edición: 2825 , Martes, 15 octubre 2019
23/09/2019

Las grandes petroleras bajo presión de sus accionistas institucionales buscan reducir emisiones

La adopción de acuerdos en línea con el debate sobre el cambio climático de hoy divide a la industria
Carlos Schwartz
Los líderes globales se preparan para debatir hoy en las Naciones Unidas medidas para actuar sobre el cambio climático tras un periodo de agitación de plataformas ciudadanas, en particular de la juventud, destinado a presionar en favor de medidas eficaces para reducir emisiones y frenar el calentamiento global. Menos perceptible es el juego de intereses que se mueven detrás de este debate. Los grandes grupos de interés con fuertes inversiones comprometidas en energías renovables de un lado, con un franco apoyo a la movilización para frenar el cambio climático y a los partidos políticos comprometidos, al menos verbalmente, con esos objetivos constituyen una fuerza nada despreciable detrás del debate. Su presencia en los pasillos determinará parte de los acuerdos y compromisos de ese sector empresarial con funcionarios y políticos. Pero la industria tradicionalmente vinculada al origen de una parte significativa de las emisiones, la petrolera, no está al margen de estos movimientos.
Sin embargo, en el organismo creado por este sector, Iniciativa para el Clima del Gas y el Petróleo (OGCI, por sus siglas en inglés), para llegar a acuerdos en torno a medidas destinadas a reducir las emisiones hay un enfrentamiento soterrado. Las petroleras europeas, Shell, Total y Repsol, están dispuestas a adoptar compromisos en torno a las emisiones del denominado 'scope 3' que son todas las emisiones indirectas no incluidas en el 'scope 2' que se producen en la cadena de valor de la empresa informante, incluyendo las que se generan en las operaciones 'upsteam' y 'downstrean'. Royal Dutch Shell abrió el fuego al manifestarse dispuesta a controlar y reducir en lo posible las emisiones generadas en el refino de productos como la gasolina. Repsol y Total también han adoptado medidas para reducir la huella de carbono de sus productos. Pero las petroleras estadounidenses como Exxon, Chevron y la británica BP se muestran reticentes a adoptar acuerdos en este punto. Esgrimen entre sus argumentos que el litro de combustible vendido al propietario de un automóvil híbrido contamina mucho menos que el litro de combustible vendido al propietario de los denominados SUV no híbridos.

Uno de los problemas de ese compromiso entre las petroleras es que más del 80% de las emisiones en su ciclo de producción se generan precisamente en el refino de los productos, de acuerdo con consultoras especializadas. Hasta ahora el OGCI llegó a acuerdos para reducir emisiones en las perforaciones y el gas, por ejemplo en la producción de crudo y metano, evitando la combustión en la boca de los pozos y la liberación de gas a la atmósfera en la producción de gas y en la gestión de gasoductos y oleoductos. También han debatido fórmulas para la captura de CO2 de la atmósfera, tema en el cual hay diversas iniciativas. Sin embargo las emisiones del 'scope 3' no han logrado consenso.

La cuestión de fondo para las petroleras es que son empresas que han visto decaer el interés de los inversores en sus acciones. De un lado por la rentabilidad decreciente de su actividad productiva, y del otro por cuestiones relacionadas con la preservación del medio ambiente y la gobernanza de las sociedades. Para un sector importante de los inversores institucionales el desarrollo de políticas destinada a reducir las emisiones en el sector de la energía y el lento despegue del coche eléctrico, ponen en cuestión el largo plazo de las empresas petroleras. El sector por su parte ha reaccionado de forma diversa ante el reto, con su inversión, por ejemplo, entrando en el mercado de la generación de energía de bajas emisiones, como el caso de Repsol. Las energías renovables se afianzan en la misma medida que los gobiernos orientan sus políticas energéticas hacia la reducción de las emisiones.

Mientras la reunión en la sede las Naciones Unidas se desarrolle, buena parte de los acontecimientos relevantes se van a registrar en acontecimientos auspiciados por la industria petrolera y las industrias y grupos de interés vinculados a la energía renovable a lo largo de esta semana. La importancia de esta actividad radica en el esfuerzo por parte de las industrias por demostrar que pueden ser parte de la solución a los problemas en los que están involucradas. Está en juego un colosal mercado, el suministro mundial de energía, por el cual hay una lucha de dimensiones difíciles de aprehender.

El hecho de que los fondos de inversión, los fondos de pensiones, y los grandes inversores en general manifiesten de forma creciente su preocupación por cómo se gestiona en las empresas vinculadas al sector de la energía -a las que destinan recursos- la limitación de las emisiones está poniendo presión sobre las petroleras. El interés creciente de los inversores en esta cuestión está estrechamente vinculado a su propio negocio. Comprometer recursos en industrias intensivas en la generación de emisiones de CO2 puede afectar al flujo de recursos que les llega desde los ahorradores. 

Mientras, el criterio de las Naciones Unidas, y de algunos de los grandes intereses económicos en el sector de la energía, se orienta hacia la universalización de poner precio al carbono. Es decir, hacia la solución europea, la asignación de derechos de emisión. La orientación es poner un precio a la emisión a la atmósfera. El Secretario General de las Naciones Unidas, el portugués Antonio Guerres se ha mostrado partidario de un modelo de este tipo. Recientemente un portavoz de Chevron manifestó que el sistema más eficaz consistiría en un acuerdo sobre el precio del carbono. Este es un giro significativo en la industria estadounidense que no se ha mostrado en el pasado favorable a este régimen de control destinado a penalizar las emisiones y obligar a su reducción.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...