edición: 2613 , Martes, 11 diciembre 2018
05/02/2016

Las principales empresas petroleras sufren una espectacular caída de ingresos y beneficios en 2015

Los resultados de las grandes del sector acusan el efecto de los precios del crudo
Carlos Schwartz
Las grandes petroleras que anuncian resultados desde finales de enero muestran en sus cuentas el devastador efecto de la caída de los precios del crudo del 70% desde el verano de 2014. Esta semana Shell se sumó a la lista. La principal empresa europea del sector dio a conocer sus ingresos para el año pasado que han resultado los peores en la última década. Sus accionistas, que vienen de aprobar la adquisición de BG Group, han recibido la nueva de que los ingresos de Shell cayeron un 87% respecto del año anterior con 1.940 millones de dólares, aunque en línea con las expectativas de los analistas. La empresa, que paga un dividendo superior al 8% del nominal, subió en el mercado de valores por haber registrado ingresos en línea con las expectativas de los inversores y el compromiso de apelar a más recortes de gastos si estos son necesarios. “Shell ha hecho un movimiento con la adquisición de BG que puede suponer una fuente de estabilidad de ingresos en el futuro si llevan adelante los ahorros previstos”, señaló un analista del sector consultado por ICNreport.
Las petrolera ha decidido afianzar su posición como principal productor de gas natural licuado a escala internacional. La empresa redujo el año pasado sus gastos operativos en 4.100 millones de dólares y espera lograr otro recorte de 3.000 millones este año, y una reducción de plantilla de 10.000 trabajadores y ventas de activos por 30.000 millones de dólares.

Los resultados de esta petrolera contrastan con las pérdidas de 5.200 millones de dólares anunciadas por BP esta semana. La británica ha sufrido unos resultados peores que los anunciados tras la catástrofe del Golfo de México a raíz del estallido de una de sus plataformas allí y la muerte de 11 trabajadores con una fuga equivalente a 3,2 millones de barriles de crudo al mar. Por el contrario, el mismo día esta semana la estadounidense Exxon hizo gala de fortaleza pese a una caída del 86% en sus ingresos en la producción de gas y crudo pero un incremento del beneficio en el refino en el último trimestre del año pasado del 185%.

En sus cifras anuales las pérdidas en el sector upstream en Estados Unidos se limitaron a 1.000 millones de dólares comparado con los 4.100 millones de dólares perdidos por Chevron en esas operaciones a nivel nacional. Exxon, que es una de las tres empresas estadounidenses con una calificación triple A, no obtuvo en 2015 ingresos libres en caja suficientes para pagar su dividendo lo que hará apelando a deuda. Los analistas de todas formas consideran que con un aumento en su deuda total el año pasado de 10.600 millones de dólares el horizonte financiero de la empresa “es sostenible”.

Pero, por más que la empresa muestre una fortaleza superior a la media de su sector, el balance acusa claro recibo de la caída de los precios del crudo, razón por la cual ha decidido suspender de momento el plan de recompra de títulos en el mercado. Por su parte Chevron anunció sobre el fin de semana pasado pérdidas de 588 millones de dólares en el cuarto trimestre del pasado año lo que ha dejado los ingresos totales para 2015 en 4.587 millones de dólares lo que representa casi una quinta parte de los ingresos de 2014 que fueron  cercanos a los 20.000 millones de dólares. El incremento en la cifra de operaciones downstream de la petrolera ha compensado las pérdidas sufridas en el upstream.

La empresa ha reducido sus inversiones el año pasado en 9.000 millones de dólares y ha vendido activos por otros 6.000 millones de dólares para soportar el mal año. Este año esperan hacer ahorros de la misma magnitud y proseguir con la venta de activos. Conoco Phillips por su parte se ha convertido en la primer petrolera estadounidense en anunciar esta semana una reducción en su dividendo, de un 66%, para compensar los menores ingresos por las ventas de crudo. La petrolera había comunicado a sus accionistas en diciembre que “el uso prioritario del dinero de la compañía es para pagar su dividendo”, una prioridad erosionada por las circunstancias del mercado.

Esta es la primera vez que la empresa reduce su dividendo desde que se desgajó de Du Pont en 1997. Ahora Conoco Phillips ha decidido reducir su presupuesto un 17% sobre las cifras previstas a finales del pasado año para todo 2016, al mismo tiempo la empresa ha desechado la idea de incrementar producción este año. Pero estas medidas no parecen atenuante suficiente para las pérdidas anunciadas esta semana: en el último trimestre del año la pérdida neta de esta petrolera fue de 3.500 millones de dólares. La cifra incluye amortizaciones en el valor de activos como una planta de licuefacción de gas natural en Australia, campos petroleros en el Mar del Norte, y las prospecciones abandonadas en el Ártico, Angola y el Golfo de México.

La deuda neta de la empresa se incrementó en 2015 en 5.000 millones de dólares hasta los 22.500 millones, mientras que la caja producida por sus operaciones con 7.500 millones de dólares quedó por debajo de los gastos de capital por 10.100 millones de dólares y 3.700 millones de dólares para el pago del dividendo. Conoco decidió en 2012 concentrarse exclusivamente en la extracción de crudo y de gas y se desligó de los activos de refino, oleoductos y plantas químicas vendidos como Phillips 66. Este movimiento fue defendido en ese momento por la empresa con el argumento de que le permitiría pagar un mayor dividendo que su competencia y tener un mayor incremento de la producción. Pero la estrategia ha fracasado, porque la ausencia del sector de refino le ha impedido defender sus ingresos en el escenario de bajos precios.

Mientras los mercados esperan los resultados de la otra gran europea, la francesa Total, previstos para la semana próxima, la mediana noruega Statoil ha anunciado que pagará su dividendo en acciones con el objetivo de destinar su caja a pagar las operaciones de este año. La empresa registró una pérdida neta en 2015 de 4.420 millones de dólares. Esta es la primera vez que Statoil tiene pérdidas desde su salida a bolsa en 2001. El dividendo script valora las acciones con un descuento del 5% sobre el precio medio de diciembre. La empresa ha apelado a una severa reducción de costes y de inversión, pero aun así ha tenido que recurrir a más endeudamiento que se ha situado en un 26,8% del capital. Statoil aspira a mantener este ratio por debajo del 30%, pero eso dependerá del nivel de precios del crudo en este año. Su precio medio para mantener el endeudamiento en esa cota es de 40 dólares el barril, algo que hasta ahora no se ha cumplido.

De conjunto la verdadera encrucijada del sector es cómo generar ingresos suficientes en un prolongado periodo de bajos precios del crudo. La medicina heroica de reducir la dimensión de las empresas está virtualmente desmantelando la capacidad productiva del sector que se verá incapacitado para atender un futuro repunte de la demanda. Esto afecta a toda la industrias y las empresas que orbitan alrededor de ella desde la fabricación de tubos de acero hasta las empresas de ingeniería y de servicios especializados para los campos petroleros. La otra vertiente crítica es la balanza de pagos de los países emergentes que dependen de sus exportaciones de petróleo. Venezuela, por ejemplo, está al borde de una suspensión de pagos.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...