edición: 2740 , Lunes, 17 junio 2019
29/07/2014

Las petroleras internacionales se apartan del riesgo y aumentan su actividad en las naciones de la OCDE

La búsqueda de activos de Repsol en países desarrollados no es un fenómeno aislado
Antonio Brufau, presidente de Repsol
Carlos Schwartz

Sorpresivamente, la canadiense Talisman Oil comunicó a Repsol el 22 de julio, tras la expresión de interés de la española en los activos de la petrolera canadiense, que debía hacer público ese interés. Aunque la empresa presidida por Antoni Brufau sólo había dicho que miraría las operaciones de la canadiense y sin que la operación de revisión se hubiese iniciado Talisman lo comunicó al mercado de valores de su país. La consecuencia fue que el 23 de julio Repsol comunicara a la CNMV esa expresión de interés. Claro que nadie acaba de hablar muy claro al respecto porque las indagaciones son una fase preliminar que puede no desembocar en una compra. Desde que Repsol anunciara que su objetivo de expansión se iba a centrar en países de la OCDE las fuentes del sector del petróleo y gas en el norte de América comenzaron a mencionar a Talisman Oil como un posible candidato. Sin embargo los analistas creen que lo que Repsol quiere es un surtido de los activos más destacados de la petrolera canadiense. De acuerdo con fuentes al tanto del interés de la española, se equivocan. Lo que Repsol quiere es Talisman al completo, menos los activos que deba vender.

Pero, como es lógico, eso dependerá de que el análisis de las operaciones, dominios y reservas de la canadiense resulten lo que en principio los técnicos de la petrolera creen que pueden ser. Mientras el proceso sigue su marcha, y nada indica que haya un desenlace en el corto plazo, los combates entre facciones rivales han vuelto a estallar en Libia, esta vez en la capital. A tres años de la operación encabezada por la OTAN para derribar al jefe de estado del país, Muamar Gadafi, mantienen a la nación en el caos total. Como ejemplo de ello ardía fuera de control en Trípoli un depósito con millones de litros de combustible mientras facciones rivales combatían por el control del aeropuerto esta semana. En el segundo trimestre los combates en Libia y la actividad de las milicias bloqueó la producción de algunos pozos de Repsol, un factor contrarrestado por la buena marcha de otras operaciones internacionales.

Pero la petrolera española está expuesta al riesgo país en otros regiones de África como Sierra Leona y zonas fronterizas de Marruecos. “La única forma de mejorar esa exposición es adquirir activos en naciones de la OCDE. Hay un vuelco importante entre las petroleras internacionales en este sentido. Las operaciones son más costosas, la mano de obra más cara y la presión fiscal más alta. Pero hay seguridad jurídica y física”, comenta un analista del sector.

Uno de los casos más citados como exponente de ese vuelco es Nueva Zelanda. Hace 10 años el gasto de las petroleras en la prospección en este país apartado y caro, con legislación medio ambiental estricta, fue de 346 millones de dólares. En 2012 las empresas se gastaron en buscar petróleo y gas 1.270 millones de dólares. En 2009 el Gobierno consciente de la necesidad de diversificar las fuentes de ingresos del país inició una campaña entre las petroleras para ello. Pero esa gestión se cruzó precisamente con esta búsqueda de un cash flow sostenido sin interrupciones debidas al riesgo político, físico y a la incertidumbre jurídica. Hace siete años Royal Dutch Shell decidió aumentar su inversión en naciones miembro de la OCDE. El objetivo era destinar más del 60% de su capital para exploración y producción en esa región. El año pasado había alcanzado la cota del 67% del total. Desde los inicios de la actividad de las grandes petroleras la apuesta había sido, para tener operaciones rentables en naciones con escaso desarrollo, hacer frente a los riesgos que esa actividad involucraba. Pero el crecimiento del riesgo, la violencia y la incertidumbre están cambiando el modelo.También pesa en este cambio que las petroleras estatales tienen una mayor participación en el beneficio de la extracción y que los Gobiernos son negociadores más duros que en el pasado.

La consecuencia es que la rentabilidad de las operaciones en las naciones no OCDE ha caído, lo cual ha impulsado a las petroleras a mirar hacia otros destinos. Otro elemento en esta mezcla de negocios es el hecho que el petróleo y el gas no convencional han abierto una nueva frontera a la producción petrolera en naciones avanzadas al igual que las perforaciones off shore a gran profundidad. En 2010 Exxon gastó 25.000 millones de dólares en la compra de XTO un productor de petróleo y gas no convencional en Estados Unidos. Por contrapartida la empresa ha visto aumentar sus costes en la explotación de gas en Papúa Nueva Guinea un 25% a causa de lo accidentado del terreno, las malas infraestructuras y las protestas locales. Las empresas están asignando cada vez más recursos a los países más avanzados. Pero en algunos casos abandonan las zonas conflictivas.

El caso más sonado ha sido el de Shell en Nigeria donde desde 2010 ha vendido 1.800 millones de dólares en activos. Desde hace meses negocia la venta de cuatro bloques petroleros y un oleoducto en el país. Desde 2006 la empresa enfrenta allí los ataques de rebeldes que secuestran personal y vuelan oleoductos. Mientras, bandas organizadas perforan las tuberías para robar combustible. El desplazamiento hacia países más estables ha sido uniforme por parte de las tres grandes petroleras privadas Shell, Exxon y Chevron. Esta última vendió en 2014 sus activos en Chad, y Exxon ha vendido activos en Indonesia e Irak. Como contrapartida a este movimiento los países avanzados han iniciado un proceso de liberalización de la actividad petrolera. Desde una mayor facilidad para gestionar los permisos hasta la apertura de nuevas zonas a la prospección.

Canadá es un ejemplo de esta política. En 2012 hizo más fácil la aprobación de licencias para la construcción de oleoductos. Los gobiernos provinciales en la costa este de Canadá se han ocupado en años recientes de hacer una investigación del suelo submarino para atraer las inversiones petroleras. A resultas de este cambio las petroleras han aumentado considerablemente su prospección en el país. En 2012 la inversión en la producción de petróleo a partir de las arenas bituminosas fue de 25.000 millones de dólares comparado con 15.000 millones en 2007. Mientras las fuentes al tanto de la búsqueda de activos por Repsol afirman que lo de Talisman Oil “está muy verde”; la sabiduría popular sabe que los frutos maduran con el calor.

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