edición: 3078 , Viernes, 30 octubre 2020
31/08/2020
La economía está bien sembrada para la inflación

La Reserva Federal de EE UU enseña el camino al BCE para el cambio de estrategia económica

La pandemia ha trastocado los planes de los supervisores financieros, que ahora se ven obligados a dar prioridad al crecimiento para crear empleo y dejar el objetivo de inflación en segundo término
Juan José González
La atención del mundo económico, y en buena parte también el político, tiene puesto sus ojos en la primera economía mundial, Estados Unidos. Parecen querer señalarla como la potencial economía más influyente en el resto del mundo para conocer sus movimientos. Es centro de atención porque la pasada semana el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powel, quería anunciar a los líderes de los principales bancos públicos del mundo cuáles son (y serán) sus líneas de actuación en los próximos meses. Se trataba de un conferencia muy esperada por la comunidad económica, los banqueros públicos del mundo y, por supuesto, por sus líderes políticos. Los objetivos de la Reserva Federal estadounidense son siempre ese faro que señala y avisa a los navegantes sobre los riesgos habituales de la navegación que, en este caso, en plena fase de aplicación de medidas de reestructuración empresarial y ajustes de políticas fiscales y monetarias, cobra singular relevancia. Sin embargo, la conferencia de Powel decepcionó a la afición y a todos los asistentes que de una u otra forma estaban pendientes de su discurso. La decepción puede estar provocada porque en esta primera cita con los banqueros se trataba sólo de fijar posiciones y adelantar algunos cambios de criterio para el futuro. La reunión de la pasada semana tendrá una segunda parte a medidos de septiembre y será entonces cuando los interesados puedan divisar con mayor claridad la luz del paro de la Fed.
Hasta entonces, un asunto parece haber quedado meridianamente definido: es el momento de impulsar el crecimiento económico porque el desempleo, hoy un problema controlable, puede ser incontrolable en los próximos meses. Luego, se ha terminado por ahora poner toda la carne en el asador de la política monetaria para el control de la inflación, que pasa así a ser un objetivo secundario o, al menos, no preferente. El camino que pretende enseñar la Reserva Federal debe ser aprovechado por el Banco Central Europeo en tanto que las autoridades de la Unión Europeas están coincidiendo plenamente con el objetivo de las norteamericanas sobre la necesidad (obligación) de cambiar el rumbo, el objetivo, la política monetaria para el control de la inflación, para que esta no sobrepase el 2% y se mueva en esa cifra, a otro, al crecimiento económico para crear empleo.

La inflación en la economía norteamericana se sitúa actualmente en el 2%, nivel que no preocupa a las autoridades del país. Al aceptar que a partir de ahora la inflación no será un objetivo prioritario, casi sagrado, parecen estar aceptando que esta podrá avanzar un poco más sin que ello suponga mayor preocupación para las autoridades económicas. Quizá haya sido esta la única interpretación que ha servido para algo, pues tanto las autoridades europeas como los inversores tomaron nota del nuevo rumbo de la Reserva Federal norteamericana. 

Las autoridades europeas, representadas en la conferencia de Powel (via telemática) por varios gobernadores bancarios, pueden comenzar ahora satisfechos su trabajo en la nueva etapa de la recomposición económica tras el golpe fuerte de la pandemia y considerar que el (férreo) objetivo de control de inflación que viene manteniendo desde hace años es posible que haya sido superado y quede desfasado como consecuencia de la pandemia y que, al igual que las autoridades norteamericanas vaya siendo hora de cambiar de rumbo y preocuparse del crecimiento económico como motor de la creación de empleo que, al final, es ahora misma la prioridad mundial.

La nueva realidad mundial de la economía está demandando una adaptación de los objetivos fijados por el BCE en el mandato de Christine Lagarde. Esa adaptación a la realidad obligará a la entidad europea a ser flexible con los precios y aceptar que el 2% como tasa de aumento de precios se ha quedado obsoleta. También deberá considerar que tras la larga etapa de super expansión monetaria -con el exceso de liquidez insoportable- el terreno para que la inflación supere el 2% está bien sembrado.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...