edición: 2682 , Viernes, 22 marzo 2019
31/03/2009
Observatorio de Coyuntura

Las mejoras económicas de Amércia Latina alejan parcialmente los miedos del pasado

Servicio de Estudios de 'la Caixa'

Servicio de Estudios de 'la Caixa'.- El entorno económico y financiero de América Latina ha empeorado notablemente como consecuencia de la recesión global. En 2009, América Latina registrará una fase recesiva que hará que el PIB se contraiga un 1,2%. De hecho, algunos países de la región ya han tenido fuertes crecimientos negativos en el cuarto trimestre de 2008. Las previsiones para 2009 indican que el PIB en Argentina caerá un 1,5% debido a la disminución en el precio de las materias primas, la falta de inversión y la enorme salida de capitales. Chile registrará un crecimiento nulo por la caída del precio del cobre, principal exportación. Perú, que ha diseñado un plan de estímulo fiscal, moderará su crecimiento hasta el 4,0% (frente al 9,1% de 2008).

Brasil se encuentra en recesión técnica desde finales de 2008. A falta de confirmación, se espera que en el cuarto trimestre de 2008 el PIB se haya contraído en torno al 5% en tasa intertrimestral. La producción en el sector del automóvil, que se colapsó a finales del año pasado, ha mostrado un fuerte rebote en enero de 2009 ayudada por la reducción de un 6% en el impuesto directo a la fabricación de coches y los créditos especiales concedidos por los bancos estatales para la compra de coches. Sin embargo, el tono de debilidad sigue afectando a otros sectores. Para 2009, se prevé un crecimiento negativo del 2,1% por la ralentización del consumo interno, la fuerte moderación de la formación bruta de capital fijo, y la restricción de crédito.

México sufrirá en 2009 la recesión de su vecino del norte y la caída del precio del petróleo. El sector de servicios y de manufacturas se ve directamente afectado por la desaceleración de Estados Unidos por sus amplias conexiones comercia-les. Por su parte, la demanda de los hogares se verá muy afectada por la caída de las remesas (equivalentes al 2,2% PIB). En enero, el indicador INEGI PMI de manufacturas cayó un 3,2% hasta los 40,6 puntos, lo que indica que la corrección iniciada en el tercer trimestre de 2008 se ha intensificado; el indicador de confianza de los consumidores bajó hasta los 83,3 puntos, 4,8 puntos menos respecto a diciembre; la intención de las familias de comprar bienes duraderos se desplomó 9,1 puntos hasta los 71,3. La restricción crediticia también está contribuyendo a la contracción del consumo privado.

En términos generales, la región se enfrenta a la crisis actual desde una posición financiera y fiscal más sólida que en el pasado. Por ejemplo, las reservas internacionales rebasaron en 2008 los 450 mil millones de dólares, triplicando el nivel de 1999, lo que otorga un margen considerable para atenuar presiones sobre los tipos de cambio. Durante los últimos cinco años, la región ha presentado un déficit fiscal en torno al 0,6% del PIB, una mejora sustancial respecto al 3% promedio del decenio 1994-2003. Aún así, países como Argentina, Ecuador y Venezuela, que financian una proporción importante de su gasto público con ingresos ligados a las exportaciones de materias primas, se enfrentarán en 2009 a dificultades de calado.

La caída de la inflación da margen de acción a los gobiernos para relajar la política monetaria, pero con cautela. Varios países han respondido a la crisis con medidas de apoyo a la actividad. En México, según estimaciones del FMI, el estímulo fiscal implícito en los presupuestos para 2009 tendrá un impacto de un 1% del PIB. El plan de estímulo está acompañado por una mayor expansión del crédito concedido por los bancos estatales, una medida que dará soporte adicional a la actividad. En el caso de Brasil, el gobierno no ha anunciado un plan fiscal de magnitud significativa, principalmente porque el margen de maniobra es limitado. Las medidas tomadas son puntuales, como las medidas de apoyo al sector del automóvil mencionadas anteriormente, el aumento de los recursos destinados a infraestructura, o un plan de vivienda social que el gobierno detallará en breve.

La mejora que se observa en el panorama de inflación también otorga a las autoridades monetarias un mayor margen de acción. En 2008, la tasa de inflación en América Latina fue del 7,3%, y del 4,8% excluyendo Argentina y Venezuela. En este contexto, los bancos centrales de Perú, México, Brasil y Chile han recortado los tipos de interés en 25, 50, 100 y 250 puntos básicos respectivamente en 2009. Las autoridades económicas reconocen la importancia de continuar relajando la política monetaria para dar un soporte adicional al crecimiento, pero también son conscientes de la necesidad de evitar provocar fuertes salidas de capitales y acelerar la depreciación de las divisas.

¿Qué riesgos hay por delante? En 2009, el principal riesgo para América Latina es el de una mayor contracción global, lo que afectaría aún más al precio de las materias primas e induciría, por lo tanto, mayores pérdidas en los términos de intercambio. Sin duda, uno de los retos de la región a medio plazo continúa siendo reducir la excesiva dependencia de las exportaciones de materias primas. En un escenario de contracción mayor de lo esperado, el margen de la política fiscal para estimular la demanda interna sería muy limitado. La ampliación de los déficit exteriores también representaría un foco de riesgos para los países de la región, que verían encarecido su acceso a la financiación internacional.

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