edición: 2808 , Viernes, 20 septiembre 2019
13/06/2013
Bruselas amenazó con duras medidas

Las calificadoras esperan en silencio nuevas normas de la UE

Meses sin protagonismo para las agencias de rating, tan sólo buenos gestos y palabras amables
Juan José González

Los mercados de deuda, Tesoros públicos y Gobiernos europeos parecen vivir una temporada estable, tranquila, sin gran inestabilidad financiera ni convulsiones que hagan temer por el futuro a corto y medio plazo. En otras palabras, no se divisan en el horizonte factores de riesgo que vengan a sumarse a los ya existentes. Tiempo estable y ausencia de novedades en las calificadoras de rating: tiempo de paz. Hace meses que han convenido con las autoridades de la Comisión de la Competencia europea una tregua, silencio y nada de rebajas de escalones ni perspectivas de ningún tipo. Si acaso la última conocida el pasado febrero a propósito de una rebaja de la deuda soberana de Reino Unido, hasta `Aa1´ debido a “la continuación de debilidad de crecimiento económico” -Moody´s-, hecho destacable por ser la primera agencia que despojaba al Gobierno británico de su máxima nota. Una rebaja sin ruido ni consecuencias.

La tónica dominante es la ausencia absoluta de las calificadoras del escenario, motivo de satisfacción para muchos Gobiernos. Sin embargo, el argumento de los hechos no hay que ir a buscarlo muy lejos. Se encuentra en Bruselas. Y es que desde el pasado diciembre, representantes de agencias de calificación y de la Comisión de la Competencia de la UE, mantienen conversaciones orientadas a un entendimiento sobre el papel y estatus que unos y otros entienden deben jugar en el futuro inmediato. Un buen conocedor de las reuniones de trabajo destaca “la buena colaboración técnica entre ambas delegaciones” y no oculta que tras el paréntesis del verano -agosto- las calificadoras contarán con nuevas pautas de comportamiento en la forma y ámbito en que presenten sus valoraciones.

Parece que al fin, Bruselas tiene muy avanzados los trabajos para poner un poco de orden y claridad en el oscuro mundo de las agencias calificadoras. Algunas novedades van dirigidas a modificar ese singular estatus que evita cualquier responsabilidad legal en su actividad, al estar registradas como agencias periodísticas. Parece que a partir de ahora, la emisión de opiniones estará sujeta a reglas que, como en el caso de las auditoras, serán de obligado cumplimiento. Por tanto, estarán sujetas a deberes y responsabilidades, con las consecuencias jurídicas y legales que conllevan tener que responder con su patrimonio si se demuestra su colaboración en casos en los que hubiesen causado perjuicios a terceros.

Responsabilidad que, en principio, no parece que haya alcanzado a las calificadoras por los numerosos errores cometidos en el reciente pasado como tampoco pasado factura dineraria alguna. Tan sólo la definitiva quiebra del muy deteriorado prestigio que ya acumulaban y que, al contrario, la coyuntura adversa para el mundo haya sido para ellas recompensa y fuente inagotable de beneficios. Por tanto, la noticia de que Bruselas cuente ya con un borrador sobre el futuro estatus, deberes y responsabilidades de las agencias de rating, debe ser bien recibida por los mercados.

Nuevo estatus que cabe destacar que en el borrador sobre normas de calificación en la Unión Europea va encaminado a rebajar el crédito desmedido que atribuían los gobiernos a sus `informaciones´, crédito compartido por agentes del mercado, opinión pública y, todo hay que decirlo, también por buena parte de los medios de comunicación. Se mantienen en el recuerdo, las actuaciones de las calificadoras -las tres con mayor peso en el mercado: S&P, Moody´s y Fitch- en episodios puntuales como la crisis de Grecia, Irlanda, Portugal, con efectos devastadores sobre su economía y finanzas. El FMI, al igual que otros organismos, han reconocido (aunque sea a toro pasado) la responsabilidad de las agencias de rating en la inestabilidad financiera de las últimas crisis.

Sin entrar en la calidad de sus valoraciones, basadas, dicho sea de paso en una confusa y muy discutible metodología, el aspecto que resulta más cuestionable en las actuaciones de las agencias, es el momento elegido, la coyuntura y la oportunidad en la publicación de sus resultados. Notas de calificación de riesgo crediticio que parecen haberse convertido en arma letal contra Estados cuyas finanzas pasaban por momentos críticos. Prácticas que pueden tener los días contados para pasar a ocupar un polémico lugar en la historia.

En este sentido, España puede presumir de contar con abundante historiografía para documentar la inoportunidad de las comunicaciones de rating de estas agencias. Momentos críticos que disparaban el precio de la deuda y bloqueaba cualquier posibilidad de obtener financiación en los mercados. Un auténtico calvario para el recuerdo el que han brindado estas agencias de calificación cuyos métodos de actuación ya tienen fecha de caducidad. Pero de lo que no cabe duda, asegura la fuente, es de la influencia que sobre las agencias ha jugado la presión política, así como las “muy serias amenazas” de las autoridades de Bruselas.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...