edición: 3102 , Viernes, 4 diciembre 2020
09/03/2016
banca 

Las entidades europeas están a la cabeza de la reducción del crédito a no residentes en sus balances

Un documento publicado por el BIS estudia la contracción del crédito bancario en terceros países
Carlos Schwartz
Un documento del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) estudia la reducción del crédito a no residentes en terceros países por parte de la banca internacional y llega a la conclusión de que la banca europea y la estadounidense han estado a la cabeza de la reducción de esas operaciones tras la crisis financiera de 2008-2009. El trabajo establece que los datos agregados para toda la banca de las posiciones acreedoras contra no residentes siguen cayendo en relación con la actividad económica global. “La contracción en los balances europeos está entre las más severas durante la crisis, y tuvieron una profundización con la crisis de la deuda soberana que se inició en 2010”, afirma el documento publicado por el BIS. El trabajo señala que los bancos de Japón, Canadá y Australia, apelaron durante la crisis a una fuerte reducción de esta actividad de crédito, pero que tras la misma la han vuelto a incrementar como porcentaje de su actividad económica  nacional.
Estas diferencias entre sistemas bancarios en parte refleja el hecho que los activos que perdieron valor durante la crisis se concentraban en lo balances de los bancos europeos y estadounidenses. La tendencia apuntada por el BIS para la banca de Estados Unidos y Europa supone una reducción del crédito a no residentes de forma directa o a través de filiales, una reducción del balance de las entidades y una concentración de la actividad en los mercados domésticos. Los analistas señalan que en el caso de la banca europea esto contribuye a la caída de sus márgenes, la reducción de sus ingresos y menores beneficios por la crónica debilidad de las economías del viejo continente desde la crisis financiera internacional. La pregunta central es dónde está el yacimiento de beneficios y crecimiento futuro de los bancos europeos.

Los reguladores mientras continúan con su presión sobre las entidades de crédito para que refuercen su solvencia, aunque bien es cierto que, por ejemplo, la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) ha levantado el pie del acelerador respecto de la aplicación de las normas derivadas de Basilea III en una concesión a la debilidad actual de los balances de la banca.

Respecto de la crisis, las diferencias entre los modelos de negocio también jugaron su papel. Algunos bancos extendieron más crédito a no residentes de forma local -a través de sus subsidiarias- en el país anfitrión y a menudo financiaron esos riesgos mediante depósitos en moneda local de clientes. “Los grandes bancos españoles activos internacionalmente son un ejemplo líder en este sentido. En muchas filiales esta presencia local refleja la actividad de banca al por menor, por ejemplo en el crédito a familias y a empresas locales financiado mediante depósitos minoristas y de corporaciones denominados en moneda local del país anfitrión”, señala el informe. “No es a priori obvio qué implica esta orientación local en materia de resistencia.

La actividad bancaria local puede representar relaciones que los bancos establecen a través de buenos y malos periodos. El negocio local puede haber aislado a muchas filiales de los trastornos en los mercados mayoristas globales de financiación durante la crisis; también pudo haber limitado la exposición a los productos estructurados, muchas veces mantenido como posición acreedora exterior contra la banca estadounidense”, señala el trabajo.

“Dependiendo del país anfitrión, sin embargo, las posiciones acreedoras locales pueden haber expuesto a las filiales a estallidos como las crisis inmobiliarias locales o a economías en recesión durante la crisis de la deuda soberana en Europa”, señala el documento publicado por el BIS. En todo caso el trabajo apunta al hecho que las posiciones locales parecen haber contribuido a la resistencia de los bancos durante la crisis.

Curiosamente, el documento no elabora sobre las consecuencias posteriores al ciclo de la crisis en las economías avanzadas. Va de suyo que lo que fue una virtud durante la crisis se ha convertido ahora en una exposición severa a las consecuencias de la recesión en las economías emergentes en las que operan por ejemplo algunos bancos españoles. La situación del Banco Santander por ejemplo en la presente recesión en Brasil, que se está manifestando más profunda y duradera que lo previsible hace dos años, tiene efectos negativos sobre el balance de la matriz en España. Es decir que en el contexto de una crisis itinerante que ahora ataca a las economías emergentes el hecho de que las operaciones locales de activos estén soportadas por los depósitos locales en moneda del país anfitrión dejan de aislar al banco, porque los quebrantos son de las empresas y los clientes locales y no de los mercados financieros internacionales.
  En el caso español desde luego el problema no estaba fuera en 2008-2009 sino dentro.

El principal problema fue el de los activos deteriorados vinculados a la adquisición de propiedad inmobiliaria y en segundo lugar a la caída de la actividad económica local que dio origen a los grandes impagados de la crisis. El problema está ahora afuera, y también adentro en este último caso por la baja rentabilidad. En ese sentido la hipótesis de que la actividad local a través de sus filiales da mayor resistencia a la entidad bancaria no parece un juicio de valor universal. Desde luego que en caso de una crisis financiera internacional ese tipo de crédito ahorra al banco los problemas de “financiación mayorista en los mercados globales de crédito”. Pero no es este desde luego el problema español.

Lo cierto es que la crisis de las economías emergentes supone para los bancos españoles un recorte a sus ingresos y se suma al deterioro de sus márgenes. De acuerdo con los datos disponibles las posiciones acreedoras contra no residentes de los bancos británicos desde la crisis de 2008 ha caído un tercio en relación con el producto interior bruto del país, los alemanes han caído más de un 45% y los franceses un 20%. La venta de las operaciones en África de Barclays indica que el proceso sigue su curso. Pero la cuestión central sigue siendo dónde y de que forma se van a generar los beneficios que necesita la banca en Europa en general, y en España en particular.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...