edición: 2282 , Miércoles, 16 agosto 2017
03/03/2009

Las telecos europeas se atrincheran en los mercados emergentes

Ana Zarzuela

El descenso de consumo en Europa del Este y la competencia africana estrechan sus opciones. Prometieron dejar de tirar las redes sólo en los mercados tradicionales y las operaciones clásicas. Los burladeros de BT, France Telecom, Telenor, Vodafone, PT y Telecom Italia rompen tablas y las dejan cara a cara con la recesión económica y la bajada de consumo. Orange sale de caza en los predios subsaharianos, los únicos que en plena crisis vieron crecer sus beneficios un 30%, los últimos en los que el segmento de voz móvil será el que más crezca. Telenor está dipuesta a estudiar nuevas adquisiciones, pero digiere aún el 60% de la india Unitech Wireless. Telia Sonera compensa los rojos de Yoigo priorizando la expansión en los países bálticos, Rusia y Eurasia. British Telecom (BT) lidera un proyecto de 9,7 millones de euros para desarrollar la próxima generación de redes de telecomunicaciones en la India, un mercado que sólo en enero ha crecido un 15,3% en líneas.

Telecom Italia recibe ya el 17,3% del total de sus ingresos de tierras cariocas. Telefónica se enseñorea de Latinoamérica. Y sólo el impulso de la brasileña Vivo –con un incremento de ingresos del 11% y del EBITDA del 40%- ha permitido a Portugal Telecom driblar la pérdida interanual y cerrar el cuarto trimestre con un incremento de un 100,3% en el beneficio neto del cuarto trimestre.

Pero a la vista de la recesión y el descenso del consumo, el mercado descuenta que vienen curvas en Europa del Este, donde la venta de móviles ha bajado ya un 16%. Telenor espera para este año pérdidas por 380 millones de dólares en su negocio de 3G en la India. Vodafone es la primera que se aferra a la necesidad de volver a plegar velas en algunos de los mercados emergentes en los que salió a buscar compensaciones. Lo ha hecho ya en Australia- con la fusión con Hutchison Telecommunications- la adelantan por la derecha en Turquía y se lo piensa dos veces en India, a pesar de que Asia y África suponen dos tercios de la facturación total de la operadora. El safari tiene también sus riesgos en unos mercados ya saturados, con tasas de penetración móvil superiores al 100% en Sudáfrica y con un coto continental en el que la mitad de los países están en manos de seis multinacionales: el holandés Celtel, el saudí Etoisalat, el sudafricano MTN, Orange, el egipcio Orascom y el americano Millicom-Tigo.

France Telecom busca alejarse de sus competidoras. Lo reafirmará esta semana en su nuevo plan estratégico para los próximos tres años. Con las nuevas adquisiciones bajo lupa, recupera sus ambiciones regionales por la puerta ugandesa, bajo la marca Orange y las licencias de Hits Telecom. No hay más remedio, si Lombard quiere cumplir su sueño, “hacer de África lo que América ha sido para Telefónica” y pescar en los 400 milones de móviles que se venderán hasta 2013. A Didier Lombard se le hace la boca agua con un país con una población cercana a los 30 millones de personas y una penetración de telefonía móvil inferior al 17%. El operador francés ya cuenta con un total de 10 millones de clientes en África, gracias a su presencia en Costa de Marfil, Guinea Ecuatorial, Madagascar, Malí y Senegal. Se dispone a comprar a través de la empresa egipcia de Servicios Móviles (Mobinil) dos de las filiales del operador de telefonía móvil árabe más importante, Orascom Telecom.

Le mide los tiempos a la licitación de móvil y adsl recién estrenada por Myanmar el Gaddafi, acaba de firmar nuevos contratos de corto plazo con el gobierno libanés y refuerza su apuesta ugandesa. Está llamado a ser el preámbulo de una segunda oleada de cacería subsahariana. En 2007 el operador francés, propietario del 43% de Sonatel, apostó por la ampliación de sus operaciones en África Occidental a través de su filial senegalesa con dos licencias de telefonía móvil: una en Guinea Bissau -donde Orange Bissau comenzó su actividad comercial a finales de 2007- y otra en Guinea Conakry. Pero la operadora gala sigue esperando sentada en Argelia, en un banquillo en el que el operador incumbente, bajo la mano del Estado, ha vuelto a dejar esperando a una veintena de operadoras. Y, en el conjunto del continente, a Orange se le han adelantado Vodafone y Celtel, las asiáticas como Etoisalat y algunas africanas -MTN y Orascon-.

Los menores ingresos por cada equipo y a una caída de los volúmenes totales han sido capaces de  nutrir una caída orgánica de los ingresos de Vodafone de un 1%. Sólo India -con dos millones de nuevos clientes al mes- y Alemania han servido de vacuna para su fiebre británica y su epidemia española. Durante dos años, ha hecho germinar a golpe de inversión y compras -del 52% en Hutchison Essar por 10,7 millones de dólares a la turca Telsim Mobil por 4,5 millones en 2006- su invernadero en los mercados emergentes, con un crecimiento del 45%. Apunta a África, donde acaba de hacerse con el 65% del capital de Vodacom y el beneplácito del gobierno sudafricano. Pero, a la vista de la decadencia del salvavidas turco, cuyos ingresos cayeron un 13,5%, Vittorio Colao pliega ya las velas de la expansión de Vodafone que su antecesor, Arun Sarin, extendió.

Sólo la fusión con Hutchison Whampoa de sus negocios de telecomunicaciones móviles en Australia le permite  plantar cara  arañar cuota de mercado al mayor operador móvil de la región, Telstra Corp., y al segundo, Optus, de Singapore Telecommunications. Las demoras en el 3G al que -con el iPhone en ristre- apostó todo en India (el motor de su crecimiento junto con Turquía desde 2007); la pérdida de peso en  China Mobile y la dilución de su 3,3% tras la revolución móvil asiática; las dificultades para poner en el mercado un 15% de su filial qatarí y las líneas rojas a su ‘safari’ africano demarcan un territorio emergente en el que las debilidades de la primera operadora móvil del mundo por clientes vuelven a quedar a descubierto. En Ghana la mano de Colao bajo la mesa acabó en un terremoto político.

Buscan burladeros para la tormenta europea de espaldas a Latinoamérica: Telefónica se rearma casi en solitario en una región de la que recibe ya el 36% de sus ingresos y a la que dedicará entre 14.000 y 16.000 millones de euros en un lustro. En 2009 ha comenzado a digerir el postre de su ‘plan Verónica’ -unir sus actividades de fijo y móvil- con la última operación sobre Star Global en Perú y el éxito de la OPA chilena sobre CTC. Y baila la samba en Brasil, el mayor mercado regional y el segundo para la operadora, donde Vivo le da más de una alegría. Con el iPhone y la convergencia de contenidos en ristre, Telefónica se pone cómoda en un jardín al sur del Río Grande del que hasta hace poco se enseñoreaba Carlos Slim. Mima la hegemonía argentina, venezolana y colombiana. Saca partido al control total recién adquirido en Chile. Y ahora que el magnate mexicano da por digerida su expansión y busca aire en otros continentes, Telefónica pisa el acelerador de las operaciones y los resultados en tierras aztecas. Pero Brasil es el plato fuerte de ese menú, un mercado que junto a México abarca el 49% de los usuarios y las ventas celulares del continente y que, por sí solo, con 45 millones de líneas móviles, es la turbina más rápida de Telefónica en la región. Aspira a serlo más, ahora que Telefónica se fuma la pipa de paz de la alianza con PT y que aprovechará la favorable normativa fiscal de Brasil para reforzarse en Vivo.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2017 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...