edición: 2110 , Lunes, 5 diciembre 2016
05/09/2008
OBSERVATORIO DE COYUNTURA

Las perspectivas internacionales se complican

Servicio de Estudios de 'la Caixa'

A comienzos de año comentábamos el doble reto al que se enfrentaba la economía internacional en 2008: encajar la crisis financiera y superar el frenazo de la economía de Estados Unidos. Arreciaban las perturbaciones derivadas de las hipotecas subprime, desatadas a partir del verano de 2007, y el escenario de una crisis temporal y de rápida remisión quedaba definitivamente descartado. Por otra parte, las consecuencias del estancamiento o recesión que se anticipaba para Estados Unidos sobre el resto de la economía mundial eran muy importantes; el papel que los países emergentes iban a desempeñar en este escenario, como contrapeso al declive estadounidense, también era incierto.

Seis meses después, la situación de la economía internacional, lejos de encarrilarse, se ha complicado todavía más. La inflación, un riesgo al que se otorgaba una categoría inferior, dados los desafíos que planteaban la tormenta financiera y el deterioro de la economía estadounidense, ha pasado a primer plano, sin que los otros dos riesgos estén resueltos. Un primer episodio alcista del petróleo en otoño e invierno de 2007 y la evolución de alimentos y metales habían encendido algunas alarmas. Pero la perspectiva de una desaceleración mundial permitía relegar este problema a un segundo plano.

Con lo que no contábamos era con una escalada imparable del precio del barril de crudo de petróleo y con una subida sin precedentes de las materias primas alimentarias. Los índices de inflación se han encaramado, en prácticamente todas las economías de referencia, a niveles que no se contemplaban desde hacía bastantes años. Aunque algunos metales han corregido los excesos de 2007, alimentos y energía siguen presionando al alza. Los nuevos máximos del petróleo (aumento del 50% en lo que llevamos de año) y las dificultades para controlar su tendencia al crecimiento, más allá de las declaraciones del G-8 y de las reuniones de los países productores y consumidores, no permiten albergar demasiadas esperanzas de que las tensiones se alivien a corto plazo. Y en ciertas economías, como la de la eurozona, la inflación subyacente, esto es, descontando los componentes volátiles de energía y alimentos, se está empezando a acelerar, lo que sugiere que el cáncer inflacionista puede comenzar a extenderse a toda la economía.

Esta nueva situación ha obligado a los bancos centrales a modificar su discurso. Las declaraciones del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, y del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, han mencionado explícitamente el riesgo inflacionista. El tono de estas declaraciones, más duro de lo habitual en los últimos tiempos, ha propiciado que los mercados hayan empezado a anticipar un tensionamiento de la política monetaria a ambos lados del Atlántico, percepción que ha provocado aumentos del tipo de interés en todos los plazos.

¿Pueden las economías encajar una política monetaria más estricta? La mayor parte de los países europeos, y también Estados Unidos, han experimentado un crecimiento superior a lo previsto en la primera mitad del año. En Europa, la actividad está resistiendo bien, gracias en buena medida a las exportaciones hacia las dinámicas economías emergentes y las exportadoras de materias primas. Por su parte, Estados Unidos no parece todavía haber tocado fondo en materia de recesión inmobiliaria, mientras que la fragilidad del consumo de las familias es inquietante. Pero la rápida actuación de la autoridad monetaria, bajando los tipos de interés, y la aplicación de una política fiscal decididamente expansiva –como los cheques de devolución de impuestos a las familias– parecen haber parado de momento el golpe de la recesión.

Seguimos esperando que en la segunda mitad de año las economías se desenvuelvan en un clima de debilidad tanto en la zona del euro como en Estados Unidos, pero los tintes alarmistas que revestían muchos de los informes económicos de hace unos meses se han moderado. Ello explica, por ejemplo, que el Fondo Monetario Internacional haya revisado al alza sus previsiones de crecimiento para Estados Unidos y para la zona del euro para 2008. Otro organismo internacional que ha expresado su visión recientemente es la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Sus últimas perspectivas económicas ratifican que el escenario en los países industrializados es de actividad débil e inflación alta. El ritmo de crecimiento será, no obstante, mejor de lo previsto meses atrás, pero al mismo tiempo el avance de los precios será mayor de lo esperado. Concretamente, la OCDE prevé un crecimiento modesto en Estados Unidos para 2008, apenas superior al 1%, y un rebrote de la inflación hasta más del 3%. La zona del euro crecerá más que el gigante norteamericano en 2008, un 1,7%, pero también su inflación será mayor, al bordear el 3,5%. Más allá en el tiempo, en 2009, ambas economías crecerán un poco menos y la inflación se moderará.

¿Y la tormenta financiera? La OCDE apunta a que lo peor de la misma puede haber emergido ya. Si lo peor es una crisis sistémica, es decir, el colapso del sistema bancario, ello puede ser cierto. La Reserva Federal dejó claro en marzo, con la crisis de Bear Sterns, que no permitirá semejante eventualidad. Pero tras contemplar la trayectoria de las bolsas de los países desarrollados en junio, la persistencia de elevadas primas de riesgo en el mercado interbancario, los diferenciales de los bonos corporativos y el endurecimiento de las condiciones de crédito en los mercados minoristas cabe concluir que el fin de la crisis financiera no está cerca. Además, una subida de tipos de interés oficiales no contribuirá a normalizar estas perturbaciones, por lo menos en un primer momento. En definitiva, a la vuelta del verano la gran cuestión económica del momento será, con toda probabilidad, cómo luchar contra la inflación en un contexto de actividad a la baja y con el frente financiero todavía no plenamente normalizado. El reto está servido.

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