edición: 2789 , Lunes, 26 agosto 2019
03/07/2019

Las negociaciones para la venta de las plantas de Alcoa al fondo Parter Capital, ocultas por la niebla

La ausencia de una política industrial y los costes extralaborales se suman a la crisis del aluminio
Carlos Schwartz
La decisión de la industria estadounidense del aluminio Alcoa de vender sus dos plantas españolas, en Avilés y A Coruña, se ha decidido bajo la fuerte presión de los gobiernos regional y nacional lo que ha dado lugar a la aparición de dos fondos oportunistas a la caza de alguna empresa a la cual darle la vuelta, y por qué no a la posibilidad de obtener subsidios y prerrogativas… La respuesta inicial de la empresa a la crisis que envuelve al sector del aluminio fue cerrar las dos plantas expediente mediante, para dejarle el paquete a la Seguridad Social. Tras el anuncio de un expediente de regulación de empleo el año pasado, que se ha prorrogado ahora hasta fin de julio, mientras se negocia la venta de las plantas con el fondo de inversión Parter Capital, la empresa ha decidido, bajo las presentes circunstancias, hacer caja y levantar vuelo del país si la venta prospera, algo que está por verse. La industria del aluminio tiene como uno de sus principales insumos la energía eléctrica, y sus altos costes en España se suman a las complicaciones del mercado del metal básico. El aluminio es en cierta medida un indicador de la actividad económica global porque se utiliza de forma extensa en las industrias del automóvil, de aviación y en la construcción. La desaceleración económica pasa factura al sector. La situación del mercado se ha reflejado en el hecho que los dos interesados en adquirir las plantas son fondos de inversión especializados en comprar despojos industriales para disponer de ellos sobre la base de estrujar a las plantillas. Alcoa ha definido como potencial comprador a Parter, un fondo suizo con el que ICNreport ha intentado hablar infructuosamente.
Las negociaciones están sumidas en una espesa niebla y salvo comentarios oficiosos del propietario de las plantas, que el fin de semana calificaba a la oferta de Parter carente de garantías suficientes, poco se sabe. El lunes por la noche las partes en negociación dijeron que habían alcanzado un principio de acuerdo, que según una fuente próxima al Ministerio de Industria exigía, entre otras cosas, que la plantilla de las fábricas ratificara el acuerdo. “La única explicación para esa exigencia es frenar cualquier resistencia del personal a las medidas de racionalización que la adquisición puede desencadenar”, de acuerdo con una fuente de una consultora dedicada a reestructuraciones en el sector del metal. 

“Es lógico que los sindicatos se nieguen, y que el Gobierno se aparte de esa exigencia”, añadió la fuente. De acuerdo con fuentes sindicales la ministra de Industria Reyes Maroto habría respaldado la negativa de los trabajadores a suscribir un acuerdo cuyas consecuencias ignoran por completo. Pero la crisis de Alcoa refleja en cierta medida no solo los problemas en el mercado de este metal , sino el coste de cinco años de crisis política continuada en España, con gobiernos en funciones y una ausencia total de política para el sector industrial en general y para el aluminio en particular, gobierne quien gobierne. El plan inicial de Alcoa era la extinción de los contratos laborales y el cierre de las plantas. Es decir que la adquisición es la única puerta falsa para la continuidad hipotética de la plantilla que la administración ha encontrado, pero las propuestas no parecen muy consistentes.

Durante el mes de julio el fondo debería desarrollar las garantías para el pago del precio acordado, que es de 30 millones de euros, 15 por planta. Alcoa exige una fianza líquida por ese importe en una cuenta bancaria, de acuerdo con fuentes al tanto de las negociaciones.  Sin embargo, los términos reales de la negociación permanecen en la oscuridad y si los funcionarios no faltan a la verdad tampoco la Administración sabe de qué va. 

Respecto del otro pretendiente, el fondo alemán Quantum Capital, tiene adquisiciones hechas en España también en el sector del metal como Vauste, la antigua Tenneco. El desenlace de las negociaciones tiene todos lo visos de ser poco predecible, y dependerá de que Alcoa ceda ante las pretensiones de Parter y a la presión política para evitar un cierre. Lo que está claro es que la crisis industrial se extiende en España y va afectando de forma irregular a los sectores más expuestos a la desaceleración económica. El metal y el automóvil son de momento dos exponentes de esta situación. 

Mientras tanto, lo analistas esperan que la demanda de aluminio crezca este año al ritmo más lento desde la recesión global en 2009. El consejero delegado de Alcoa, Roy Harvey, dijo a comienzos de este año que esperaba un crecimiento de la demanda mundial de entre el 3% y el 4%, aunque ahora ajustó sus previsiones a la baja a un 3% plano para todo 2019.

La empresa anunció pérdidas de 199 millones de dólares en el primer trimestre de este año, por encima de las previsiones de los analistas, comparado con un beneficio de 195 millones un año antes. Las ventas cayeron un 12% hasta los 2.700 millones de dólares contra expectativas de los analistas de 2.810 millones de dólares. El precio del aluminio ha caído desde su máximo de octubre de 2018 en torno a un 15% con oscilaciones entre el 16% y el 14% por debajo de ese máximo. Esto ha arrastrado al precio del mineral, la bauxita, en el mercado mundial. La situación de la demanda global de aluminio ha llevado a Alcoa a estimar sus embarques del metal básico entre 2,8 y 2,9 millones de toneladas para 2019, comparado con los 3,3 millones de toneladas el año pasado.

Como telón de fondo de la desaceleración económica internacional está la demanda en China que los analistas estiman este año entre el 4% y el 4,5% comparado con el 6,5% del pasado año. La caída en las ventas de automóviles , una industria que supone una fuerte demanda de chapa de acero y de aluminio, así como partes y recambios fundidos en el metal, además de la debilidad de la demanda en los sectores de consumo masivo, afectan al precio del aluminio y por lo tanto a sus precios que se fijan en el mercado de metales de Londres.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...