edición: 3072 , Jueves, 22 octubre 2020
06/11/2018
banca 
Provoca una revisión de problemas y proyectos

La sentencia sobre las hipotecas deja al descubierto la vulnerabilidad de la banca

Cambio de planes y estrategias de expansión, incluso con la reactivación de fusiones, ahora obligadas como tabla de salvación
Juan José González
La carga, el coste o la verdadera razón social del impuesto de las hipotecas, ha precipitado, sin pretenderlo un auténtico análisis sobre el estado de salud real, el lugar y el tamaño de los problemas del sector bancario. Ni siquiera los resultados del test de resistencia consiguieron hacer un hilo de sombra a la coyuntura incómoda del asunto pendiente del impuesto y su atención fijada en el órgano sentenciador del alto Tribunal Supremo. Cuatro semanas que han sido útiles para un repaso obligado al sector y que ha permitido sacar algunas conclusiones edificantes para el futuro, puesto que en la práctica se ha conseguido una nueva ficha del sector, una especie de balance puntual de los problemas que padece y también una revisión de algunas actitudes y prácticas que enfrentan desde hace años al sector con la Justicia. Se daba por conseguida la normalización en las cuentas de resultados de un sector que en los dos últimos años ha vivido una etapa poscrisis o salida de la gran crisis de 2007. La recuperación de los resultados sólo se veía empañada por la denuncia de unos márgenes que no se recuperaban, o que si lo hacían no era en solidez suficiente como para proclamar la recuperación completa y final del sector. La decisión del Tribunal Supremo, esperada por el riesgo de sus efectos, que deberán ser evaluados a partir de hoy, acaba de dejar al descubierto que el carácter retroactivo de una decisión, como el impuesto de actos jurídicos documentados, puede dar al traste con todo el trabajo de saneamiento y limpieza de balances de los últimos ejercicios.
Al final, una de las conclusiones fruto de esa reflexión obligada sobre la paternidad del sujeto activo y pasivo del impuesto hipotecario, es que las cuentas siguen pendiente de un hilo, dependiendo del carácter de un cargo o un coste como el citado gravamen. Y hasta tal punto es decisiva la decisión del Tribunal, pesada la carga del coste y trascendental para el sector que puede provocar la modificación de algunos planes estratégicos en la banca mediana (la pequeña apenas existe) y hasta puede dejar tocadas a las más grandes. 

Se puede decir que el asunto del impuesto hipotecario ha dejado al descubierto una debilidad en los balances bancarios a los que ya se deba por saneados y recuperados, incluso, ya superada la fase de la postcrisis o la resaca de la misma. Se acaba de descubrir, por ejemplo, que dependiendo de la retroactividad del impuesto y de su longitud, la decisión del Supremo es capaz de convertir de fijo a contingente un plan de una entidad bancaria que tuviera un proyecto interesante de fusión o un objetivo ambicioso de crecimiento de, por caso, salida al exterior y presencia en nuevos mercados.

Así es factible que dependiendo de esa situación comprometida en la que queda un banco como consecuencia de una retroactividad severa, deba éste olvidarse de una fusión o, todo lo contrario, planteársela como salida no traumática a la nueva situación creada a partir de la sentencia. Lo cierto es que las entidades medianas, si bien contaban con un proyecto o planes concretos para llevar a cabo una operación corporativa, se pueden ver obligados por la nueva situación a reconocer que al menos durante los próximos tres ejercicios las cuentas de resultados no se parecerán en nada a las inicialmente previstas.

Cuando grandes y medianos grupos bancarios daban por concluida la fase de limpieza de los activos tóxicos acumulados en la crisis financiera, vendiendo una parte de sus carteras o la totalidad a grandes fondos especulativos y especializados en las carteras inmobiliarias, surgen las dudas sobre la paternidad del sujeto activo y pasivo de un impuesto que hace pensar en que se trata de una deuda pendiente, de la resaca del empacho inmobiliario y del juicio final de un gravamen controvertido en media Europa pero que en España parecía haber caído en el olvido por su permanencia a la sombra de otros problemas similares como las cláusulas suelo o las participaciones preferentes.

En cualquier caso y con independencia de que se sustancien los asuntos judiciales pendientes y se asimilen los ya resueltos, el sector bancario debería estar más centrado en los problemas típicos del negocio como la reducción de la morosidad, donde parece que el trabajo se está haciendo bien, en la producción de crédito, en el aumento de la capitalización, por mucho que los test de solvencia le den un aprobado alto, que concluyan de una vez con el ajuste de capacidad, pues el de plantilla y de oficinas más que coyuntural parece permanente y profundo. Si la decisión sobre el impuesto hipotecario, en uno u otro sentido, del Tribunal Supremo consigue acelerar otros proyectos y operaciones corporativas en marcha -y retardadas- habrá servido para algo más que para despejar dudas.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...