. Cuando ya se había borrado en parte el escándalo que en 2017 protagonizaron ocho bancos de la Eurozona por "manipulación del Euríbor", llega ahora el protagonizado por UBS y la multa de 4.500 millones de euros por un delito de ayuda a la clientela por la venta de productos que facilitaron la evasión fiscal y sirvió para ocultar al fisco cerca de 10.000 millones de euros en activos no declarados.

Un caso similar fue el que se juzgó en los tribunales de Norteamérica y la entidad UBS resolvió que la mejor salida para los intereses del banco pasaba por un acuerdo con la Justicia del país por la que desembolsó 780 millones de dólares. Idéntico motivo (evasión de impuestos) ha servido para que otro tribunal, éste francés, haya fallado en contra de UBS condenando a la filial francesa de la entidad suiza al pago de 4.500 millones de euros (delito de ayuda a la evasión fiscal, blanqueo de dinero y daños civiles).

Los efectos provocados por las prácticas bancarias ilegales tienen además una sombra muy alargada porque se trata de procedimientos complejos, de instrucción jurídica laboriosa que suele desarrollarse a lo largo de varios años. Las investigaciones y las instrucciones se encargan, por desgracia para los perjudicados, de mantener la herida abierta, por la que se cuelan la reputación, los inversores y los accionistas, puesto que, en estas situaciones, el reflejo en la valoración bursátil suele cotizarse a la baja. 

Los daños de las malas prácticas que acaban en los tribunales se trasladan también a las cuentas del banco, donde existe una cuenta específica que recoge las provisiones para litigios. Y aunque una sanción, por pequeña que sea, nunca viene bien, el fiasco de UBS con la Justicia francesa llega en un momento delicado para el sector, cuestionado desde varios frentes por actuaciones que dañan la reputación y el buen gobierno de las entidades financieras. Los tribunales observan que los motivos de las denuncias son siempre los mismos, similares, se repiten. 

Uso abusivo del dinero de la clientela, blanqueo de dinero, empaquetado de deuda insolvente, manipulación de mercado y/o vulneración de prohibiciones transaccionales con países sancionadas, en fin, operaciones no permitidas que las entidades bancarias deberían controlar. La terapia de las multas y de las grandes sanciones, acaba siendo el antecedente fatal que añade leña al fuego, perjudicando, en particular, al banco reincidente. Y en esta posición es donde se encuentra el suizo UBS, una situación que seguramente ha sabido valorar el tribunal francés en tanto que conducta reincidente. Por tanto, los antecedentes son perjudiciales, son agravantes.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...