edición: 2575 , Martes, 16 octubre 2018
28/07/2009

Las prisas de De la Vega amenazan con dejar ‘a dos velas’ a RTVE

Las telecos, las televisiones privadas, el modelo galo y su propio calendario le desarman la cuádruple financiación
Moncloa la empuja a la caza de más publicidad antes de que llegue enero
Mª Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta primera
Ana Zarzuela

Engendró la ley de reforma de Financiación de la Corporación RTVE  a toda prisa, en las ascuas de las televisiones privadas y las chispas de las operadoras de telefonía, por la puerta de atrás del estío parlamentario, sin esperar a septiembre. La vicepresidenta Fernández de la Vega siembra las semillas del desencuentro, pero han crecido antes de nada en sus propios jardines. No son ni las zozobras del modelo galo -que ha empeorado las finanzas de la televisión pública sin mejorar la publicidad de las cadenas privadas- ni las amenazas y las denuncias de Redtel y la Uteco lo único que le amarga la puesta de largo de su nuevo modelo. Sus compañeros del Consejo de Ministros le piden ya explicaciones. Por el modelo de financiación ya se las exigieron en voz baja Salgado y Ros; por las prisas, comienzan a hacerlo ahora Sebastián y Zapatero. De la Vega soñó una cuádruple financiación para el último trimestre de 2009 para RTVE, una que aprovechara el impulso de los fondos públicos y la asunción estatal de la deuda histórica de 8.000 millones con los últimos coletazos publicitarios y las nuevas aportaciones de Televisiones privadas y operadoras de telecomunicaciones. Pero las prisas de Moncloa atrapan el sudoku televisivo en su propio calendario.

Para empezar, si las operadoras de telecomunicaciones cumplen sus promesas -y le dan la batalla legal- y las televisiones privadas se aferran a la insumisión fiscal y le niegan los aportes del último trimestre, tendrá que asumir con fondos públicos el 25% que pensaba financiarse en latitudes ajenas, al menos 100 millones de euros sólo hasta 2010. Paradojas de su ‘batalla’ audiovisual, por si acaso, el Ejecutivo apoya resguardar a la televisión estatal en la publicidad que repudió: se abraza a la letra pequeña, que permitirá mantener las campañas ya contratadas incluso después de la aprobación de la Ley de Financiación. Se cuela por esa gatera para firmar nueva publicidad mes a mes, aprovecha las últimas rebajas, por si la batalla de la televisión pública deja sus lanzas en 2010 ‘a dos velas’.

La vicepresidenta se mira en el espejo galo, de espaldas a las telecos, a las lanzas de los publicistas y a los desencuentros de las tv privadas y el despecho de las autonómicas. Pero el cristal pirenaico le devuelve la imagen del repudio, las líneas rojas del futuro negro que las telecos se encargarán de abonar. Si las telecos y las televisiones privadas le emborronan las cuentas, las noticias de París le nublan las expectativas. La fórmula de una tv sin anuncios, ya ha roto en las manos de Nicolas Sarkozy todas sus supuestas ventajas. Prometía que las privadas tendrían que sufragar parte de la fiesta pero a cambio toda la tarta publicitaria sería para ellas. La realidad le ha desmantelado sus horizontes: la inversión publicitaria gala bajó un 6% y ningún otro medio salió beneficiado.

La vicepresidenta se ha atrincherado, hasta el último minuto, a solas con la Ley de Financiación de RTVE, de espaldas al sector de las telecomunicaciones y las grandes operadoras, pero no menos que a la Sepi, el ministerio de Economía y a Miguel Sebastián, muy poco contentos con el puzzle fiscal que habrá que armar en otoño y la erosión en un sector que ha visto mermados sus ingresos por la crisis –sólo ha crecido un 0,5% este trimestre- y que puede repercutir en la rebaja de la política de inversiones. Fernández De la Vega dio marcha atrás a la vista del regulador y de la guerra con las telecos. Renunció -tras el tirón de orejas de la CMT- a pasar la ‘gorra’ por adelantado a las operadoras y al plan original, que era que cada mes de julio las empresas de telecomunicaciones estarían obligadas a pagar a modo de entrega a cuenta el 40% del canon por la financiación de RTVE. Tampoco, para los que caigan en la tentación del impago, aplicará -en manos del regulador- la suspensión de la actividad como operador del incumplidor que había contemplado en los primeros borradores de la Ley. Nada de suspensión de las licencias ni cortes administrativos.

Las telecos no podrán financiar más del 25% de los ingresos totales previstos cada año para la corporación, tope que se sitúa en el 20% en el caso de las televisiones de pago y en el 15% en el de las televisiones que operan en abierto. La nueva norma sitúa el presupuesto de RTVE en 2010 y en 2011 en los 1.200 millones, con lo que las aportaciones de las telecos no podrán superar los 300 millones y las de las televisiones, los 420 millones (240 en el caso de las de pago, 180 millones en el resto). Además, los diputados decidieron al paso por el Congreso del proyecto de Ley escalonar los pagos de la tasa en cuatro desembolsos: 25% a cuenta en abril, en julio y en octubre de cada año y la liquidación final a 31 de diciembre. Y televisiones y telecos no sólo podrán aplazar o fraccionar los pagos en caso de que atraviesen problemas económicos: si el proyecto recibe el visto bueno del Senado con su perfil actual, la CMT "analizará la proporcionalidad" de la obligación que tienen estas empresas de pagar las tasas y podrá permitir aplazamientos y pagos fraccionados "teniendo en cuenta los niveles de ingresos y la capacidad financiera" de las compañías "para garantizar que se cause la menor distorsión posible a la competencia".

El objetivo de la vicepresidenta era haber aprobado la nueva financiación antes del verano y comenzar desde otoño a pasar ‘la gorra’ de la televisión pública a la industria. Cuanto más rápido -pensaba De la Vega- más grietas y menos posibilidades de que las operadoras de telecomunicaciones consensuaran sus lanzas. Pero las semillas del desencuentro sólo han prendido en sus propios jardines: el grupo socialista ya le discutió bajo la mesa la Ley Audiovisual; ha dejado al secretario de Estado Ros fuera de órbita y ni Elena Salgado ni Miguel Sebastián esconden de nuevo el malestar con su ajedrez financiero para RTVE. La sacudida fiscal al cuello del sector engendra una unanimidad que ni siquiera el penúltimo choque de trenes con la geografía del Gobierno de Zapatero -el de las descargas de internet- ha sido capaz de alumbrar. A la vicepresidenta le duele el mérito de haber conseguido la fusión del sector de las telecomunicaciones en su contra.

Ahora, la discordia que no pudo hacer germinar en las telecos prende en las televisiones privadas, pero contra Moncloa. Jura que eran sus beneficiarias, pero la ley del silencio y las diferencias premian a las de pago y condonan a las autonómicas. Mientras que las televisiones comerciales tendrán que destinar un 3% de sus ingresos brutos anuales a financiar la radiotelevisión estatal, los operadores de televisión de acceso condicional o de pago ‘sólo’ tendrán que aportar un 1,5% de lo que ingresen. Las privadas se manchan su victoria, exigen que suba al mismo carro a las autonómicas. Utesa pide a Moncloa que no compita RTVE con ellos. Mal negocio harán, además, las cadenas privadas de televisión si, a cambio de lograr eliminar a TVE como competidor en el mercado publicitario se ponen en contra a los anunciantes que alimentan sus cuentas de resultados. En total, y según lo previsto en sus presupuestos, con su nueva financiación TVE dejará de ingresar 520 millones de euros en concepto de inversión publicitaria, pero el mercado televisivo (privadas nacionales, autonómicas y temáticas TDT) sólo captaría entre 100 y 120 millones, una cifra bastante inferior a los entre 100 y220 millones que desaparecerán. De la Vega está cada vez más sola, aferrada al mástil audiovisual. Es la propia ‘salvada’ por los planes del gobierno, la televisión pública, la que pide que se mantenga un 10% en publicidad al menos durante el primer año.

SIN TASAS PARA RTVE

Las grandes telecos sopesan ya reeditar los pasos que han seguido en su batalla legal con la tasa municipal del 1,5% por el espectro radioeléctrico: les ha permitido, en tanto llegaban las sentencias judiciales –ahora favorables a las operadoras- no pagar durante tres años, sólo consignar esos ingresos en los juzgados a través de avales bancarios. Como adelantaba El Economista, se plantearán dejar fuera de la mano de RTVE, en la nevera de los recursos ante los tribunales nacionales y europeos no sólo las tasas de los últimos meses de 2009, sino todas las sucesivas. La rebelión judicial que preparan suma y sigue con la que ahora puede ser la revuelta fiscal de los canales privados de televisión: amenazan con no tributar el último trimestre del año si el ente público "fuerza el espíritu de las leyes y sigue contratando publicidad antes de la entrada en vigor de la norma", en palabras de la asociación Uteca. Cada una desde un argumento, alejarán de su mano los 100 millones de euros -para un presupuesto anual de 1.200 millones, según las estimaciones del Ejecutivo- que Moncloa esperaba ingresar a las arcas televisivas públicas entre septiembre y enero por la tasa del 3% para las cadenas comerciales y el 0,9% para las telecos. El gobierno tendrá que cargar el 25% de los gastos anuales del ente público, al menos mientras tanto, a cargo de los Presupuestos del Estado.

A las operadoras de telefonía, De la Vega y Moncloa han tratado de cobrarles como un favor en la piel del dividendo digital unas frecuencias llamadas a generar -según sus cálculos- un 1,5% del PIB. Y envolvieron de regalo un nuevo marco regulador de la televisión móvil que sólo urge a las cadenas de tv. Pero el acceso a la banda ancha entre 790 y 862 MHz llegará tres años después que a los vecinos europeos, en 24 meses de fuera de juego tras el apagón analógico que debe concluir en 2012. Y sin rebajas para el canon de RTVE, como le proponía la CMT. Y con la regulación de la televisión a través del móvil, después de tres años de silencio, Industria y la vicepresidenta resucitan lo que no era más que otra obligación tardía. Telefónica, Orange y Vodafone  tienen el streaming, no les urgen nuevos sistemas, no, por ahora ni en un campo de juego aún por definir con las cadenas. Por eso, las "migajas" televisivas de la vice y sus esfuerzos por colar otras nuevas ‘ofrendas de paz’ en la Ley General enfadan aún más a las telecos.

Lo recuerda ya Redtel: la tasa del 0,9% no es finalista, tal y como exige la ley, y concretamente el paquete de telecomunicaciones aprobado por la Unión Europea en 2003: no está asociada a los servicios que prestan. Además, las compañías españolas plantearán la tasa como una ayuda de Estado ilegal a RTVE, ya que las tasas se pagan al Estado, pero no a empresas, aunque sean públicas. La Asociación Multisectorial de Empresas de Tecnologías de la Información, Comunicaciones y Electrónica (Asimelec) calcula que, con la Ley sobre la financiación de RTVE, las compañías de telecomunicaciones financiarían un 62% del ente público, aunque Redtel recuerda que todos los ingresos audiovisuales de los operadores de telecomunicaciones no llegan a los 500 millones de euros. Por eso las grandes empresas de telecomunicaciones ya velan las armas del 0,9% de su facturación bajo el paraguas de Aetic, Redtel y Astel. Cuando llegue, el nuevo ajedrez de la financiación de la RTVE, lo hará con las denuncias, el riesgo de aumentar el descenso de la inversión y todas las lanzas en ristre del sector. Las operadoras de telecomunicaciones preparan su artillería legal, recurrirán ante el Tribunal Constitucional e incluso acudirán a Bruselas, si es necesario. Sus homónimos en Francia -donde entró en vigor el pasado 6 de mayo la tasa  a las operadoras para financiar la televisión pública- les han abierto ya el camino: la oposición socialista planteó un recurso de inconstitucionalidad contra la medida, que fue rechazado en el Parlamento, ha comenzado ya con la patronal a impugnar las medidas ante los tribunales y despeja la vía hacia Bruselas con un doble ariete argumental: tributario y de competencia.

EN BUSCA DE MÁS TIEMPO

Todos se aferran al salvavidas del tiempo: arañan semanas los publicitarios, tratan de forzar a Moncloa a que aproveche la ‘letra pequeña’ de la Ley de Financiación de RTVE y no baje la guillotina a sus campañas hasta enero de 2010, justo después del ‘campanazo’ navideño. Y busca ganarse meses a su propio reloj el Ejecutivo de Zapatero. Si el calendario de Moncloa no falla dejará de emitir publicidad desde 2010, pero apurará todos los cartuchos hasta ese ‘dia después’. Ya ha empezado a hacerlo, con contratos mes a mes y hasta por semanas –al calor de las estrecheces del sector- que apuran la hora final de sus fechas y las expectativas de los anunciantes, que, para irritación de la Uteca, buscan apurar sus últimas campañas en TVE. Ahora que ha conseguido rechazar las últimas enmiendas pendientes en el Senado, poco cambiará la bitácora de esas líneas rojas el hecho de que consiga mañana la luz verde del pleno extraordinario de la Cámara Alta o que tenga que regresar al Congreso -si alguna de las enmiendas prospera- y esperar a su primera sesión de septiembre.

A partir de su publicación en el BOE y su entrada en vigor, en septiembre, el nuevo perfil financiero de RTVE será un dolor de cabeza, antes de nada, para su madrina intelectual: la vicepresidenta Fernández de la Vega.  Se aferra a los amortiguadores del propio proyecto, desde su gestación la vicepresidenta se ocupó de garantizar una fórmula legal para asegurar que todos los compromisos de publicidad y televenta firmados antes de la entrada en vigor de su nueva financiación de RTVE seguirán vigentes. Lo que estaba llamado a ser la única concesión de De la Vega al sector publicitario ha terminado por convertirse en el ariete final de sus esperanzas. Y si la vicepresidenta se descuida, será la última de las bazas del sector para evitar que la cuádruple financiación que diseñaron en persona la vicepresidenta y Rodríguez Zapatero deje en fuera de juego los ingresos del ente público. Moncloa se aferrará al patrocinio excepcional en competiciones deportivas y culturales. Y mira ya de refilón una de las enmiendas que incorporó CiU: si las tasas de las operadoras no cubrieran los ingresos previstos por la corporación, el Estado complementará la partida vía presupuestaria.
 
Con un presupuesto de 1.900 millones y una deuda superior a 1.500 millones, las cadenas de las CCAA están en el punto de mira de Moncloa otra vez. La vicepresidenta quiso creer en el optimismo de la Unión de Televisiones Comerciales Asociadas (UTECA), que espera hacer ‘cuestión de tiempo’ el traslado del modelo sin publicidad de TVE a las autonómicas. Les duele el 10% de tarta publicitaria que se llevan al año las autonómicas (10,7%) y les sabe a poco el 20% de ese ‘pastel’ -un 20% que TVE dejará de digerir desde el año que viene, pero De la Vega sigue sin valedores para ‘contagiar’ a las autonómicas la financiación de RTVE. El nuevo modelo de RTVE no es exportable, ni siquiera como lanza de la discordia. Ni Baleares, ni Cataluña, ni Galicia, ni País Vasco ni Aragón lo seguirán.

En tres meses no ha encontrado ni sitio en la Ley General Audiovisual ni eco en las latitudes de las competencias autonómicas para exportar la ‘revolución’ de RTVE a los canales regionales y dejar abierto un debate que ni Zapatero ni Salgado, ni Chaves -en plena tormenta presupuestaria- han querido tocar. Se conforma con colarles -en el título IV de la Ley General- algunas coordenadas de administración y contabilidad similares a RTVE. Ha subido hasta el 6% el porcentaje de sus ingresos que las autonómicas deben destinar a contenidos audiovisuales europeos y no recibirán nada de las telecos ni de pagadores alternativos como hará RTVE desde octubre. Hasta ahora de la Vega sólo ha conseguido poner al vicepresidente Chaves entre la espada y la pared. Y es que -amén de los guiños de Patxi López a Rodríguez Zapatero- es Griñán el único presidente que  no le da la espalda de pleno a la posibilidad para la tv andaluza, aunque no cuente con el beneplácito de Canal Sur para buscarle nuevos apellidos al 26,9% de la financiación que obtiene de la publicidad.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...