edición: 2701 , Lunes, 22 abril 2019
28/01/2011
OBSERVATORIO DE TELECOMUNCACIONES

Las telecos europeas blindan su estrategia, al contraataque móvil con Apple y Google

Apple congela su tarjeta Soft-SIm, pero se suma a Google en sistemas de cobro con NFC que las operadoras estumulan con bancos
Las telecos impulsan la plataforma WAC de aplicaciones y crearon un grupo que exige a Bruselas investigar por duopolio a Apple y Google
Tras la consulta pública de la UE sobre neutralidad podrán buscar acuerdos en banda ancha móvil y modelos de precios a la carta
Ana Zarzuela

Han pasado de las escaramuzas de la gestión inteligente de las redes y la ‘tasa Google’, a las batallas del mercado de los smartphones. Apple y las principales operadoras de la UE tratan que sea sólo una ‘guerra fría’, en tránsito a la distensión, pero lo hacen por la vía de las demostraciones preventivas y las escaramuzas disuasorias. Ya saben que es toda la cadena, más de 40.000 millones de dólares previstos en 2014 en aplicaciones, contenidos y software para terminales inteligentes, la que está ya en juego en las mesas cruzadas de las telecos los fabricantes y los proveedores. La escalada de posibilidades lleva a Movistar, Vodafone, France Telecom, Telecom Italia y DT a revivir los acuerdos de París que apuntaban a aplicaciones y software conjunto para smartphones y a exigir a la Comisaria Kroes que vigile de cerca el riesgo de duopolio del buscador y la ‘compañía de la manzana’. Si Apple devuelve al laboratorio su tarjeta soft-SIM (que le permitiría capitanear a solas la venta de iPhone y puentear a las operadoras, como una OMV independiente y mundial), las telecos se siguen pensando su plataforma Wac de aplicaciones, pero hacen saber que disponen de ella, como del acuerdo de la GSM Association para su propia tarjeta SIM universal incorporada. Se miden en un cuadrilátero jalonado por el consumo de datos, las ventas de smartphones, las aplicaciones y descargas de contenidos y la aún incipiente estrategia de banca móvil y pagos‘celulares’.

El boom de los teléfonos inteligentes -268 millones de unidades en 2010- no llueve por igual en el tejado de la rentabilidad de los fabricantes y de las  operadoras europeas: un horizonte en el que las cinco grandes telecos de la UE (impelidas por la presión de las tarifas planas, la caída de ingresos en voz y del 20% de sms y la incursión de Apple y Facebook y Google en la telefonía celular) buscan alternativas de ingresos. Si el Congreso Móvil Mundial de Barcelona en febrero será la plaza en la que muestren sus desafíos y choquen músculo Google y las operadoras, el resultado de la consulta popular que adelanta la UE sobre neutralidad en redes móviles puede ser la geografía de una espacio de intersección, en el que buscar acuerdos con el buscador y Apple en banda ancha móvil y modelos de precios de intensidad y de servicios a la carta.

Aceleran mientras tanto por igual su contraataque comercial, su avanzadilla tecnológica y sus escaramuzas diplomáticas. Y las cinco mayores telecos europeas móviles lo hacen además, por segunda vez en menos de un año, al unísono. Y los presidentes ejecutivos de las principales compañías del sector en el continente -Vodafone, Telefónica, Telecom Italia, France Telecom y Deutsche Telekom- se habían reunido ya en París en octubre al calor del ‘affaire’ Apple y Google. Pero como desvelaba el 18 de enero el Financial Times, ahora van más lejos: han creado un grupo de expertos que supervisará el desarrollo de los sistemas operativos de los dispositivos móviles avanzados, que podrá enviar sus informes a la Comisión Europea y que ya ha enviado una carta de requerimiento a la Comisaria Europea de Agenda Digital, Neelie Kroes, ante las posibles “prácticas desleales” en el mercado de rápido crecimiento de los smartphones. De fondo, aunque sin apellidos concretos, palpitan los recelos del sector europeo ante el riesgo de duopolio en el mercado de los terminales inteligentes entre el IOS de Apple y el Android de Google, con un pacto de no agresión mutuo que les permitiría barrer a sistemas operativos minoritarios, a pesar de que han hecho trinchera de su rivalidad mutua. Ahora que Verizon va a vender el iPhone que mantenía en exclusividad AT&T, los teléfonos con software Android perderán parte de su atractivo en el próximo año o dos años en EE UU y buscan acentuar su competitividad en el mercado europeo, donde sólo las subvenciones de las operadoras opacaban ahora que los dispositivos de Apple han sido hasta 10-150 dólares más caros que sus equivalentes en Android.

ESCARAMUZAS ‘PREVENTIVAS’ EN TORNO A LAS TARJETAS SIM

La investigación de duopolio es, en realidad terreno ya abonado, en el que han caído como un cañonazo, desde octubre, los coqueteos de Google y sobre todo Apple con la aún borrosa ‘tarjeta’ soft-SIM que la compañía ‘de la manzana’ se plantea y que le permitiría capitanear a solas la venta de iPhone -14,1 millones en un año- y puentear a las operadoras, como una OMV independiente y mundial. Como adelantaban en su momento ADSLzone y la prensa del sector tecnológico estadounidense, tecnológicamente, sería posible introducir su propia tarjeta soft-SIM en el iPhone (ya hay acuerdo con Gemalto), que permitiría instalar de fábrica la SIM y activarla (asignándole uno o varios números telefónicos) de forma remota, con un código de configuración que se descargará una vez que el equipo entre en operación y se configurara para que funcione mediante la red de su posesión (con o sin Apple como operador).

A Apple le permitiría “eliminar” la figura del operador como distribuidor de su iPhone y acaparar la mayoría del proceso de fabricación, distribución y retribución tanto por la venta del terminal como por las llamadas; centralizar el cordón umbilical con los clientes en torno al iTunes-con ingresos en el último trimestre los 1.200 millones de dólares- y tentar el perfil de una operadora global con acuerdos con cientos de operadoras en todo el mundo y presión de precios para todas. A los usuarios, tener a mano tarifas a medida para sus smartphones y las aplicaciones y contenidos que Apple suministra también. A las operadoras, sin embargo, poner en riesgo su hasta ahora ‘oasis’ móvil más privado: los clientes y las redes. Abrir la espita a la fuga de churners sin tener que cambiar ni siquiera de SIM y a las telecos, reducidas a meros vendedores de conectividad. Una posibilidad que los de Steve Jobs hicieron ver como que devolvían al armario de los estudios en noviembre -tras comprobar el calibre de la respuesta de las operadoras, entre ellas la amenaza de no vemder subvencionado su iPhone4- pero que formalmente sigue en el limbo del silencio: ni se confirma su desembarco en el iPhone5, ni se desmiente desde la multinacional.

Un informe de Bernstein le ha puesto cifras al perjuicio, de lado y lado, de una guerra de ‘tarjetas’ entre fabricantes y operadoras: si las operadoras europeas dejasen de subvencionar el iPhone, o desviasen sus subvenciones a otros fabricantes Apple vendería de 6 a 8 millones menos de unidades el próximo año y reduciría entre un 9% y un 12% los ingresos derivados del iPhone previstos para el próximo año; pero si lanza su soft-SIM y ‘puentea’ con el iPhone a las operadoras tradicionales europeas (aunque el proceso puede llevarle entre 3 y cinco años), pueden llegar a ver reducidos sus beneficios operativos en unos 4.000 millones de euros anuales y recortar entre 1.000 y 2.000 millones el crecimiento potencial de las ventas. Los estudios de Berstein también alertan de que cerca de la mitad de las ventas actuales de iPhones en Europa son sustituciones, lo que implica que el teléfono no está atrayendo tantos nuevos clientes como en otra época. Nada que Movistar, Vodafone, France Telecom y DT hayan recibido -desde sus primeros compases- de brazos cruzados; saben que, tras el modelo de la soft-sim de Apple otros fabricantes de terminales y tecnología asociada (Google-Android, Blackberry o Microsoft) podrían hacer lo mismo.

Por eso, las operadoras se pertrechan en una nueva estrategia comercial y tecnológica preventiva: bajo el paraguas de la GSM Association, la patronal mundial de las operadoras de telecomunicaciones, algunas de las compañías líderes en Europa, EEUU y Asia -Vodafone, Movistar o France Telecom, Verizon y AT&T, China Mobile o la japonesa NTT DoCoMo- trabajan para que en 2012 pueda estar disponible su propio sistema de Soff-SIM integrada. Con los clientes de telefonía móvil contratando cada vez más una tarifa de datos asociada al terminal, el próximo paso es ampliar su utilización en tablets y portátiles, además de abrir nuevos negocios en lectores de libros electrónicos, reproductores de mp3, o cámaras. Les permitiría acceder en conjunto a nuevos servicios, como el pago con móvil y, de paso, llevar internet a dispositivos como videoconsolas, con un sistema similar al que ya funciona, gracias a duplicados de tarjetas, en equipos como el iPad o el Kindle de Amazon. Y traspasar así la línea roja del mercado de los fabricantes, ligar nuevos dispositivos a los contratos con sus clientes móviles y sus tarifas, mucho más que asegurar consumo de datos.

Los recelos de las telecos suman y siguen en el informe publicado por Strand Consult: según su balance, desde que en 2007 Apple puso a la venta su primer iPhone, la empresa de Jobs ha conseguido hacerse con el liderazgo smartphone, hasta vender 5,2 millones de iPhones sólo en el segundo trimestre del año 2010, frente a los 268 millones de terminales móviles vendidos en el mercado global. Pero el ‘boom’ no lo ha sido por igual para las telecos: según SC, ni los recelos a acuerdos en exclusividad, ni los esfuerzos de las operadoras para subvencionar a sus clientes hasta ahora los terminales, ni la política comercial de la ‘compañía de la manzana’ (no comparten los beneficios de los terminales) han ayudado a que las compañías de telefonía “hayan incrementado su participación de mercado, sus ingresos o sus ganancias como resultado de la introducción del iPhone”. Le ponía cifras AT&T, el proveedor exclusivo del iPhone en EE UU, en junio de 2010: los costos de vender la nueva versión del aparato serían similares a los del original iPhone 3G, que pesó sobre sus beneficios del año pasado.

PULSO SMARTPHONE EN EL MERCADO ESPAÑOL

Orange, Vodafone, Movistar y Yoigo -las cuatro operadoras con red móvil propia en el mercado español- buscan por igual que las cuatro grandes operadoras europeas (FT, DT, Vodafone e IT) estirar las costuras de un mercado smartphone aún con mucho desarrollo en España, pero que tiene la llave del acceso al oasis de los contenidos audiovisuales y las aplicaciones que google y los ‘furtivos’ de internet les pelean a los fabricantes de móviles y a las telecos. Aún miran de lejos las previsiones de Nielsen que espera que los smartphones sean ya los móviles más utilizados en EEUU para 2011. Sólo tienen ojos para las previsiones del último estudio de YocGroup, ésas que, según la empresa especialista en marketing móvil, vaticinan que el estallido de los teléfonos inteligentes en España llegará en su máxima dimensión en los próximos meses, en la medida en que la navegación por internet desde el móvil crecerá hasta niveles del 80% en menos de un semestre.

Y es que el pulso, al igual que en el resto de los mercados maduros del Viejo Continente, ya no se libra sólo entre marcas y empresas del mismo segmento, empieza a ser transversal y global, con el interés reavivado de las compañías tecnológicas, los fabricantes y las operadoras de telefonía; una lucha además de pantallas y de redes, en la que la mayoría de los contenidos pueden tener origen en ‘la nube’ y aterrizar en el espacio de la convergencia entre tecnologías. Y en el que las operadoras no quieren ser meros ‘tubos de transmisión’. Menos aún ahora que ven cómo las fuentes de ingresos móviles se mueven hacia los datos y las aplicaciones, un mercado que según Bloomberg, sólo en juegos, aplicaciones de entretenimiento y herramientas de trabajo para móviles alcanzará unos ingresos de 40.000 millones de dólares en 2014. Los ingresos por SMS cayeron un 19,4% en España, hasta los 303 millones de euros, al mismo ritmo que la cantidad de mensajes: 2.148 millones de SMS (-14,7%). Sin embargo, el incremento de los ingresos ligados al tráfico de datos en el último trimestre ha sido de 479 millones de euros, un 39,2% más que durante el registrado entre abril y junio. Movistar y Vodafone aceleran la carrera de la banda ancha móvil, con la tecnología HSPA+ para conexiones de 21 megas de bajada y de 5.7 megas de subida.

Alcatel-Lucent en su estudio “Planificación de Redes, Prestaciones y Análisis Económico” sobre la demanda de la nueva generación de comunicaciones móviles LTE (‘Long Term Evolution’) aclara que cuando esta nueva tecnología esté implantada, los operadores europeos podrán aprovechar un nuevo nicho de negocio para aplicaciones específicas y aumentar sus ingresos entre un 10% y un 30%, dependiendo de si dan servicio a consumidores o a empresa, respectivamente. Un horizonte aún lejano para las operadoras del mercado español mientras Industria no despeje las incógnitas del reparto de frecuencias móviles y dividendo digital pendientes. A cambio, tampoco las urgencias de la saturación de redes móviles tras el ‘efecto smartphone’ y los posibles cambios en los modelos de tarifas móviles serán las de los vecinos europeos. España se empezaba a subir al consumo masivo de datos en conexión móvil algo más tarde y -para tranquilidad de las principales operadoras de telefonía celular- con un modelo propio de comercialización de la banda ancha móvil: a diferencia de EEUU o Reino Unido, en el mercado español operadoras aplican en sus tarifas planas un límite de descarga a partir del cual los usuarios que lo rebasan ven reducidas sus velocidades, un modelo que permite que la red este mejor dimensionada, pero en el que empiezan a tener cada vez más sitio al menos el debate sobre nuevos modelos de tarificación.

Tras las primeras tarifas en que se cobraba por tiempo, llegó la facturación por volumen de datos descargados; era el preludio al boom de tarifas planas que ha acompañado el ‘efecto smartphone’ y el boom de internet en movilidad en los últimos dos años. Ahora, las operadoras buscan las mejores fórmulas para comercializar y rentabilizar toda la dimensión de la velocidad de sus redes y las posibilidades de los dispositivos móviles sin saturar sus redes. Es una de las costuras por las que pueden crecer con más soltura, a la vista de las aguas adversas de la portabilidad móvil para Movistar y Vodafone y de la tendencia al descenso del 80% de los ingresos de voz. Por eso Orange, Movistar y Vodafone se lanzan a seis manos para arañar un modelo aún atípico. Aunque España es el tercer mercado por volumen de usuarios de teléfonos inteligentes y ha aumentado sus costuras un 27% en un año, los smartphones crecen menos de la mitad del Reino Unido y aún dos tercios de sus propietarios los destinan a bajos consumos. En España el dispositivo de conexión más empleado es el módem USB (52%), el móvil con módem incorporado representa el 34%, el Iphone (15%) y el Ipad el 3%. El 16% de los encuestados declaró emplear varios dispositivos.

GOOGLE Y APPLE, CADA VEZ MÁS MÓVILES

No hacía falta esperar a la sustitución de Eric Schmidt, CEO durante los últimos diez años, pero su recambio y el desembarco de Larry Page en su lugar, con un nuevo plan estratégico, formalizan lo que ya era una tendencia evidente desde 2009: Google se entrega al mercado móvil con igual entusiasmo que a la mejora de redes, o a los negocios de contenidos online. Y lo hace -como Schmidt dejó marcado formalmente- con una cuádruple combinación de objetivos: el boom de sus propios terminales smartphones (tras el tibio despegue del Nexos One) y, de su mano, el reinado de Android (a punto su última versión); el acceso a redes de altas velocidades con el sistema LTE y puja por patentes 4G, el desembarco en el ‘dinero móvil’ y la rentabilidad de nuevas estrategias publicitarias. Hoy se ha convertido en un gigante de Internet, con una facturación de 29.000 millones de dólares y multitud de divisiones que gestionar. Su expansión a otros negocios periféricos del entorno online y los ingresos en el último año han alejado al buscador de esa imagen clásica con la que hace doce años vio la luz el proyecto de Larry Page y Sergey Brin de empresa que sólo quiere organizar la Red. La compañía presentó en 2010 una solicitud a las autoridades norteamericanas para entrar en el mercado de la energía eléctrica.

Ha pasado a priorizar los sistemas móviles, no deja de intentar horadar los muros del iPhone desde principios de año con su  primer teléfono propio, Nexus One, con mucho menos éxito que su Android, que utilizan más del 25% de los smartphones vendidos en el tercer trimestre del año en todo el mundo, en comparación con el 3% de 2009, según Gartner  Google enseña los dientes en la telefonía celular a fondo en el mercado americano con Gizmo5 -una aplicación de VoIP- Google Voice y un sistema operativo, Android. Y ahora se apunta al pago móvil: su próximo smartphone (probablemente Nexus S. con Samsung) incluirá un chip con comunicación NFC, un chip para comunicaciones de corto alcance que puede ser reconocido por otros dispositivos a una distancia de solo diez centímetros. Se enreda en el zigurat de las publicidades encadenadas: se adentra en negocios relacionados con la navegación porque abren perspectivas de su negocio publicitario, nada que no hayan tanteado con su sistema operativo Android y, sobre todo, con la geolocalización y los nuevos navegadores de los smartphones. Los más de 3.000 millones de teléfonos en el mundo suponen un nuevo mercado por explotar frente a los 1.200 millones de conexiones a Internet. Pero empezó pensando en 2006 en móviles gratis gracias a la publicidad y terminó renunciando a vender teléfonos directamente (Nexus One pasó a venderse a través de operadoras).

Google será una de las 1.400 empresas que acudan al Mobile World Congress de Barcelona del 14 de febrero, por primera vez, ante la ausencia de Apple como participante directo. Contará incluso con un espacio propio en el GSMA. No quiere estar lejos de las líneas de debate previstas - nuevas aplicaciones, la publicidad en el móvil, o la gestión de pagos en dispositvos celulares-. Será -esperan los analistas del sector- su oportunidad para poner de largo de manera más formal sus escaramuzas en el que se ha convertido ya en el último frente entre Apple, Google y las operadoras de telefonía: el de los sistemas de pago a través de los dispositivos móviles. Hasta ahora, sólo el buscador había traspasado esa línea roja, pero si se cumplen los adelantos de la consultora Envisioneering Group, Apple la compañía incorporará a su iPhone 5 y a su iPad 2 el sistema NFC (Near Field Communications) y comenzará a comercializar los dos aparatos renovados a lo largo de este año. Ya ha diseñado un prototipo de un terminal de pago para pequeños comerciantes, que funcionarían como lectores para los iPhone y los iPad y está considerando la opción de distribuir de forma masiva este terminal a los establecimientos de EEUU. Justo la misma frontera que las mayores operadoras de telefonía móvil en Europa, Asia y Latinoamérica al unísono han empezado a traspasar. En España, Telefónica ha sido pionera con un experimento piloto desde febrero en colaboración con La Caixa, Samsung y Visa, con el que orientar desde este año uno de los modelos inaugurales en la UE de pago y compras online desde terminales móviles;  junto con Mastercard crearán una empresa conjunta para el desarrollo de pagos móviles en Latinoamérica y ése será uno de los ámbitos también de sinergia con China Unicom en el gigante asiático. 

Ni a Google, ni a Apple se les escapa que el mercado online móvil se ha disparado en los dos últimos años; el tráfico de datos móviles en todo el mundo creció según los últimos datos correspondientes al mes de octubre a su ritmo más rápido en siete meses, un 134% interanual para Opera Software, que controlaba el 24.5% del mercado de navegación móvil en octubre, frente a los navegadores de Blackberry, iPhone y Nokia, que tienen del 16 al 18% de cuota de mercado. En poco tiempo, habrá en el planeta 5.000 millones de móviles y 2.000 millones de internautas. Aunque sólo el 15% de los terminales tenía a principios de 2010 conexión a internet, el ‘efecto smartphone’ invierte ya los números desde hace meses, con el horizonte de las previsiones del ex director mundial de márketing de Google, Bernardo Hernández -en 2013 se navegará más por el móvil que por el PC- o las estimaciones de Gartner, (las ventas de smartphones superarán los 268 millones de unidades en 2010).

Un auge en el que la cadena de generación de valor tiene cada vez más apellidos y en el que fabricantes, operadoras, proveedores de internet, distribuidores de aplicaciones y de contenidos se miden las distancias, los bolsillos y, sobre todo, los clientes. Y en el que las grandes operadoras móviles del Viejo Continente empiezan a calibrar, por primera vez, que ni el boom de los smartphones revierte por igual para ellos que para los fabricantes, ni quieren quedar fuera de todas las aristas del modelo de negocio de los teléfonos inteligentes (desde las aplicaciones, al pago por móvil y la descarga de contenidos) ahora que los ingresos por voz decaen y las tarifas planas acotan los ingresos de datos, ni están ya solas en el granero del consumo del sector de la telefonía celular.

APLICACIONES, FACTURACIÓN Y PAGOS EN LIZA

Los sucesores de Steve Jobs tienen sobre la mesa las previsiones de la consultora tecnológica Gartner, que considera el “frenesí” de las ‘apps’ desde 2009 un auge “nada pajarero”. Espera que los ingresos en el sector de aplicaciones móviles crecerán 190% en 2011 -hasta unos 17.000 millones de descargas y 15.000 millones de dólares- y que el porcentaje de crecimiento entre 2010 y 2014 será mayor al 1.000% hasta los 58.000 millones de dólares (unos 42.428 millones de euros). Y en esa tendencia, la tienda de Apple sigue marcando las distancias, a pesar de que desde 2010 cuenta con la competencia muy cuerpo a cuerpo del Android Store, la Ovi Store de Nokia, la App World de RIM y el Marketplace de Microsoft, o el Samsung Apps. La propia Apple se pone cómoda en el boom de las aplicaciones y los contenidos: en octubre había en la App Store más de 300.000 aplicaciones. Y desde que salió el iPad en abril, han surgido 40.000 para la tableta. Tras ellos, el mes pasado, el Android Market superó las 100.000. Cada día se activan 230.000 nuevos productos con el iOS, el sistema de Apple, entre iPod, iPhone e iPad. Otros 200.000 móviles con Android echan a andar a diario. Apple, que lleva años de ventaja, vendió hasta septiembre 120 millones de dispositivos con iOS. Cerca de 20.000 nuevos programas para móviles, tabletas y portátiles nacen cada semana y según un estudio de la consultora Distimo con datos de EEUU, sólo el 45% de las aplicaciones para iPhone son ya gratuitas. Con el iPad, la cifra es aún menor, aunque a cambio, mientras la industria espera que Apple presente el iPad 2 en las próximas semanas, su tablet ya ha generado ingresos cercanos a los 10.000 millones de dólares en estos nueve meses con ventas de 14,8 millones de unidades de su tableta.

Según la empresa de investigación de mercado ABI Research, las ventas de apps para móviles (desde música, juegos, vídeos, fotos, un software específico que permite chatear, hasta sistemas de geolocalización o acceso a redes sociales) se duplicarán hasta rozar los 6.000 millones al cierre de 2010, serán uno de los segmentos para las telecos de mayor crecimiento en los próximos años. Pero su ‘edad de oro’ será breve. Mientras el número de descargas desde teléfonos móviles experimenta subidas, no se espera que los ingresos generados por sus ventas sigan el mismo ritmo. Por el contrario, a golpe de competencia, las previsiones apuntan a que disminuyan desde 2012, al mismo ritmo que despegan las aplicaciones “libres” (serán dos de cada tres): aunque según ABI Research alcancen el pico más alto -con 7 millones de descargas- en 2013, según Gatner. Lo empiezan a tener en cuenta las operadoras españolas, buscan subirse a la ola de las aplicaciones y los contenidos de internet móvil que aún no ha estallado en toda su amplitud en los diques del mercado ibérico.

Por eso, sus ‘frentes de batalla’ ya no pasan sólo por la telefonía móvil más convencional -voz y datos-, ni por la penetración de los teléfonos inteligentes. Al fin y al cabo, ha sido el liderazgo de Apple en las aplicaciones -su App Store cuenta con más de 300.000 aplicaciones frente a las 100.000 disponibles para Android- lo que ha impulsado la ventaja del iPhone en los dos últimos años. Si Android se pone a la cabeza en este apartado, su ventaja en cuota de mercado aumentaría. Y si las telecos la arañaran, se la arrebatarían a ambas. Aunque aún no ha dado señales comerciales concretas, los principales operadores de telecomunicaciones (con una cartera de clientes conjunta de más de 3.000 millones de clientes) formaron WAC (“Wholesale Applications Community”) en febrero de 2010 para crear una plataforma abierta y una tienda online que suministre aplicaciones a todos los usuarios de teléfonos móviles. Un escenario en el que no es nada casual el anuncio -adelantado en Digital Life-Design esa misma semana y recogido por Expansión- de que O2, la filial alemana de Telefónica comenzará a gestionar por sí misma el pago de las aplicaciones para smartphones en ese mercado. Sus clientes podrán cargarlos a la factura habitual, sin pasar por el pago ad hoc con tarjeta en la infraestructura de los proveedores, que no son otros que Apple y Google mayoritariamente. 

FABRICANTES, TELECOS Y PROVEEDORES, CONDENADOS A ENTENDERSE

Las operadoras aceleran en todos los mercados del Viejo Continente, quieren hacer de 2011 el año del teléfono inteligente, más aún al sur de los Pirineos: saben que la ‘batalla’ del mercado celular nacional se libra en las trincheras de la banda ancha móvil, el acceso a internet, las aplicaciones y los ingresos por datos y aguardan por el veredicto de la consulta pública. Ni France Telecom, ni la operadora británica ni Movistar pierden de vista que -según comScore- los españoles están aún entre los usuarios que menos recurren al teléfono móvil para visitar webs, acceder a las redes sociales y portales de noticias, entre los que menos consumo intensivo hacen. Tampoco olvidan que, como les advierte Gartner, la venta de smartphones y la descarga de aplicaciones ya no serán suficientes por sí solas para revertir el descenso de ingresos del sector. Google y su android se lo han dejado claro no sólo a RIM, Palm y Nokia. Las tres mayores operadoras móviles han empezado a aplicarse en el segmento de los inteligentes las mismas ‘vacunas’ low cost que a todo el sector celular, ahora que los analistas de ComScore móviles les recuerdan que “los teléfonos inteligentes son generalmente vistos como dispositivos de lujo, de precios altos y con tarifas mensuales igualmente altas; sin embargo, el mayor segmento de mercado se sitúa entre un público de nivel adquisitivo bajo medio". Por eso las tres bajaron sus precios un 11%, estrenan tarifas planas de datos y. buscan a los clientes prepago de los que depende el 47% del crecimiento del sector. Se ponen cómodas en los precios más económicos de un mercado maduro, con una penetración cercana al 115%, en el que la crisis del consumo, sobre todo de voz (de la que sigue dependiendo el 80% de los ingresos), penetra el negocio móvil, más vulnerable a la coyuntura que el fijo y en el que casi la cuarta parte de los dispositivos vendidos este año ya son smartphones.

Que los acuerdos en todos los eslabones de la cadena de valor serán necesarios, lo defiende Steve Ballmer, el CEO de Microsoft y lo reconocía la propia Google, en sintonía con el Comisario de la Competencia Joaquín Almunia, que promete vigilar a las operadoras europeas para que no vulneren la neutralidad, pero anima a los acuerdos sectoriales. “No queremos que las operadoras elijan entre las diferentes variedades de un mismo tipo de producto”, confesaba Schmidt con la vista puesta en las amenazas de las operadoras europeas. Le duele el telón de fondo del debate, la capacidad de las telefónicas de discriminar dentro de sus infraestructuras aquellos contenidos que les aporten mayor volumen de ingresos y, primar el tráfico de los usuarios que más paguen o bien el de los proveedores que hagan ese pago en nombre de sus usuarios. La opción de cobrar a proveedores de contenido online -como el propio Google-, por usar unas redes que despliegan y ellos utilizan sin pagar nada no sólo tiene que ver con el cuerpo a cuerpo en ingresos y beneficios entre los grandes buscadores y las multinacionales de las telecomunicaciones. Ni siquiera de la incursión de buscadores como Google en el negocio de las telcos, ahora que tantea el despliegue de redes de fibra ultrarrápida, para empezar en EE UU y se ha lanzado de cabeza al negocio móvil.

Las operadoras denuncian que sus redes podrían congestionarse. En 2009, el tráfico de datos creció un 74% frente a 2008. Para afrontar el aluvión, invirtieron para obtener 9,4 terabits por segundo de capacidad extra. Pero no pueden quitarse de la cabeza las cifras de Google. Unos ingresos que han pasado de 6.138 millones de dólares en el año 2005 a los 23.650 millones que ingresó en el pasado ejercicio, a pesar de ser el año de la crisis del sector. Sólo tienen ojos para el ‘oligopolio’ de Google que acaparó un 92,8% de las búsquedas en España en enero, según el último análisis de la consultora AT Internet, un 75% en el conjunto del planeta. Un ariete que junto a Yahoo copa “entre el 60% y el 70% del margen de ganancia” del negocio de la publicidad en la Red. Y, como recordaba en su momento Alierta, Google invierte al año entre 1.000 y 1.500 millones de euros en nuevas infraestructuras de comunicaciones, una cifra que equivale sólo a la tercera parte de las inversiones que hacen anualmente las operadoras españolas. Tampoco olvidan que los operadores de telefonía móvil de todo el mundo podrían invertir este año hasta 53.000 millones de euros en tecnologías inalámbricas de banda ancha para afrontar el crecimiento de la demanda, según la patronal del sector de las telecomunicaciones, GSMA, lo que supone un aumento de alrededor del 15% frente al 2009 y tienen aún por delante nuevas inversiones para extender la red de telefonía móvil de cuarta generación (LTE).

Que las redes siguen en manos de las operadoras y que fabricantes y proveedores no pueden prescindir de inmediato de ellas -incluso aunque se acerquen a perfiles de OMV o las eludan con el sistema de tarjeta embebida- se lo evidenciaba la ‘guerra’ de la estadounidense AT&T a Apple en sus desencuentros sobre la limitación de las tarifas planas y la gestión de volúmenes y velocidades. Pagar en función de lo consumido, beneficiar a los consumidores moderados (que verían una reducción importante en su factura) y garantizar una gestión sostenible de sus infraestructuras móviles: ésas eran las nuevas máximas con la que la operadora estadounidense AT&T justificaba la eliminación de las tarifas planas de datos en telefonía móvil y la oferta de dos tarifas básicas por 2 Gb de datos (10 dólares por cada Gb extra) y 15 dólares por 200 Mb. Era después de haber llegado a  AT&T era la primera en vivir en su propia piel, desde 2009, el precio de la congestión de las redes móviles en ciudades como Nueva York y San Francisco, hasta tal punto que limitaron el uso de los iPhone en alguno de sus mercados. La compañía asegura que 200 megas son suficientes para enviar o recibir 1.000 correos electrónicos (sin anexos), enviar o recibir 150 correos con anexos, ver 400 páginas web, cargar 50 fotos en sitios de redes sociales, y disfrutar de 20 minutos de vídeo. Y, de hecho, según sus cálculos, el 98% de sus usuarios utilizan menos de 2 Gb de datos al mes de promedio, mientras que el 68% mantiene incluso su uso por debajo de 200 megabytes.

Cuando lleguen los nuevos perfiles tarifarios, si lo hacen, aunque sea en el gota a gota, lo harán con la alfombra roja del regulador. Reinaldo Rodríguez ya les ha dejado claro a las operadoras, a los mercados, a la Comisaria Noeelie Kroes y al Ministerio de Industria que considera “razonable” que se tomen medidas de eficiencia y racionalización de las estructuras de tarifas de internet “para el que consuma más pague más y el que consuma menos pague menos”. El presidente de la Comisión le ha puesto nombre y apellidos: “si un operador cree que no debe tener tarifas tan planas debe hacerlo, aunque se arriesgue a perder clientes frente a otros que mantengan esas estructuras porque para eso hay competencia en el mercado. “Si un 30% de los usuarios genera el 70% del trafico sería razonable medidas de eficiencia y racionalidad para estructurar tarifas”, demarcaba Rodríguez. Un terreno que las operadoras podrán explorar con cobros por uso a sus clientes más intensivos como complemento a las actuales tarifas planas, siempre que no tope con los muros de la neutralidad de la Unión Europea que la Comisión debe delimitar en 2011: podrán comenzar a integrar una red a varios niveles de intensidad, servicios y precios y gestionar su tráfico hasta donde el mercado y la competencia se lo permitan, pero sin discriminar ese tráfico en función de las páginas o servicios a los que desea acceder el usuario.

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