edición: 2762 , Miércoles, 17 julio 2019
14/02/2011
OBSERVATORIO DE TELECOMUNICACIONES

Las OMV, al contraataque de precios contra Vodafone, Orange y Movistar por sus trincheras ‘low cost’

Movistar, con Tuenti, y Vodafone impulsan sus propias OMV, saltan la barrera de los 8 céntimos junto a Orange; cuentan con ventaja para tarifas planas y convergentes
Su ofensiva ante la CMT busca renegociar tarifas mayoristas para seguir una carrera de precios que cayeron un 37% en cinco años
El mercado inmigrante, la mitad de las OMV, rebajó su gasto en móvil un 37%; una decena de OMV desapareció
Ana Zarzuela

Cierran filas. La veintena de operadoras móviles virtuales (OMV) se viene arriba con la vista puesta en un crecimiento del 25% en su cartera de clientes y la duplicación de ingresos en los últimos doce meses. Pero a las OMV se les estrecha un ‘Olimpo’ de telefonía de bajo coste que concentra en Simyo MÁSmovil y Pepephone más de la mitad de sus 2 millones de clientes, del que han sido ya abocadas al cierre ya una decena de operadoras y en el que, aunque rebajaron casi un 60% sus tarifas desde que vieron la luz en 2006, están cada vez menos solas. Se han tentado las tarifas y los mercados ante las cuatro operadoras móviles con red propia, con las lanzas de la portabilidad y más de cuatro millones de usuarios ‘infieles’ cada año en ristre. Ahora, con la ventaja de terminales smartphones, tarifas planas, ofertas convergentes, redes propias y altas velocidades en HPSA+, Vodafone, Movistar y Orange se hacen sitio en una arena low cost en la que ya los precios de la telefonía móvil han caído un 38% en cinco años. Por primera vez sortean la barrera psicológica de los 8 centimos, desafían a las OMV en su propio terreno y amuran a Yoigo: con 2,2 milllones de usuarios tiene una cuota de mercado mayor que todas las virtuales juntas, pero ya no es la más económica de las cuatro grandes y France Telecom lidera desde noviembre la portabilidad celular. Las OMV responden con carrera de precios, se suben a smartphones low cost liberados y la Voip, pero agitan las lanzas de su asociación ante la CMT: quieren precios matoristas nuevos y un nuevo marco de portabilidad más corta.

La segunda gran batalla de la guerra low cost de la telefonía celular española (la primera ha estallado, a tiempo para las previsiones de Yoigo y  para sus avisos: si sus calendarios no fallan, hasta un tercio de los operadores móviles virtuales (OMV) -empresas sin red propia- desaparecerán más pronto que tarde al calor de la crisis y de las limitaciones de un modelo de negocio y de beneficio vinculado al suelo de sus proveedores de red. El pulso tiene ya dimensión jurídica, busca hacerla valer la asociación que las OMV crearon hace año y medio: la AENOM acaba de presentar, en nombre de Digimobil, fonYou, Happy Móvil, Hits Mobile, KPN, MÁSmovil y Pepephone un informe que calcula que los Operadores Móviles “pierden 50.000 portabilidades y unos 15 millones de euros en ingresos por la retención” de las grandes telecos con red propia. Un balance que ya han transformado en escrito de denuncia de la Asociación Española de Nuevos Operadores Móviles ante la CMT.

Y es que será en las aristas de la portabilidad, tanto como en las de los precios mayoristas, donde los OMV buscan desde hace semanas su contraofensiva. En la primera, cada vez con más intensidad, no sólo porque las OMV se atribuyen costes diez veces mayores que los de los operadores con red. Después de un año en el que la  ‘infidelidad’ de los clientes de telefonía crecía un 10% en 2010, hay más de 5 millones al año de usuarios en juego bajo el paraguas de la portabilidad móvil en un mercado que sigue creciendo en nuevas líneas hasta llegar a 56,5 millones al cierre de año (sumó 404.534 nuevas líneas sólo en diciembre, una de las cifras más altas en toda la historia), pero que, con una penetración superior al 116%, crece ya un 25% menos que hace dos años y lo hace, además, de espaldas a los ingresos por voz, de los que siguen dependiendo la mayoría de sus ingresos (un 75% de media) y que aún se facturan mayoritariamente de forma variable, en céntimos de euro por minuto.

ESCARAMUZAS DE PRECIOS Y TARIFAS PLANAS TRAS EL ‘SALTO DEL 8’

Atraviesan las líneas rojas tras las que hasta ahora se pertrechaban las operadoras de autoimpuestos apellidos ‘low cost’. Si el ‘reino’ de Pepehone o Simyo se saltó primero los muros de los 8 céntimos/minuto e hizo luego bandera de las tarifas a 5 céntimos desde 2010, ahora ya saben que no están solos en esas latitudes. Y ha rebajado a la mitad el precio del Internet móvil de uso esporádico, 59 céntimos por cada 5MB, hasta un máximo de 5,9 euros al día. Por primera vez, Movistar se ha sumado desde enero al ‘club’ de las tarifas a ocho céntimos, con una cuota de 12 euros para llamar sin coste los fines de semana y la posibilidad, exclusiva, de acceso al Nokia C6-01 o al Sony Ericsson X8. Una rebaja del 73% respecto a la tarifa convencional que tenían los clientes de contrato de Movistar para las llamadas a cualquier operador móvil o fijo nacional, que supone un paso similar a la 'Ardilla 8' de Orange, a la tarifa 'DiMinuto' de Vodafone, o a la 'Tarifa del 8' de Yoigo.

Contraatacan los Operadores Móviles Virtuales. Pepephone se acerca desde enero a los 3,5 céntimos por minuto, aunque con una tarifa aún ‘cobaya’, disponible para los usuarios de HTCMania y vinculada a una tarifa de datos asociada: 400MB por 8,3 euros al mes. Y desde esta misma semana,  rebaja su tarifa por defecto para portabilidades a 2.90 céntimos/minuto a todos las 24 horas más establecimiento de 15 céntimos. Un horizonte casi simétrico del de Simyo, desde febrero ha tenido que sacar al mercado llamadas desde 3 céntimos / minuto con una tarifa de datos de 6,95 euros al mes que otorga 500 megas (aunque sólo disponible para nuevas altas en contrato hasta el 11 de mayo), aprovechando el tercer aniversario de la operadora estrella de KPN en latitudes españolas. En ambos casos, el exceso de tráfico se factura a 3 céntimos/MB y tarifica sin bloques. Nada que puedan acometer sin ligar sus tarifas a consumos de datos. Nada que puedan reproducir el conjunto de las OMV, ni ellas mismas por mucho tiempo más sin deslizarse en las líneas rojas de una rentabilidad que depende de las redes que alquilan y el mapa de las tarifas mayoristas de las cuatro grandes.

Y es que, al calor de la caída del consumo, a pesar de la rebaja de ingresos de mercado celular en un 6,28% en el último ejercicio, las operadoras españolas habían subido los precios de la telefonía fija un 6,57% en el último año, pero contienen los del móvil, por seis trimestres consecutivos. Lo hicieron un 7,6% en los tres últimos meses de 2009 y otro 7,2% en el primer semestre del año 2010, a contrapié de los vaticinios de Maini Spenger, presidente de MÁSmovil: “si las grandes bajan sus precios se volverían insolventes” advertía. Pero la realidad es que los precios de la telefonía móvil han caído ya una media del 38,5% en cinco años, a pesar de que algunos parámetros como del establecimiento de llamada se incrementó en un 25%, según el último informe trimestral de la CMT.

Y, para sorpresa de las OMV (más volcadas en prepago) y ventaja de Orange, Vodafone, Movistar y Yoigo, los mayores descuentos se concentran en el segmento de líneas de contrato, con rebajas en el último lustro del 32,2%, frente al 35,8% de los clientes de tarjeta.  En los últimos diez años, los ingresos que las compañías han obtenido por precio por minuto han caído desde los 29,1 hasta los 15,5 céntimos, según la CMT. Pero en la guerra de precios de los dos últimos semestres, no ha sido Yoigo, sino Orange el operador más barato entre los cuatro grandes con red propia. Como detallaba un análisis de Del Castillo en Expansión ya en noviembre, Orange lideraba el ejercicio pasado ese ranking, con 13,6 céntimos de ingreso medio por minuto: aunque, después del ajuste de precios de 2009, la operadora gala no fue ya la que más rebajaba sus tarifas en 2010. Es Movistar, (que partía de precios más altos) líder del mercado, la que más ha bajado precios en el último año, con un 12,5%, frente al 5,39% de Vodafone y el 3,66% de Orange y la que más los recorta desde 2007, un 17,74%, casi en la misma proporción que Orange (-17,26%) y en mayor medida que Vodafone (-14%).

Las OMV tratan de que la estrategia low cost de Orange, Movistar, Vodafone y Yoigo no las expulse del podium de las portabilidades, en el que durante 2010 consiguieron 83.070 altas netas (mientras Movistar y Vodafone perdían 220.000 y 573.000 clientes), pero que ya desde el último trimestre ha permitido a Orange colocarse en cabeza de la suma neta de clientes infieles, por delante de Yoigo (con el que libra el cuerpo a cuerpo desde el segundo semestre de 2010), con 238.648 frente a los 472.583 clientes de la filial española de Telia Sonera. La operadora gala -primero- y Vodafone y Movistar después han empezado a pisarle los talones, con sus propias armas, a sus modelos de tarifas planas, simplificadas y reducidas. Lo hacía Orange desde junio, con un modelo que ya ha comenzado a proporcionarle sus primeros resultados: después de dos semestres de pérdida de clientes asumió el liderazgo de la portabilidad desde octubre, aunque Yoigo cerraba el año con una ligera ventaja interanual (un saldo neto de 473.836 líneas). Despliegan sus ‘armas’ para revertir las olas de la marcha de usuarios al calor de ofertas de ida y vuelta, ya lo hicieron en el tercer trimestre de 2009, cuando Movistar recuperó el 50% de las altas móviles y le arrebataba a Vodafone Movistar el liderazgo de internet móvil en las grandes capitales.

Las OMV saben que la carrera de tarifas planas, las velocidades ultrarrápidas y el nuevo panorama tras el refarming y el reparto de frecuencias móviles que ultima la SETSI las puede desplazar aún más: han comenzado a exigir a las puertas de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones un nuevo marco de precios mayoristas, -sobre todo en la terminación de mensajes cortos SMS y MMS-, la única alternativa para seguir sosteniendo la cuesta debajo de sus precios. Sus avanzadillas suman y siguen con el expediente sancionador de la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) ha abierto a Telefónica Móviles, Vodafone España y France Telecom España (Orange) por los precios en los servicios mayoristas de mensajes cortos de ámbito nacional en sus redes de telefonía móvil.

Por primera vez las OMV buscan una sola voz y se consideran en condiciones de intentan hacer ver, a los ojos del regulador, que después de haber crecido un 25% en conjunto en el último año hasta sumar cerca de dos millones de clientes (mientras el conjunto del parque móvil crecía un 2,8%) podrían ser, por volumen de mercado y de clientes, lo que llaman “un quinto operador móvil”. Nada que opaque los detalles de una cuota -menos de n 4% del mercado móvil- menor aún que el que mantiene por sí sola Yoigo (que supera los 2,28 millones de clientes) y en la que, en realidad, se agolpa el perfil desigual de casi una treintena de operadoras que ya saben que la trinchera, una a una, se les queda estrecha a la mayoría. Más del 80% de su mercado global se concentra en las siete mayores OMV (Simyo, Euskaltel, Happy, Pepephone, Lebara, Ono y Masmovil), sólo entre Lebara y Simyo,suman el 40% de la base de clientes. Y como adelantaba la publicación de datos individualizados de Actualidad Económica, sólo siete empresas superan los 100.000 clientes.

UN MERCADO MÁS REÑIDO Y CON MENOS ‘CALADEROS’ EXCLUSIVOS

Se dejan querer por los vientos del norte, miran a Alemania, Austria, Noruega y Dinamarca -con cuotas de hasta un 20% de OMV- y, ahora que captan ya más de un tercio de las nuevas altas y lideran en grupo las portabilidades, se atreven también a ponerle el ojo y las intenciones al 15% del mercado, el suelo oficial al que apuntan las previsiones de Masmóvil, Pepephone u Orbitel dentro de un lustro. Pero ya no será suficiente, ahora que las cuatro grandes operadoras móviles bajan al suelo de la competencia y se visten la piel low cost para la guerra de precios y que las ‘elegidas’ para el podium del sector dejan poco más que migajas del mercado a las demás. Con un descenso del 10% de los ingresos por voz y un ascenso del 40% en los de datos, las OMV se juegan sus nuevas escaramuzas en las tarifas planas de internet, la convergencia fijo-móvil y los smartphones de consumo intensivo pero bajos precios, justo los espacios más peleados por Vodafone, Movistar y Orange.

Aunque el ‘sarampión’ de las OMV ya ha dejado una docena de sus primeras víctimas en la cuneta del ‘Olimpo’ que presiden Simyo, Masmóvil y PepePhone, las operadoras low cost se preparan para un segundo ‘boom’, con nuevas OMV en puertas. Las OMV impulsan un nuevo ‘baby’ boom móvil (el tercero en sus cuatro años de historia en el mercado nacional) hasta que en 2012 o 2013 comience la consolidación, como da por hecho el sector. Una nueva oleada de novedades capitaneada por el nacimiento en diciembre regreso en realidad, ya lo intentó con Orange en 2008- de 40 Móvil impulsada por Kpn España -la ‘madre’ de Simyo- bajo la cobertura de Orange para intentar captar al público joven, o la ‘resurreción’ de Hits (que superó en 2010 el concurso de acreedores y amplíó capital en 2,1 millones de euros) y el despegue de Lycamobile, una nueva marca internacional dirigida al mercado étnico, o el lanzamiento de un operador móvil del canal de tv de Cuatro.

KPN lo hará por partida múltiple, ultima el lanzamiento de una nueva OMV para el mercado étnico: Ortel Mobile, -fundada ya en Holanda en 2005- pensada para comercializar sus servicios a través de la modalidad de prepago en locutorios y tiendas especializadas. Pero, al mismo tiempo, una decena de telecos virtuales echa cuentas para respirar con menos de 20.000 clientes y no caer del otro lado de la línea roja de la supervivencia, ésa que ya empieza a separar a las mayores, con el 86% de las líneas activas -Euskaltel, Symio, Lebara, E-Plus, Happy móvil, Pepephone o MáSmovil- del resto. Encienden sus luces rojas las estrecheces del mercado, tras las huellas del cierre de Vueling, ahora que junto a Alcampo, blyck o flipa móvil hay una docena de OMV que no han visto la luz en 2009 ni 2010 como prometían. En el ‘limbo’ de la prudencia, se quedaron Barablue -también de la matriz de Vectone-, que buscaba ver la luz con una estrategia asociada a internet y se lo siguen pensando Sweno, o Kuile. Aún resuena en los ecos de sus miedos el cierre este año de XL Mobile, la operadora virtual de la COPE y Marsans -aunque llevaba ya más de un año sin captar a nuevos abonados-. Y la propia KPN ha cerrado 5 OMV dirigidas al mercado inmigrante residente en España -Hablafácil, Talkout, MundiMóvil, Celular Line Móvil y Hong Da Mobile- que habían nacido en 2008.

Ahora que se acabó el ‘agosto’ de las operadoras virtuales que aprovecharon en el primer semestre de 2010, las que pueden se suben a la guerra de precios de internet móvil, tejen una alianza de portabilidades, se saltan las líneas rojas del VoIP y Skype. Lo hacía, de nuevo fonYou desde esta semana, con la primera aplicación con número móvil incorporado para el iPhone, a la que se sumarán versiones para Android, Blackberry y otros smartphones. Y más de una quincena, buscan mercados diferenciales -como han hecho con los inmigrantes  Happy móvil, Lebara Móvil, o la china Hong Da y ahora YouMovil-. Pero saben que algunos de sus ‘graneros’ empiezan a ser menos productivos. Desde 2008 Lycamobile y Ortel  prometían competir por este ‘caladero’ con Lebara, Happy móvil, Tanmsatel, Talkout, o la marroquí Mobisud entre otra decena de operadoras especializadas en este perfil. Entonces, según un estudio de Nielsen, los extranjeros residentes en España eran el filón del consumo móvil, con un nivel de consumo un 40% superior en telefonía móvil al de los españoles.

Hoy, los datos preliminares del informe que ultima Orbitel -una operadora especializada en comunicaciones para latinoamericanos que cuenta con filial en España y servicio de OMV a través de Vodafone- advierten que  el gasto en móvil de los inmigrantes ha caído ya un 20% en el último año, después de una caída anterior del 17% desde 2008. Una sombra para un mercado en el que residen la mitad de los usuarios de las OMV (más de 1,2 millones), de los 4,4 millones de usuarios extranjeros de móviles españoles. Nada que -según sus directivos- impidiera a Orbitel cumplir en diciembre sus previsiones de llegar a los 25.000 clientes móviles y recuperar sus inversiones al final del plan de negocio a cinco años que se planteó para España o a Lycamobile, una marca internacional dirigida al mercado étnico que ya tenía desde hace seis años contratos con Orange, que desembarcó en España hace pocas semanas y conseguía activar 65.000 tarjetas SIM; o despegar a Digi.Móbil, pensada para el mercado rumano. Pero nada que invite al nuevo boom de las OMV a blindar su futuro en el segmento de la telefonía inmigrante. Un nicho de mercado en el que, además, desde ahora tienen que competir en el cuerpo a cuerpo con Jazztel. La operadora de Fernández Pujals intenta desde septiembre hacerse con el mercado inmigrante con una tarifa plana -‘Tu País’- para llamadas al extranjero, con un único límite de minutos mensuales de comunicación a Europa y América.

VENTAJAS DE LAS OPERADORAS CON RED PROPIA

Vodafone, Orange y Movistar se ponen cómodas en tarifas planas de internet móvil en función del volumen de información que se descarga. Pero es una latitud en la que les pisan los talones las OMV y las alternativas, lo han hecho Pephone, Yoigo o Másmovil, -que espera incrementar en, al menos, un 50% la facturación del pasado ejercicio, en el que alcanzó unos ingresos de 10 millones de euros-. Las OMV se blindan en el pago por consumo, como mucho en la voz -tras Masmóvil se han atrevido a llamadas sin coste de establecimiento entre clientes y a minutos gratis entre usuarios de la misma operadora-, cuatro de ellas ofrecen una tarifa única de 8 céntimos por minuto de voz y sms y le hacen sitio a la gratuidad de la VoIP y tres han sobrepasado los 5 céntimos. Ya hay tarifas sin establecimiento en el mercado, pero parece que no tienen mucho éxito, la mayoría de clientes no es muy sensible al coste de establecimiento o no lo conoce y prefieren hablar más. Cosas de la letra pequeña, aseguran las virtuales, para consolarse del horizonte de un mercado sin telefonía fija por separado. Prefieren una guerra de servicios, por más que echen cuentas como Masmóvil para seguir asegurando que en relación con los operadores tradicionales permiten un ahorro de un 50% en la factura del móvil.

Para Movistar, Vodafone u Orange, la tarifa plana les permite amortizar la mayor parte del tráfico, que  se queda en la propia red (los clientes de Orange que llaman a Orange), lo que apenas les supone costes. Nada que puedan reproducir las OMV, ni siquiera entre sus propios clientes, si no quieren arriesgarse a reproducir el viaje de ida y vuelta de Yoigo y su promoción de “cero euros sin límites” entre sus abonados. Un plan que tuvo que acabar retirando ante la avalancha de costes. La tarifa era plana sólo para el cliente, no para el OMV, que debía seguir pagando por minuto al dueño de la red. Los muros de sus desventajas serán aún más altos cuando Industria resuelva el reparto de frecuencias móviles pendientes, el refarming del GSM en 3G y el despegue de la cuarta generación LTE. Telefónica alerta además de que los elevados crecimientos actuales en internet móvil sólo durarán hasta 2014.

Cuatro años después, en 2018, el negocio se estancará o, incluso, podría descender. Por eso se deshacen en piruetas en la galería de los precios: si hace apenas doce meses el suelo para las más intrépidas era la ‘tarifa del ocho’, ahora empiezan a tentar las aguas de los cinco céntimos por minuto. Otra cosa será el establecimiento de llamadas y las tarifas planas. Sobreactúan, por primera vez, en las tablas de la banda ancha móvil. Las alternativas y las virtuales miran a las cinco telecos -entre el ‘club’ OMV- que ofrecen llamadas a 0 euros por minuto entre los clientes de la misma operadora. Las OMV han comenzado a llamar a las puertas de la Comisión del Mercado de las Comunicaciones (CMT) en torno a Aenom, ahora que se avecina el primer año de la ‘consolidación’ del mercado de las operadoras móviles.

En este lustro, desde que convencieron al regulador y a los operadores con red propia de venderles sus servicios con contratos flexibles, han demostrado que pueden hacerse sitio en un mercado que siempre han considerado uno de los más caros de la UE. Pero también que no es todo. Por eso, desde abril hacen ruido a las puertas de Reinaldo Rodríguez para exigir una regulación de la estructura de precios mayoristas, o al menos la presión suficiente como para mejorar sus acuerdos con Vodafone, Orange y Movistar. Al fin y al cabo, era la Comisión, la misma que les puso la alfombra -más o menos roja- a su desembarco en España desde 2006, la que dejaba en su mesa, desde julio de 2008, la decisión de recortes semestrales de hasta un 52% los precios de terminación de llamadas en dos años. Una grieta en la que ya han cogido oxígeno desde entonces las OMV para su carrera de tarifas.

Enseñan aún, sin embargo, sus desventajas ante la política de subvención a las terminales y de exclusividad de los teléfonos inteligentes. Orange conseguía 326.000 nuevos clientes -2,2 veces más que el mismo periodo del año anterior- y lo ha hecho con el triple ariete de sus nuevas tarifas “de animales” (‘Tarifa Delfín’ (para navegar a través del móvil), ‘Panda’, etc’), del iPhone 4 de Apple asociado a algunas de ellas y del aumento de la cuota de usuarios con conexiones a Internet a través de banda ancha móvil, ya más de 6 millones. Lo saben en el sector de las Operadoras Móviles Virtuales. Ahora que ven cómo se les estrecha la ‘trinchera’ de las estrategias low cost, las OMV buscan nuevos ‘caladeros’ de rentabilidad celular en los teléfonos inteligentes. Han visto cómo Movistar, Vodafone y Orange vendían más de 200.000 iPhone4 sólo en los primeros cuarenta días tras el 31 de julio y se apuntan al carro de los teléfonos inteligentes, aunque aún las exclusivas de lanzamiento -lo acaban de hacer con la Blackberry 8400 de Movistar- queden fuera de su alcance y aunque -como ha explicado en varias ocasiones Spenger, de MASmóvil- no hayan conseguido, por ejemplo, implantar el sistema Blackberry de RIM sin disponer de red propia. Pero saben que, en el mercado español por primera vez, la penetración de smartphones es mayor en los clientes de las operadoras low cost, un 45% frente al 40%. Y las OMV, como Yoigo buscan sitio en esa grieta del cambio de tendencia.

YOIGO, ‘COLA DE RATÓN’ O ‘CABEZA DE GATO’

Entre las dos líneas de escaramuzas ‘low cost’, Yoigo busca reafirmar su perfil, ponerse cómodo en la piel de la más pequeña de las operadoras con red propia, de la mayor de las autoproclamadas ‘low cost’. Superó 2,28  millones de usuarios y ha arañado un 4% del mercado -más que todas las OMV juntas-. Pesca en todas las excepciones del mercado: a pesar de sus ‘rojos’ ha sido el brazo que más abonados suma de Telia en toda la UE y aunque la cuarta operadora móvil española cerró el ejercicio de 2010 aún con pérdidas de 441 millones de coronas (50 millones de euros), lo hacía con sus primeros 'números negros' en sus cuatro años de vida: un ebidta positivo de 78 millones de coronas (8,8 millones de euros), que le permitía, de paso, aliviar un 55% las pérdidas anuales respecto a las de 2009, de 995 millones de coronas (112 millones de euros). Johan Andsjö se aferra a la “excepción española” -un mercado en el que aún los precios son más caros que en Europa, saturado pero aún no es maduro- para extender las grietas de su horizonte: Yoigo quiere jugar en las ‘grandes ligas’, ya ha pasado de un 2,9% del mercado a casi el 4% en menos de un año y aspira al 10% en menos de un lustro. Hasta ahora, armado en la guerra de tarifas y una distribución comercial agresiva, la cuarta operadora móvil española ha podido pescar en todas las aristas del mercado español y de sus propias contradicciones: a pesar de sus ‘rojos’ ha sido el brazo que más abonados sumaba el último año de Telia en toda la UE, a contrapié de una batalla que araña el perfil de los otros tres grandes operadores españoles.

A cambio, ni su liderazgo low cost está seguro, ni si quiera su piel autoproclamada de ‘operadora de más bajo coste’ de las cuatro móviles con red propia. Y, a contrapié en la carrera de precios del mercado móvil y de la presión de la veintena de OMV (Operadoras Móviles Virtuales), el ingreso medio de Yoigo no ha bajado en los últimos doce meses (segundo trimestre de 2010 frente a segundo trimestre de 2009) sino que ha aumentado un  9,56%. Sigue, en realidad, la trayectoria inversa de Movistar, que a pesar de sostener su posición de liderazgo en el mercado, es el que más ha bajado precios en el último año, con un 12,5%, frente al 5,39% de Vodafone, el 3,66% de Orange y la subida de Yoigo. En telefonía móvil, Telefónica Móviles mantiene la primera plaza, seguida de Vodafone, France Telecom, Xfera (Yoigo) y, como novedad, la británica Lebara, que sustituye a Euskaltel en la quinta posición del ranking de principales operadores desde octubre, con un 0,4% del mercado.

Según la CMT, Yoigo repite posición como cuarto operador de telefonía móvil, pero duplica su cuota. Los porcentajes globales en el sector de telefonía y banda ancha móvil se siguen manteniendo siendo Movistar el que más líneas acapara con un 42,37% del total, seguida de Vodafone con el 30,10% y Orange, que sube unas décimas hasta lograr el 20,21%. Pero Yoigo no ha podido evitar ver pasar al lado la carrera de la banda ancha de alta velocidad de Movistar y Vodafone, con la tecnología HSPA+ en España para conexiones de 21 megas de bajada y de 5.7 megas de subida. Y sabe que el ‘piel a piel’ se lo pelea no tanto con las operadoras móviles virtuales (OMV), sino con Orange y sus 15 Mhz en 900 Mhz Con las altas tasas de penetración de la telefonía celular en España -supera ya el 115% de la población- y la madurez de este segmento, las escaramuzas más reñidas entre Orange, Vodafone y Movistar ya no son las de los nuevos clientes, sino el ‘cuerpo a cuerpo’ por la portabilidad, una trinchera en la que hasta ahora Yoigo había sido líder absoluto, casi desde su nacimiento en el mercado español.

VODAFONE, ORANGE Y MOVISTAR TAMBIÉN CON EL ‘EFECTO’ OMV

Orange gracias a su alianza con Kpn Spain, aglutina marcas como Simyo, Bankinter Móvil o Jazztel Móvil, además de Carrefour Móvil y MÁSmovil. Y  Vodafone, a OMV como Lebara Móvil, Eroski Móvil, Pepephone y Hits Mobile.  Pero ni para Vodafone, ni para Movistar y Orange será suficiente con su incursión indirecta, a través de las OMV a las que sirven redes y antenas. Hasta ahora, les ha reportado una suerte desigual. Lo sabe Movistar, que ha tenido que cortar el servicio a Vectone Móvil (presente en otros muchos mercados europeos, como Reino Unido, Dinamarca, Austria, Suiza y Países Bajos) que prestaba servicios desde 2009 y sólo en prepago y que ha echado el cierre con un paquete pendiente de 56 millones de minutos comprados ya, como avanzaba Movilonia.com. Y ha suspendido las líneas de zeroMóvil, otra OMV que no llegó a cumplir su primer aniversario. Mientras Vodafone refuerza su apuesta por su filial Vizzavi y Elephant Talk para dar servicio a los OMV -no sólo en redes y antenas, sino en todo tipo de servicios y paquetes de funciones de HLR, switching, CRM, facturación, etc- y afianzar los vínculos con clientes como Eroski, Movistar ultima el lanzamiento del perfil OMV de Tuenti, que ya se registró como operador móvil virtual en enero, antes de la compra por Telefónica de la red social española.

Además de llegar al mercado más joven, hermanar las redes sociales con el mercado móvil, las aplicaciones y contenidos audiovisuales, frenar la VoIP con métodos propios, poner a prueba la convergencia con modelos de economía y productos digitales, Tuenti está llamada, en los nuevos mapas de César Alierta a zambulirse en la competencia low cost con tarifas sin compromiso de permanencia, sin tener que hacerlo directamente con los apellidos de Movistar y para aprovechar una red social especializada en jóvenes que cuenta con 8 millones de usuarios y que en los últimos años ya había llegado a acuerdos con más de 30 operadores móviles para el acceso de su red a través del móvil o recibir notificaciones de la red por SMS.

Tu (la marca comercial de la OMV de Movistar y Tuenti) empezará en días a enviar invitaciones a los registrados y despegará con tarifas en la banda 5-8 céntimos, excepto a clientes de Tu, que se cotizan a cuatro céntimos el minuto, con un establecimiento de llamada de 15 céntimos; las líneas no estarán ligadas a un compromiso de permanencia ni a consumo mínimo; con servicio de chat de Tuenti gratuito y contarán con  “planazos”, que permitirán llamadas y SMS gratuitos excepto a clientes de Tu, que se cotizan a cuatro céntimos el minuto, en ambos casos con un establecimiento de llamada de 15 céntimos.  Ya en marzo había anunciado una alianza con Vodafone y la puesta en marcha de un programa (TuentiPartner) de alianza con diversas empresas y operadoras. En el ‘tentetieso’ a las OMV, Tuenti será el punto de intersección para horadar la doble  excepción española: en uno de los cincos mercados mundiales con mayor penetración de redes sociales, un tercio de sus usuarios optan por el acceso online y más de la mitad de los jóvenes entre 15 y 35 años accede a Internet desde su móvil, pero aún la penetración de los smartphones, el bajo nivel de consumo y la omisión de las empresas les deja mucho margen de acción.

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