edición: 2614 , Miércoles, 12 diciembre 2018
10/03/2010
RSC

Las empresas son los nuevos barómetros de la salud económica de los Estados

La Responsabilidad Social es imprescindible para el crecimiento empresarial sostenible
La abulia del sector público ha de verse compensada con el impulso de la actividad empresarial
Beatriz Lorenzo

Se han convertido en los ejes en torno a los que gira el crecimiento económico de los Estados, las ruedas cuyos engranajes, cuando están bien engrasados, impulsan y agilizan todos los sectores y dinamizan el consumo y la producción. Ya en la década de los 90 el enorme potencial de las empresas como termómetros de la salud económica de los países comenzaba a revelarse a través del llamamiento del entonces Secretario General de la Naciones Unidas, Kofi Annan, para que las compañías subscribiesen un Pacto Mundial en aras de lograr una conciliación de los intereses de la actividad empresarial con las demandas de la sociedad civil. Posteriormente y con especial ímpetu durante los últimos tiempos de crisis económica, la implantación y el auge de la Responsabilidad Social Corporativa en las empresas las ha erigido en una especie de adalides de la gestión responsable, el respeto medioambiental  y los principios éticos, los mismos que un sector público económica y socialmente retraído no es capaz todavía de afinar.

Las fluctuaciones económicas de los últimos tiempos han demostrado la veracidad de la máxima acuñada por el político alemán Willy Brandt: “tanto Estado como sea necesario, tanto Mercado como sea posible”. Débilmente atendida la primera premisa debido al estado de abulia generalizada que sufre el sector público, queda dirigir todos los esfuerzos hacia el cumplimiento de la segunda, incidiendo en la renovación y el protagonismo de las grandes compañías.

RSC Y TECNOLOGIAS DE LA INFORMACIÓN, HERRAMIENTAS EMPRESARIALES

A la hora de impulsar la actividad empresarial, la RSC tiene mucho que decir. La oportunidad de negocio surge de la creciente demanda y necesidad de implantación tanto de una política de responsabilidad social en las empresas como la mejora de la eficiencia de sus procesos de negocio con ayuda de las tecnologías de la información. En este último punto son también numerosas las necesidades en cuanto al cumplimiento del marco legal en materia de protección de datos y la legislación asociada al comercio electrónico.  La Responsabilidad Social constituye un elemento de suma importancia en la definición de la estrategia empresarial de muchas compañías, corporaciones, multinacionales y grandes empresas.  De la misma manera, las pymes deberán adaptar de forma progresiva sus políticas de gestión incluyendo iniciativas encaminadas a fomentar la responsabilidad y sostenibilidad.
 
Para la mayoría de las empresas, realizar una gestión óptima de la Responsabilidad Social Corporativa supone una ventaja competitiva muy importante y un factor estratégico de éxito empresarial. Su cometido es conjugar los objetivos económicos, sociales y medioambientales, además de alinear los fines que persigue la empresa con los de la sociedad.
 
Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC),  son un elemento muy importante para la consolidación y crecimiento de las empresas. Además, el cada vez menor coste económico, hace que éstas sean accesibles en mayor medida a las pymes. Las oportunidades son enormes debido al alto grado de desconocimiento acerca de cómo y dónde aplicarlas en cada modelo de negocio. Los datos en los informes que cada año emite la Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones de España (AETIC) muestran el crecimiento del sector y su importancia para competir en una economía global.

Entre las acciones que se llevan a cabo en los últimos tiempos para promocionar la actividad de las compañías respetando las premisas de la RSC,  destaca la iniciativa “Llamamiento a la Acción Empresarial”, que tiene como objetivo reconocer el importante papel del sector privado en la transformación de los retos principales del siglo XXI: cambio climático, pobreza, hambre, inequidad social…Diageo, Microsoft, Pepsico, Coca Cola, Cysco o Vodafone son algunas de las compañías  que están empezando a sustentar diversos proyectos en este sentido.

La RSC supone una herramienta estratégica que incorpora políticas que mejoran la competitividad de las empresas. Desde la perspectiva de la creación de negocio, las organizaciones españolas consideran que la diferenciación basada en una buena gestión de la RSC puede contribuir significativamente a la fidelización de clientes. El efecto de la RSC se retroalimenta ya que a medida que el ciudadano observa mejoras se vuelve más exigente aumentando sus expectativas y requiriendo un mayor esfuerzo por parte de las empresas. 

En el plano de las nuevas tecnologías, para poder realizar transacciones comerciales de forma electrónica, debe cumplirse con lo estipulado en la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico (LSSICE) y la Ley Orgánica de Protección de Datos (LO 15/1999) en donde se recoge el nivel de protección de los datos personales. Estas obligaciones son cumplidas en la actualidad, según estudios del sector, por un 5% de las webs dedicadas al comercio electrónico. A pesar de ello las sanciones por incumplimiento son sustanciosas, la Agencia de Protección de Datos tiene potestad para imponer una sanción de hasta 600.000 euros. La ley obliga también a informar a los usuarios acerca de las medidas que se han tomado para proteger sus datos.
 
En el entorno económico actual, más que nunca,  la competitividad de las empresas requiere una gestión eficiente de los procesos internos. Una adecuada estructura de costes y un control asociado es imprescindible para lograr el mayor margen de beneficio. Las oportunidades no se limitan a identificar los costes existentes sino también a estimar a priori el coste de un producto o servicio para determinar su rentabilidad. También la previsión financiera y una correcta gestión del capital circulante es clave para la supervivencia de la empresa, evitando costes innecesarios de financiación que contribuyen a una mayor eficiencia.

LUCHAR CONTRA LA CORRUPCIÓN

La corrupción empresarial, las malas prácticas son ahora los principales enemigos del buen desarrollo de la actividad empresarial. Para luchar contra este problema el grupo de trabajo sobre el soborno constituido por la OCDE está analizando desde comienzos de este mes el progreso y desarrollo que están llevando a cabo las empresas de los países que componen dicho organismo en materia de lucha contra la corrupción. Entre los aspectos a estudiar, destaca el análisis de en qué medida se está considerando la Guía de Buenas Prácticas en el seno de las compañías

Según esta guía, que forma parte de la Convención de la OCDE contra la Corrupción, las empresas han de crear controles estrictos y desarrollar programas de cumplimiento como parte de la lucha contra el soborno.Entre otras medidas, se pide que las empresas adopten una política clara y visible contra la corrupción y el soborno que esté firmemente apoyada por la alta dirección, así como inculcar un sentido de responsabilidad para el cumplimiento de estas políticas en todos los niveles de la empresa.

Por último, se solicita que haya una política de formación y comunicación en materia de soborno y corrupción para todos los empleados que componen las empresas, así como para sus proveedores.

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