edición: 2911 , Lunes, 24 febrero 2020
08/10/2010
Otros 'rating' en entredicho

Las calificaciones de Responsabilidad Social provocan dudas por su oscurantismo y parcialidad

Ethical Corporation reprocha la opacidad de sistemas de calificación como el 'Global 1000 Sustainable Performance Leaders list'
Beatriz Lorenzo

El nexo de unión entre Gobierno Corporativo y Responsabilidad Social radica, entre otras cuestiones,  en el conjunto de buenas prácticas de carácter voluntario que constituyen ejemplos de buen gobierno Es un vínculo que ha existido apenas durante el reinado miltoniano del “business of business is business” y que ahora resurge con fuerza a través de llamamientos internacionales en pro de la integración, la armonización y la “globalización responsable”. Las iniciativas afloran por doquier, empezando por el “Rethink Rebuild Report” de la Global Reporting Initiative que fija para 2020 el ambicioso objetivo de alcanzar la existencia de unos estándares que aúnen los indicadores financieros, los sociales y los medioambientales. Para ello, se ha creado el “International Integrated Committee Secretary” que presidirá el Príncipe de Gales. Por la integración abogan también empresas privadas, como la consultora KPMG que ha concluido tras una investigación al respecto que el vínculo entre todas las vertientes empresariales conlleva una mayor valoración por parte de los mercados. El estudio “Información Integrada”, elaborado por la consultora, señala que durante 2008 sólo un 3% de las entidades del Global Fortune 250 presentaron sus informes de manera integrada, una tendencia que va claramente en aumento.

A su vez, McKinsey Quaterly ha dado a conocer un informe titulado “Valuing social responsibility programs” que muestra cómo algunas compañías están obteniendo beneficios financieros de sus iniciativas responsables. Para ellas, la piedra angular sigue siendo la información, un tesoro difícil de obtener ya que muchos datos son cualitativos y es difícil cuantificarlos . Según John Prestbo, presidente de los Índices Dow Jones, está comprobado que compañías a nivel mundial que se apoyan en las tres “patas” de la Triple Bottom Line, tienden a tener un perfil más favorable, caracterizado por la mayor utilidad económica y la disminución de los riesgos. Esto es debido a que la búsqueda de sostenibilidad se vuelve una “buena aproximación para una administración visionaria y disciplinada, y este tipo de administración es precisamente el factor más importante para los inversionistas”. Mientras tanto en España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores descansa en la aprobación de un 'Código de conducta y buen gobierno corporativo' para las empresas que cotizan en bolsa, cuyo principal logro es haber estrechado el cerco a los abusos de poder de los ejecutivos y accionistas de referencia de las compañías cotizadas.

CALIFICACIONES EN EL PUNTO DE MIRA

Estamos, por lo tanto, ante un espeso caldo de cultivo, ideal para que proliferen las varas de medición de la responsabilidad social y el buen gobierno, los marcos que ofrecen comparabilidad, los estándares de supuesta aplicación internacional y los listados o rankings que se erigen como jueces de la integración de la RSC. Un panorama frente al que no han dejado de alzarse las voces críticas y los escépticos que ponen en tela de juicio la veracidad y fiabilidad de las calificaciones de RSC.  Así, el pasado mes JustMeans y CRD Analytics lanzaban su lista de “Global 1000 Sustainable  Performance Leaders”, la organización Ethical Corporation, a través de  su fundador Toby Webb mostraba su escepticismo al respecto reprochando la “opacidad” de los sistemas de calificación que para Webb aportan un valor añadido similar al obtenido tras comparar “manzanas y naranjas”. Este rechazo se ve avalado por una reciente encuesta llevada a cabo por SustainAbility y Globescan entre más de mil expertos en sostenibilidad y cuyos resultados revelan una escasa confianza entre los expertos con respecto a este tipo de calificaciones.

Así, en su informe “Rate the Ratings” SustainAbility pretende arrojar luz sobre el variopinto panorama de las calificaciones externas de sostenibilidad. El documento pone de manifiesto el oscurantismo existente en esta materia. Así, las calificadoras parecen premiar más la facilidad o premura de las compañías a la hora de aportar la información solicitada que el rendimiento puro y duro, lo que da lugar a calificaciones hinchadas y poco auténticas.

RSC GLOBAL

Por otra parte, la investigación arroja luz sobre uno  de los eternos problemas de fondo, la dificultad de establecer un “marco de comparabilidad” equitativo teniendo en cuenta la diversidad de industrias, sectores y problemas. Así, un enfoque demasiado global -tal como consta en la publicación del IESE “Corporate Social Responsibility: One Size Does Not Fit All”- provoca que se ignoren las premisas esenciales de la responsabilidad social, como reconocer las diferencias entre países y contextos, amén de dejar de lado la dimensión ética, base de todas estas acciones. Ciertamente, las compañías deben aplicar la RSC de una forma coherente y adecuada a las características de su país, su modelo de negocio y demás variables centrándose en cumplir las normas y reducir riesgos pero sin olvidar el enfoque ético, la verdadera base de las políticas de RSC tanto en su vertiente social como medioambiental.

En el documento se argumenta que un enfoque global, general, exento de matices, provoca que se ignoren las premisas esenciales de la responsabilidad social, como reconocer las diferencias entre contextos. Para los detractores de la “universalización” la Responsabilidad Social habría de considerarse un proceso evolutivo constante que cambia y se adapta con el paso del tiempo. Así por ejemplo, entre Europa y Estados Unidos existen diferentes filosofías de trabajo y desempeño empresarial, algo a tener en cuenta a la hora de aplicar pautas comunes. En realidad, el reto para las compañías pasaría por asumir un  “contrato social y medioambiental” orientado a las características específicas de su comunidad, que se incluya en un contexto más amplio, globalizado, competitivo y dinámico, el marco propicio para alcanzar la armonización en los informes y memorias.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...