edición: 2514 , Viernes, 20 julio 2018
22/06/2018

Las sanciones de China a las importaciones de EEUU golpea a los fabricantes europeos de turismos

El efecto sobre la industria continental automotriz es desigual pero la industria americana se libra
Carlos Schwartz
Daimler comunicó que su beneficio no va a crecer este año en contra de unas previsiones anteriores según las cuales obtendría un aumento de los resultados en 2018 sobre 2017. El motivo, aclaró la empresa que es propietaria de la marca Mercedes Benz, son los derechos a la importación de productos estadounidenses que China ha impuesto en respuesta a las sanciones económicas contra sus exportaciones al mercado estadounidense. Es la primer empresa del sector del automóvil que acusa recibo del conflicto comercial entre Estados Unidos y China, pero el anuncio se extendió con rapidez al resto de las grandes del sector en los mercados de valores de Europa ocasionando caídas en el sector. Las acciones de Daimler cayeron un 3,9% quedando a 58,11 euros en la bolsa de Frankfurt. BMW perdió un 2,5% y Peugeot 1,5%. El principal exportador Europeo de coches a China es Volkswagen y sus acciones perdieron un 2,7% mientras que las acciones de Fiat Chrysler en la bolsa de Milán perdieron un 3%. Pero la situación de Daimler es paradójica porque sus exportaciones a China se hacen desde las plantas que la empresa tiene en Estados Unidos.
Las nuevas tarifas que China impone a las importaciones procedentes de Estados Unidos sobre un volumen de 34.000 millones de dólares en productos suponen un recargo del 25% e incluyen los automóviles y los SUV. Las medidas entran en vigor el 7 de julio y son en represalia por los aranceles sobre productos chinos que representan un volumen de 50.000 millones de dólares en valor.

En el primer trimestre de este año Daimler tuvo ventas récord en parte por las ventas de SUV fabricados en Estados Unidos y enviados a China. La paradoja es que el primer afectado por las medidas del Gobierno de Donald Trump no es una empresa estadounidense, sino una empresa europea.

Por motivos de logística tanto la marca Mercedes Benz como su competidor BMW utilizan sus plantas estadounidenses en Alabama y Carolina del Sur respectivamente como plataforma de exportaciones a China. Los beneficios de las dos mayores empresas del sector en el país, General Motors y Ford, tienen una fuerte dependencia de las ventas en China pero ambas abastecen de coches al mercado mediante sus plantas en territorio chino.

Ambas tienen además sociedades con empresas china y sus plantas abastecen virtualmente toda la demanda de coches de sus marcas. De tal suerte que de forma directa Trump ha descargado con un sólo movimiento un golpe a Pekín y de forma indirecta a la industria alemana del automóvil que se creía a salvo de trastornos por sus plantas establecidas en territorios que son firmes simpatizantes de Trump. Por el contrario, dos competidores de Daimler y BMW, Porsche y Audi saldrán beneficiadas porque los coches que exportan a China se fabrican en Europa y pagarán derechos del 15%.

Las divisiones de vehículos de lujo de Volkswagen que producen los modelos Cayenne y Q4 se fabrican en su planta de Bratislava, Eslovaquia, país que es el mayor fabricante de coches por habitante del mundo lo que hará que sus vehículos que cuentan con el favor del público chino sean más baratos que los de sus competidores. BMW anunció que las medidas de Pekín no van a afectar a sus resultados, pero los analistas no consideran posible que la empresa mantenga el nivel de ingresos. 

Los fabricantes en general señalan que los incrementos en el precio no podrán ser trasladados íntegramente a los clientes lo que hará que los ingresos por ventas sufran. Mercedes Benz produjo en su planta de Tuscaloosa, Alabama, más de 3 millones de vehículos desde 1997 y el año pasado exportó a China 60.000 SUV. BMW tiene su mayor fábrica a nivel mundial en Carolina del Sur y lleva invertidos en la misma 9.000 millones de dólares. La planta exportó el año pasado 64.000 SUV al mercado chino. 

Las dos grandes marcas alemanas han contribuido lo suyo para que Washington tenga en el sector del automóvil una balanza de pagos a su favor con un excedente de 11.600 millones de dólares. Es decir que China es uno de los grandes mercados del automóvil en el cual Washington puede exhibir un superávit. General Motors vendió 300.000 vehículos en el primer trimestre del año en todo el mundo, pero sólo un centenar de ellos fue exportado a China. Las ventas en ese país se abastecen desde las plantas en territorio local. Ford vendió en China el año pasado 1,2 millones de coches, pero sólo un 6% de las ventas se importaron desde el exterior.

El anuncio del Gobierno en Washington de que considera la posibilidad de ampliar la cesta de productos chinos sancionados con mayores aranceles a la importación ha pesado sobre el ánimo de los inversores que comienzan a temer que esta sea una guerra comercial a gran escala y tenga consecuencias difíciles de prever. Esta semana los mercados acusaron esa incertidumbre con una caída generalizada, y posteriormente castigando a las acciones de los fabricantes europeos de turismos. “Uno de los problemas con la industria del automóvil es que sus cadenas de suministro son transnacionales. Partes y recambios se producen a veces en lugares remotos y los coches acaban ensamblados en países que pueden quedar atrapados en el medio de una guerra comercial como lo demuestran los casos de Mercedes Benz y BMW. 

Sin embargo, algunos analistas consideran que la Administración Trump seguirá aumentando la presión sobre Pekín a la espera que el gobierno de China levante sus barreras proteccionistas en sectores de interés vital para Estados Unidos. Para esta corriente de opinión lo que quiere Trump y los grupos de interés que lo apoyan es que China abra sus mercados a los productos y al capital estadounidenses en sectores que están aún protegidos.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...